Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

jueves, 31 de agosto de 2017

TOMAD TODA LA ARMADURA DE DIOS, PARA QUE PODÁIS RESISTIR EN EL DÍA MALO

Efesios 6:13
Introducción:
Estamos viviendo tiempos difíciles que han perjudicado severamente las vidas de muchas personas. Familias que no les alcanza el dinero para alimentarse, enfermos que no pueden conseguir los medicamentos para combatir su enfermedad, desempleo, delincuencia, etc. Muchas personas viven en angustia y sin esperanza, porque no saben que comerán al día siguiente, o como pagaran las deudas que han acumulado, muchos están preocupados por la salud propia o la de un familiar y podríamos seguir nombrando muchos problemas que están afectando a las personas en este país. Cuando se sufre estos problemas, los días son malos, difíciles, llenos de angustia, temor y hasta rabia.
Estos tiempos difíciles también ha afectado a los cristianos, cuando escuchamos lo que están sufriendo muchos hermanos en todas partes de este país, entendemos que las cosas no están bien. En estas dificultades muchos pueden fortalecerse en la fe, pero también algunos pueden desmayar o desanimarse en la fe.
La palabra nos advierte que sufriríamos pruebas, dificultades. 1 Pedro 1:6 
En las dificultades debemos prepararnos para no abandonar la fe, para no debilitarnos, para no dudar de Dios, de su poder, de su providencia, prepararnos para resistir, para soportar y para batallar.
Esta es una batalla entre el espíritu y la carne, entre la obediencia y el pecado,  y nosotros somos una parte importante de su ejército, de su reino. Apocalipsis 19:19.
Debemos resistir, debemos soportar, debemos luchar, debemos vencer. Si perseveramos hasta el fin y ganamos, le daremos la victoria a Dios, si desmayamos y abandonamos le damos la victoria al diablo.
Como soldados de Dios, debemos estar preparados para esta guerra, en la cual ya estamos involucrados.
Los soldados en la antigüedad como en estos tiempos, se preparaban con una serie de implementos que les permitía proteger su vida y su integridad física. Hoy los soldados llevan chaleco anti balas, botas resistentes, llevan armamento para defenderse, casco, guantes, etc. En la antigüedad usaban escudos, espadas, yelmos, corazas, etc. Efesios 6:13 
NVI Efesios 6:13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.
1.  Fortalecernos en el señor y en su gran poder.
Nosotros por si solos no tenemos ninguna oportunidad de vencer, necesitamos a Dios y a nuestro señor Jesús. El es todopoderoso, no hay nada ni nadie que lo pueda vencer. 1 Corintios 15:25  Todos sus enemigos  serán derrotados.
Para poder vencer necesitamos de Dios y de Jesús, debemos refugiarnos en ellos, estudiando su palabra, buscándoles, obedeciéndoles, haciendo lo que es agradable para Dios. Efesios 6:10  Colosenses 1:10-11 
2.  Estamos involucrados en una guerra espiritual.
Hay una guerra espiritual con potestades espirituales de maldad, las cuales no podemos ver, ni sentir, pero que están luchando para evitar que las personas obedezcan a Dios y atacando al pueblo de Dios para que desobedezcan, se desanimen, se pierdan. Efesios 6:11-12 
3.  Andar preparados siempre con la armadura de Dios.
Dios nos ha proporcionado una armadura espiritual, que nos ayuda a vencer en esta lucha espiritual y que también nos ayuda a vencer las dificultades de este mundo. Esta armadura nos ayuda a resistir en el día malo, en los días de dificultades y continuar firmes hacia la vida eterna. Efesios 6:13.
4.  Cinto de la verdad.
Físicamente es una especie de cinturón, que les hacía ceñir su ropa y en la cual podían colocar su espada. En este caso ese cinto representa a la verdad. Poseemos este cinto cuando conocemos la verdad, cuando retenemos la sana doctrina, cuando crecemos en el conocimiento de la palabra de Dios. Jesús nos enseño que la verdad nos haría libres, pero también nos ayuda a vencer. La verdad nos ayuda a estar firmes. Efesios 6:14 
NVI Efesios 6:14 Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia,
5.  La coraza de justicia.
La coraza era una especie de chaleco, hecho con materiales resistentes que impedía que una espada entrara fácilmente. Espiritualmente esta coraza representa la justicia, la justicia de Dios, que todo cristiano debe practicar.  1 Juan 2:29 
¿Cuál es la justicia que debemos practicar? Lo que es recto o justo o bueno, rectitud, integridad, justicia, lo que Dios exige. Cuando hacemos lo que Dios manda estamos practicando la justicia y por lo tanto tenemos esa coraza que nos protege.
6.  Usar el calzado adecuado para esta guerra.
Todo soldado debe tener un buen calzado, que le permita batallar, moverse, etc. Hoy los soldados usan botas muy resistentes con punta de hierro. El cristiano debe usar el calzado que Dios nos proporciona. Ese calzado lo tenemos puesto cuando proclamamos el evangelio, cuando predicamos el evangelio.  Efesios 6:15 
NVI Efesios 6:15 y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz.
Cuando no se predica el evangelio, el cristiano anda descalzo, le falta una parte importante de su armadura. Puede ser fácilmente vencido. Cuando anunciamos el evangelio estamos usando el gran poder de Dios para salvación. Romanos 1:16-17  Ayudamos a las personas a liberarse del dominio del diablo.
7.  El escudo de la fe.
El escudo sirve para detener los ataques del enemigo. El escudo podía detener a una espada, una flecha, un mazo, un golpe, etc. Efesios 6:16 
NVI Efesios 6:16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.
Cuando el diablo nos ataca, cuando las dificultades nos atacan, la fe es lo que nos puede ayudar a resistir firmes el ataque y salir ilesos sin ser lastimados, espiritualmente hablando. La fe nos ayuda a no desmayar, a no desanimarse, a no dudar, con ella podemos estar firmes, el diablo nos puede atacar, los problemas nos pueden atacar, pero nosotros los resistimos y seguimos adelante luchando.
La fe es una parte importante de nuestra armadura.
8.  El yelmo de la salvación.
El yelmo es una especie de casco que impedía que la cabeza sufriera un golpe o una herida. Muchos al recibir un golpe en la cabeza se aturdían o se desmayan y morían en una batalla, quedaba a merced de su enemigo.
El soldado protege su cabeza. El cristiano sabe que es salvo, entiende que Cristo murió por él, y que a pesar de las dificultades Dios está con él. Esta seguridad de ser salvos nos permite tener nuestra mente clara, nos ayuda a no dudar, Efesios 6:17 
9.  La espada del Espíritu.
El soldado se protege pero también ataca para derrotar a su enemigo, para ello usaba espada. La espada es un arma que permite defenderse y también atacar, atacando se puede lograr derrotar al enemigo.
La espada del cristiano es la palabra de Dios, y es poderosísima. Cuando el diablo quiso tentar a Jesús y hacerle caer, Jesús lo desarmo y lo derroto con la palabra. La palabra de Dios es nuestra arma para vencer al maligno. 1 Juan 2:14 
Si la palabra de Dios permanece en nosotros venceremos al diablo. Pero es necesario aprenderla, estudiarla. Quien no conoce la palabra de Dios, esta desarmado, está expuesto hacer derrotado con facilidad. Hebreos 4:12 
10. La oración nos comunica con nuestro Dios y nuestro rey
Un buen soldado de Cristo estará orando sin cesar, comunicándose con Dios constantemente, porque Dios y Jesús son los únicos que nos pueden dar la victoria. Efesios 6:18  Pidiendo también por todos aquellos que como nosotros están involucrados en esta guerra espiritual, nuestros hermanos en la fe.
Conclusión:
Nuestra victoria es segura, si hacemos lo que Dios nos manda para luchar en esta batalla. Y las posibilidades de ganar son inmensas porque tenemos a Jesús como nuestro Rey y Señor.

Andemos preparados en todo momento.

miércoles, 30 de agosto de 2017

DECIR OBSCENIDADES, VULGARIDADES Y PALABRAS DESHONESTAS: ¿SON PECADO?

Colosenses 3:18
Introducción:
Mucho se ha enseñado sobre el comportamiento de un cristiano, en medio de una humanidad irreverente y sin respeto a la voluntad de Dios. La sociedad esta tan corrompida que hay pocos valores morales. La moral y la ética en el comportamiento y el trato entre los seres humanos es muy mala. A las personas ya nos les importa ser malos ejemplos dentro de la sociedad donde viven. Las personas creen y piensan que moralmente están bien, a pesar de que son tramposos, irrespetuosos de las leyes, fornicarios, adúlteros, homosexuales, egoístas, vulgares, obscenos, conflictivos, violentos, etc.
¿Pero qué hay del cristiano? ¿Debe adaptarse al mundo y sus costumbres, viviendo y comportándose como las personas del mundo? ¿Es correcto vivir y actuar como cualquier mundano que no tiene a Dios ni le respeta? 1 Pedro 4:2 
El problema de muchos cristianos es que actúan como los mundanos y no tienen ningún respeto por Dios. Y específicamente son obscenos, vulgares y utilizan muchas palabras deshonestas.
¿Decir obscenidades es pecado?  Colosenses 3:5-7-8 
NVI Colosenses 3:8 Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno. 
La versión Dios habla hoy lo traduce como palabras indecentes.
1.  Cristianos que viven y actúan como las personas que no tienen a Dios ni le respetan.
Existen cristianos que son vulgares, obscenos a la hora de hablar, de expresarse. No se miden pero tampoco les importa expresarse vulgarmente. Se presentan como cristianos, pero cuando abren la boca lo niegan completamente. Están acostumbrados a utilizar palabras deshonestas, vulgares, soeces. Actúan como cualquier mundano que no tiene a Dios en su corazón. Las personas no creen que estos realmente sean cristianos, porque son mal ejemplo. Su manera de hablar no refleja la luz de Dios, no son luminares en este mundo. Filipenses 2:14-15 
Son cristianos que todo el mundo los conoce como vulgares, esto significa que no son irreprensibles y sin macha. No tienen dominio propio, le dan rienda suelta a su vulgar manera de hablar y no quieren abandonar a ese viejo hombre grosero y vulgar. Efesios 4:22-24 
Les gusta ser obscenos, como a la generación de estos tiempos, que no completan una oración sin incluir una grosería. Efesios 4:17 
Son mal ejemplo de lo que es un cristiano, pero lo peor es que no tienen ningún temor a Dios. Saben que no deben ser obscenos pero nos le importa. El hablar vulgar es una contaminación de carne y de espíritu. 2Corintios 7:1 
Hay diferencia en que el mundo nos digan malhechores, desordenados, etc. porque nos envidian por nuestro buen ejemplo de vida a que nos digan malhechores porque actuamos como tales. 1Pedro 2:11-12 
2.  Son tropiezos para los inconversos y para otros cristianos.
No les importa hacer tropezar a las personas del mundo y tampoco a sus hermanos en la fe por sus vulgaridades, groserías. Cuando oímos las vulgaridades de las personas del mundo, su comportamiento es patán, zafio, esto quiere decir grosero, altanero, irrespetuoso. Y hay cristianos que hablan como ellos. Son tropiezo. Mateo 18:7
3.  ¿Decir obscenidades es pecado?
A quien le agrada ser grosero, pensará para sí que no es pecado. Pero está equivocado. Pecado es la desobediencia a los mandamientos de Dios, cuando vamos en contra de la voluntad de Dios estamos pecando.
¿Qué es obsceno?
Según el diccionario RAE 1. adj. Impúdico, torpe, ofensivo al pudor.
El obsceno no tiene pudor, no tiene recato, es ofensivo al pudor, a la decencia y esto es lo que es una persona obscena, vulgar, grosera. Colosenses 3:5-8   
NVI Colosenses 3:8 Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.
Las vulgaridades son palabras deshonestas, obscenas que chocan contra las buenas costumbres.
El diccionario Vine nos dice lo que significa la palabra deshonestas en su lengua original:
“Denota cualquier tipo de expresión baja, procedente de una lengua descontrolada. Una traducción más ajustada diría más ampliamente «hablar vergonzoso». En los escritos de los papiros se utiliza este término para referirse a habla insultante. En general parece haber estado asociado más frecuentemente con lo sucio y sórdido(Impuro, indecente o escandaloso.) que con lo insultante”
Pablo en efesios nos ordena: Efesios 4:29  NVI Efesios 4:29 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.
Palabra corrompida, podrida, mala. Esto es lo que representa las obscenidades.
¿El cristiano que es obsceno, que pronuncia vulgaridades cumple con este mandamiento?
No. Esta desobedeciendo un mandamiento de Dios. Esta pecando.
Nos sigue mandando Dios a través del apóstol Pablo, no utilizar palabras deshonestas, la nueva versión internacional lo traduce palabras indecentes y la versión Dios habla hoy lo traduce indecencias. Efesios 5:3-4 
NVI Efesios 5:3-4 Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. 4 Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias.
La palabra originalmente traducido como deshonesta es otra que significa: vergüenza, conducta obscena, obscenidad Diccionario Vine: aiscrotes bajeza (de aiscros , indecoroso, vergonzoso). Se utiliza en Efe_5:4 , de obscenidad, de todo lo que es contrario a la pureza,
Las obscenidades, vulgaridades son indecorosas, producen vergüenza, es leguaje bajo, es totalmente contrario a la pureza.
DHH Efesios 5:3-4  Ustedes deben portarse como corresponde al pueblo santo: ni siquiera hablen de la inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o de avaricia. 4  No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, porque estas cosas no convienen; más bien alaben a Dios.
Las palabras indecentes no tienen decencia, es un lenguaje sucio.
¿Decir obscenidades es pecado? si. Y es ese tipo de pecado que todo el mundo lo percibe, lo reconoce porque no lo puede ocultar el obsceno. Cuando abre la boca, en algún momento se le sale una palabrota, una vulgaridad.
4.  El cristiano obsceno da malos frutos.
Nuestras obras hablan de nuestra fe, de nuestra santidad. Y la manera en que hablamos es parte de esas obras. Nuestras obras deben ser buenos frutos. Lucas 6:43-45 
Lo que expresamos con nuestros labios habla de la abundancia que hay en nuestro corazón.
La persona obscena ofende, quiere lastimar, quiere humillar a otra. La persona obscena se expresa ofensivamente de su prójimo. La persona obscena no respeta a su prójimo Y menos a Dios.
Conclusión:
El cristiano debe ser un buen ejemplo ante las personas del mundo y también ante sus hermanos en la fe. Cuando se es obsceno, vulgar en la manera de hablar no se da ese buen ejemplo y deja de ser irreprensible y sin mancha.
Ser obsceno en la forma de hablar es un pecado y es ofensivo para Dios.

El obsceno debe arrepentirse de su manera de hablar y empezar a respetar a Dios y a sus prójimos.

lunes, 28 de agosto de 2017

LOS DOS DEUDORES Y EL PERDON

Mateo 18:23-35
Introducción:
Olvidar las ofensas, es una de las cosas que más se le dificulta al ser humano. Cuando se ha sido lastimado, ofendido, insultado, vejado, humillado, etc., se genera sentimientos de humillación, de dolor, de rencor y hasta de odio. Estas situaciones provocan enemistades entre las personas, que difícilmente se podrán arreglar en toda la vida.
Pero cuando nos hacemos cristianos, Dios nos pone difícil seguir con los sentimientos de rencor, de pleitos, contiendas e enemistades. Como ya sabemos al hacernos cristianos nos sujetamos al pacto de Dios y asumimos una serie de responsabilidades. Esas responsabilidades en gran parte van hacia el cambio que debemos hacer en nosotros mismos, abandonando el pecado, viviendo en santidad, que es lo mismo que abandonar la carnalidad y vivir en el espíritu. Sin embargo, como hemos estudiado a muchos les cuesta abandonar la carnalidad y otros sencillamente no hacen ningún esfuerzo por ser más espirituales.
La cuestión es que no perdonar u olvidar las ofensas que nos han hecho, es un gran obstáculo para nuestra salvación. La palabra nos enseña que si no perdonamos de todo corazón, Dios no perdonará nuestras ofensas lo que implica que seguiremos en pecado y la sangre de Cristo no nos puede limpiar, porque no querer perdonar.
La parábola de los dos deudores es una enseñanza muy clara que toda persona puede entender, en la cual Jesús nos hace una advertencia al final de la parábola: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” Mateo 18:35 
Por no querer perdonar muchos cristianos están en pecado y perderán la vida eterna.
1.  El rey hace cuentas con sus siervos.
Otras biblias traducen el rey quiso ajustar cuentas con sus siervos. El punto a reflexionar es que el reino de los cielos es semejante, es parecido, es igual. Jesús nos está diciendo que así será en el reino de los cielos como lo que esta describiendo aquí. Mateo 18:23 
Los cristianos sabemos que en el día final, Jesús ajustará cuentas con nosotros. Y tendremos que darle cuenta por nuestras obras las buenas y las malas. Sabemos que por las buenas obras recibiremos alabanzas, el inconveniente esta en las malas obras, en los pecados que hemos cometido y por los cuales tendremos que rendir cuentas. Romanos 2:6-8 
Y esta enseñanza es dada en la palabra en muchas partes. 2 Corintios 5:10 
El no querer perdonar, el no querer olvidar, es una mala obra, la cual demuestra que se es contencioso en contra de Dios y no quiere obedecer a la verdad. Cada uno de nosotros estaremos dándole cuenta a Jesús.
Nuestros pecados día tras día son perdonados por Dios cuando nos arrepentimos. Cada vez que pecamos manchamos nuestra santidad, pero cuando nos arrepentimos y pedimos perdón Dios nos hace limpio por medio de Jesús. Cuando comparezcamos ante el tribunal de Cristo o al morir debemos estar limpios de todo pecado. 2 Pedro 3:11-14 
¿Cómo logramos estar limpios y sin marchas, santos y sin pecados?  Buscando el perdón de Dios, día tras día, mientras estamos en el cuerpo.
2.  El siervo inmisericorde le rindió cuentas a su señor.
El primer siervo fue llamado para que diera cuentas y su deuda era muy grande y no la había podido pagar. Mateo 18:24-26 
¿Cuántos de nosotros nos parecemos a este siervo? Dios nos ha perdonado la gran deuda que teníamos con Él, al perdonar nuestros pecados en el bautismo y luego todos los que cometemos por ignorancia o por rebeldía. Muchos somos como este siervo, le pedimos a nuestro  Dios perdón en todo momento y le pedimos que nos tenga paciencia y misericordia. Le ofrecemos a Dios que vamos a cambiar, que le vamos a obedecer, que nos perdone.
Y sabemos que Dios está dispuesto a perdonarnos. Mateo 18:27  Movido por la misericordia y el clamor de su siervo, su señor le perdono la deuda. ¿Qué significa perdonar la deuda? la dio como saldada, como pagada, ya no tenía deuda. Fue olvidada.
3.  La actitud del siervo inmisericorde, no perdono.
Estuvo a punto de perder su familia, y que fuesen vendidos como esclavos, pero su señor le perdono la deuda. Sin embargo este siervo no mostro la misma misericordia hacia su siervo que le debía poco dinero, comparada con lo que él debía.
Recibió perdón pero no fue capaz de perdonar.
La forma en que trato a su siervo fue más violenta y más inmisericorde a pesar de que la deuda era insignificante. Mateo 18:28-30 
Así muchos de nosotros no somos capaces de personar las ofensas que nos han hecho, que no son nada en comparación con las ofensas que le hemos hecho a Dios.
4.  Las consecuencias de no perdonar.
Nuestra terquedad, nuestra obstinación no nos permite perdonar  y respetar la voluntad de Dios. Esa terquedad va a traer consecuencias  terribles para nuestra salvación. No vamos a ser perdonados. Mateo 18:31-32  Esta tristeza la tenemos algunos cristianos cuando vemos hermanos que no pueden perdonar.
A ti que no quieres perdonar Dios te dice lo mismo: “Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?”
Quien no quiere perdonar se expone a la condenación eterna. Mateo 18:34 
Dios espera de sus hijos que perdonen de todo corazón, con toda su mente. Para Dios un perdón de simples palabras no sirve. Muchos profesan perdón con sus bocas pero la realidad es que no han perdonado. Mateo 18:35   
El peligro es que llegue el día en que no tengamos oportunidad para pagar nuestra deuda.
¿Por qué el señor reactivo la deuda, si la había perdonado? El señor tenía la potestad de perdonar o de cobrar y castigar.
Cuando no perdonamos, Dios no perdona nuestras ofensas. Como el siervo malo pedimos perdón pero Dios no nos perdona porque no queremos perdonar. Mateo 6:14-15  
La voluntad de Dios es que aprendamos a perdonar, pero de verdad, no fingidamente, no hipócritamente.
El mandamiento de perdonar es repetido en muchas partes de la biblia y constantemente. Efesios 4:32  Colosenses 3:13  
¿Cómo podemos decir que somos hijos de Dios y no queremos obedecerle en el perdón? queremos ser perdonados pero no queremos perdonar, la advertencia es que no seremos perdonados.
5.  ¿Qué es perdonar?
Muchos creen que perdonar es pronunciar unas simples palabras: “yo te perdono”,  pero en su corazón aun permanece la amargura, los recuerdos desagradables, dice perdonar pero cada vez que ve a la persona recuerda el mal que le ha hecho y le viene sentimientos de amargura.  Su corazón no está limpio, carga en él una gran carga de recuerdos y de malos sentimientos. Mateo 5:8 
La palabra griega es jarízomai o carízomai. Que significa: conceder como favor gratuitamente, cancelar una deuda, otorgar un favor de forma incondicional, mostrar favor o bondad, conceder en gracia.
El perdón es mostrar bondad concediendo el favor o la gracia de pasar por alto las ofensas recibidas
La misma biblia nos enseña lo que es perdonar. Jeremías 31:34  No acordarse de las ofensas Hebreos 8:12  nunca más acordarse de sus pecados e iniquidades. Así es como Dios nos persona y también el quiere que perdonemos.
Perdonar es pasar por alto las ofensas y olvidar. Isaías 43:25 
También no los dice en Miqueas, en Malaquías y en otras partes. Miqueas 7:18-19 
Conclusión:
Hermano o hermana si no has olvidado las ofensas que han cometido en contra de ti, tus hermanos en la fe, sean de ahora o del pasado, entonces nos has perdonado y si nos ha perdonado, Dios no ha perdonado tus ofensas, lo que quiere decir que estas actuando como el siervo inmisericorde.
Quieres misericordia de parte de Dios, pero no quieres tenerla para con tus hermanos.

Si Dios no ha perdona tus pecados por tu rebeldía a perdonar, entonces estas en tus delitos y pecados, destituido de la gloria de Dios. Marcos 11:26  

viernes, 25 de agosto de 2017

BIENAVENTURADOS LOS DE LIMPIO CORAZÓN, PORQUE ELLOS VERÁN A DIOS.

Mateo 5:8
Introducción:
Anteriormente estudiamos que vamos a ser juzgados por nuestras obras, acciones y hechos, sean buenos o malos, y que debemos entender que no es suficiente tener buenas intenciones o deseos o sentimientos hacia Dios, cuando no obedecemos la palabra de Dios.
Sabemos que nuestras obras, nuestros frutos hablan de lo que hay en nuestro corazón y que nosotros mismos podemos engañarnos pensando que tenemos buenas intenciones y estamos bien con Dios.
El profeta Jeremías nos enseña que “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso”, y sabemos que es así porque muchas personas no se esfuerzan por obedecer a Dios y a la palabra, pero piensan que están bien con Dios porque tienen buenas intenciones o deseos.
El corazón de estas personas les engaña, haciéndole pensar que Dios conoce sus corazones y que Él los justifica aunque no quieran obedecerle. Es cierto que Dios conoce lo que hay en nuestros corazones pero él nos va a juzgar por nuestras obras. Romanos 2:5-8 
Aunque el corazón es engañoso, no quiere decir que debemos descuidarlo, lo que tengamos en el, determinará nuestro destino, vida eterna o condenación eterna.
Muchos tienen sus corazones contaminados, por la hipocresía, por el rencor, por el odio, por la envidia, por el egoísmo, por la avaricia, malos sentimientos, por el amor al mundo y muchísimas cosas más. Jesús enseño sobre las cosas malas que hay en el corazón de las personas. Marcos 7:21-23 
Los cristianos debemos esforzarnos por limpiar nuestros corazones de toda contaminación, quitando las impurezas, porque de lo contrario no veremos a Dios. Mateo 5:8 
1.  Nuestro corazón puede estar sucio, impuro, contaminado.
Dios no solo conoce lo que hay en nuestro corazón, sino que también los pesa, los prueba si son rectos a sus palabras. 1 Tesalonicenses 2:4  Proverbios  21:2 
En el pasado muchos hombres no tuvieron un corazón recto, ni perfecto hacia Dios. Por ejemplo Salomón comenzó como rey muy bien, pero en su vejez su corazón no fue perfecto con Dios. 1 reyes 11:4  Y muchos reyes de Judá como todos los de Israel sus corazones no fueron rectos para Dios. Pocos reyes de Judá tuvieron un corazón recto o perfecto para obedecer a Dios.
Lo que debemos entender es que un corazón impuro, contaminado no agrada a Dios. Y muchas cosas pueden mantener nuestro corazón contaminado. Proverbios 11:20 
a)  El no querer perdonar.
Muchos guardan rencor, rabia, amargura hacia otros. Y a pesar de obedecer a la fe, no quieren abandonar estos sentimientos. Mateo 18:35
b)  La hipocresía.
Este es un mal tremendo en la iglesia, el no ser sinceros con nuestros hermanos. Muchos fingen amor, muchos fingen amistad, pero sus corazones están llenos de hipocresía. Los cristianos debemos evitar la hipocresía. Santiago 3:17    
c)   Amargura y contención.
Muchos tienen sentimientos negativos hacia otras personas y no buscan quitarse esos sentimientos de su corazón sino que viven con ellos. Hebreos 12:15  Santiago 3:13-16  Estos malos sentimientos se notan en las personas, porque siempre están hablando mal de su prójimo, nunca están contentos, siempre notan los defectos del prójimo y nunca ven nada bueno en ellos.
d)  Doble animo.
Quieren servir, obedecer a Dios, tienen buenas intenciones, a veces lo hacen, y en otras oportunidades no quieren perseverar, no quieren esforzarse. Tienen una lucha en su corazón. Santiago 4:8.
e)  La incredulidad
Es un pecado que enferma el corazón y que hace que muchos corazones estén contaminados. No creen a la palabra. Es posible que creen algunos puntos pero otros no lo creen, aunque la biblia lo diga. Hebreos 3:12 
2.  Dios se agrada de los limpios y rectos de corazón.
Muchos hombres de la antigüedad fueron de corazón recto con Dios y Dios se agrado de ellos, David, Asa, Josías, etc. De Josías dice la palabra que no hubo un rey como él, que se convirtiera de todo corazón a Dios. 2 reyes 23:25 
De nuestro corazón emana nuestros sentimientos, nuestros deseos, nuestras intenciones, etc. En él está también nuestra conciencia. De nuestro corazón puede surgir amor, paz, perdón, paciencia, benignidad, bondad, sinceridad, etc. 1 Pedro 1:22 
Podemos tener un corazón limpio, con un amor verdadero. Pablo le pidió a Timoteo que se esforzará en esto. 2 Timoteo 2:22 
Con nuestro corazón podemos buscar la paz, la justicia y el amor con nuestros hermanos y con todas las personas.
De nuestro corazón puede surgir la determinación de guardar la fe, la disposición de creer, etc.
De nuestro corazón puede emanar la sinceridad hacia Dios, hacia nuestros hermanos y a todo ser humano. Hebreos 10:22 
Podemos tener una limpia conciencia con corazones sinceros y eso lo podemos lograr cuando nos esforzamos en obedecer la palabra de Dios. Muchos de nosotros podemos tener o haber tenido nuestros corazones contaminados, pero eso lo podemos cambiar con esfuerzo y dedicación. La responsabilidad de purificar el corazón es de cada uno de nosotros. Lo que tienen un buen corazón, retienen la palabra y dan frutos buenos, obras agradables a Dios. Lucas 8:15 
Conclusión:
La responsabilidad de todo cristiano es limpiar, purificar su corazón a través de la obediencia a la palabra. Todos conocemos los malos sentimientos que hay en nuestros corazones, debemos deshacernos de estos por nuestro bien espiritual.  Proverbios 4:20-23 

Solo los de limpio corazón podrán ver a Dios.

ENGAÑOSO ES EL CORAZÓN MÁS QUE TODAS LAS COSAS, Y PERVERSO;

Jeremías 17:9-10
Introducción:
“Dios conoce mi corazón”, esta expresión es utilizada por la gran mayoría de personas. La cuestión es ¿Qué se quiere decir cuando se usa esa expresión? Ciertamente Dios conoce los corazones de todos los seres humanos.  Salmo 44:21 
Dios sabe si se tiene o no buenos sentimientos hacia Él. Dios sabe si se tiene buenas intenciones o no, Dios lo sabe. En la época antes del diluvio, Dios conocía los pensamientos de las personas que vivía en aquel tiempo, y sabía que ellos se inclinaban al mal. Génesis 6:5  
NVI Génesis 6:5 Al ver el SEÑOR que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal,
Jeremías conocía la capacidad que Dios tiene para conocer, escrudiñar el corazón del ser humano. Jeremías 11:20 
NVI Jeremías 20:12  Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.
Dios conoce nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos.
Pero que se quiere decir cuando se utiliza esta frase: “Dios conoce mi corazón”
Por lo general esta expresión es usada para justificarse, pero la realidad es que enseña todo lo contrario a lo que se quiere decir.
Lo cierto es que aunque nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras intenciones es la de de obedecer a Dios, la realidad es que no le obedecemos. Nos proponemos hacer lo que Dios nos pide pero no lo hacemos, de hecho hacemos lo contrario. Y cuando somos confrontados o señalados por nuestras acciones incorrectas, utilizamos esta expresión para justificarnos o también para justificar a otros.
El problema de que nuestras obras o acciones no concuerden con las buenas intenciones que poseemos en nuestro corazón, nos auto engañamos pensando que Dios se agrada de nosotros porque tenemos buenas deseos de obedecer su palabra y le amamos con todo nuestro corazón.
Jeremías le advirtió al pueblo de Israel y nos advierte a nosotros por la palabra, de que el corazón es engañoso y perverso, y Dios lo conoce. Jeremías 17:9-10  Pero El mismo Dios nos advierte, que dará a cada uno no por las buenas intenciones que posee en su corazón, sino por el fruto de sus obras. Dios no nos juzgará por las buenas intenciones o deseos que tengamos sino por las obras, acciones que hayamos hecho en nuestra vida.
1.  Confiar solamente en nuestro corazón nos puede llevar a la perdición eterna.
Esta es una gran verdad creer en nuestro corazón que estamos bien con Dios porque tenemos buenas intenciones, actuamos de la misma manera que el hijo que le dice a su padre que si va hacer lo que le mando a hacer y no lo hace. Mateo 21:28-32 
Por ejemplo Santiago habla de los que se creen religiosos, creen estar bien con Dios, pero no controlan su lengua, el chisme, la murmuración o su manera de hablar. Santiago 1:26 
El corazón, esto es nuestros pensamientos, deseos, sentimientos nos puede engañar, porque nos impide ver la verdad, de que no estamos obedeciendo. Mucho podemos tener un corazón duro para obedecer la palabra y tener el entendimiento entenebrecido como las personas del mundo. Efesios 4:17-18 
Los judíos sabían que eran el pueblo de Dios y guardaban la ley de Moisés y los profetas, sin embargo Esteban los acusa de ser duros de cerviz e incircuncisos de corazón. En su corazón no tenían la disposición de obedecer  a Dios. Hechos 7:51
2.  Las buenas intenciones no nos justifican si no obramos de acuerdo a la palabra de Dios.
Dios nos va a juzgar por las obras que hagamos, por las acciones que llevemos acabo conforme a su voluntad.
Dios espera que cuando conocemos sus mandamientos los obedezcamos, no se agrada que tengamos buenos deseos pero siempre le desobedezcamos. Puede ser que nuestro corazón nos engañe o intente engañarnos, pero si somos obedientes estamos bien con Dios. 1 Juan 3:19-22 
Muchos creen en su corazón que aman a Dios, pero Dios no ve el amor de esa manera, para Dios le demostramos que le amamos cuando obedecemos sus mandamientos. 1 Juan 5:3 
Tanto se engaña las personas, que muchos piensan que están bien con Dios cuando son desobedientes, parecieran que no conocieran a Dios. 1 Juan 2:3 
Muchos dicen conocer a Dios, pero con sus obras lo niegan. Tito 1:16 
Vamos a ser juzgados no por nuestros buenos sentimientos o intenciones sino por las obras que hemos hecho en obediencia a la palabra de Dios. Romanos 2:5-8 
Por nuestras obras seremos juzgados. 2 Corintios 5:10 
Y no solo eso, sino que nuestras obras dicen, hablan de lo que somos, de lo que realmente hay en nuestro corazón. Amor y obediencia a Dios o engaño y desobediencia. Un cristiano dará buenos frutos no malos frutos. Hablando de los malos profetas Jesús enseño que por los frutos podemos saber quiénes son. Mateo 7:15-20 
¿Nos bastará con tener fe? No.
Son necesarias las obras. Santiago 2:14 
Nuestra buena conducta, habla de nuestro corazón. Santiago 3:13 
Como podemos decir que agradamos a Dios, sino nuestras obras no son luz sino tinieblas. Mateo 5:16 
Conclusión:
Si nos conformamos con tener buenas intenciones, buenos sentimientos hacia Dios y no tenemos obras, frutos dignos del reino, debemos entender que estamos desagradando  a Dios.
Dios nos perdona cuando nos arrepentimos, ¿Pero cómo podemos arrepentirnos sin pensamos que estamos bien con Dios por nuestras buenas intenciones pero no por nuestras buenas obras?
Nuestro corazón, nuestro pensamiento nos puede engañar, las obras dicen lo que somos.

Cuidado con esa expresión: “Dios conoce mi corazón”