Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 26 de octubre de 2016

VUESTRA GENTILEZA SEA CONOCIDA DE TODOS LOS HOMBRES

Filipenses 4:5

Introducción:

El cristiano tiene la responsabilidad de dar a conocer la palabra de Dios, enseñando la sana doctrina, la mayoría de los cristianos han entendido y comprendido esta responsabilidad. Pero también la palabra  nos enseña que nosotros damos testimonio de la fe que poseemos y del  compromiso que tenemos hacia la voluntad de Dios, a través del buen ejemplo que mostramos mediante la manera en que vivimos. Podemos decir que predicamos o enseñamos a través de lo que decimos con nuestros labios y también con lo que demostramos con nuestra correcta manera de vivir. Pablo dice que somos cartas abiertas leídas por todos los hombres. 2 Corintios 3:2 

Nuestro ejemplo, los frutos que damos en nuestra vida, muestran y enseña a quien realmente estamos siguiendo.

Al bautizarnos y comenzar a aprender de Dios, sabemos que empezamos una carrera tenaz por cambiar, por dejar al viejo hombre lleno de vicios y pecados. Cuando éramos del mundo vivíamos y actuábamos según lo que habíamos aprendido del mundo, llevados por los deseos de la carne. Siendo cristianos ya no debemos seguir actuando y viviendo de la misma manera, debemos ir transformándonos de acuerdo a la voluntad de Dios. Efesios 4:22-24 

Dentro de nuestras muchas fallas que arrastramos del mundo aún algunas persisten y tienen que ver con nuestro carácter y la manera como reaccionamos antes ciertas circunstancias, como también el uso que le damos a la lengua, a la hora de dirigirnos a otras personas. En el mundo nos acostumbramos a gritar, a hablar toscamente o bruscamente, a dirigirnos a  las personas con poca amabilidad, no nos medíamos en la manera de hablar, no teníamos restricciones. Y siempre pensábamos entre nosotros o lo decíamos “yo soy así y no quiero cambiar”, a muchos no les importa si su manera de dirigirse no le agrada a los demás.

Pero como cristianos, ya no podemos seguir siendo iguales, toscos, bruscos, altaneros, peleones, groseros, rudos, antipáticos y desagradables. Dios nos manda a que seamos gentiles, amables, bondadosos en nuestra manera de vivir y de hablar a los demás. Filipenses 4:5 

NVI Filipenses 4:5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca.

BLS Filipenses 4:5 Que todo el mundo se dé cuenta de que ustedes son buenos y amables. El Señor viene pronto.

1.  El mal uso de la lengua crea conflictos entre las personas.

Santiago nos enseña que en la lengua hay un mundo de maldad, porque con ella alabamos a Dios y con ella maldecimos a los hombres. Santiago 3:6-10 
También dice que inflama la rueda de la creación, una expresión confusa pero que se refiere a los efectos que produce el mal uso de la lengua en la vida cotidiana de las personas.

NVI Santiago 3:6 También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida.

La buena relación entre las personas y también en la hermandad es afectada por la manera en que nos dirigimos a otros o lo que decimos de otras personas Hay personas que son cuidadosas en como hablan y en lo que dicen pero también hay muchas que hablan lo que piensan y no se miden como lo dicen y si ofenden o lastiman a otras personas. Este tipo de personas siempre tienen problemas con los demás, producen roces, conflictos, discusiones y no les importa o no se dan cuenta porque están acostumbrados a hacerlo. Algunas veces piensan que los demás no le tienen paciencia. Proverbios 18:21 

Si nos acostumbramos a hablar bruscamente, toscamente debemos entender que siempre tendremos problemas con los demás. Proverbios 12:18 

La manera como dicen las cosas, el tono de voz, las palabras que usa son como el golpe que da la espada, hiere, lastima, duele.

2.  Es mandamiento ser amables con nuestro prójimo.

Si realmente tenemos morando el Espíritu Santo en nosotros seremos benignos, bondadosos y amables con nuestro prójimo. Gálatas 5:22-23 

NVI Gálatas 5:22-23 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

La amabilidad es uno de los frutos del Espíritu. ¿La poseemos? El cristiano debe ser amable, sufrido capaz  de aguantar aún lo que le estén diciendo en su contra y enseñar, exhortar y decir las cosas con amabilidad, con mansedumbre, con paciencia. 2 Timoteo 2:24 

El ser amables, gentiles son cualidades de la sabiduría divina. Santiago 3:17 

Debemos ser benignos, amables, gentiles con todos los hombres y mayormente con nuestra familia en la fe, aunque siempre debemos decirnos las cosas, debemos hacerlo de la manera correcta. Gálatas 6:10 

3.  La gentileza, la amabilidad, muestran que se posee mansedumbre y especialmente amor.

En el mundo aprendimos a ser pendencieros, pero en el reino de Dios, debemos ser amables, gentiles. Tito 3:2 
La persona pendenciera es aquella que su manera de actuar, de hablar y hasta de mirar produce conflictos, riñas. Pero los de entrañable misericordia son pacientes, benignos, amables. Colosenses 3:12-13 

NVI Colosenses 3:12-13 Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, 13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

La persona mansa, cuida su manera de hablar, sabe cuando callar y cuando hablar, y la manera correcta de decir lo que quiere expresar. El amor a nuestro prójimo, a nuestro hermano en la fe, nos ayudara a no dirigirnos a ellos, con una actitud o con palabras altaneras, bruscas, sin ninguna amabilidad.

Cuando realmente amamos no seremos bruscos, ni toscos con nuestro prójimo, sino que seremos amables. 1 Corintios 13:4-7 
El amor es benigno, es amable, gentil, bondadoso en el trato con su prójimo. Y por ello no hará nada indebido, indecoroso, ofensivo, etc.

NVI 1 Corintios 13:4-7 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Conclusión:


Todas las personas que nos conocen, que nos tratan, nuestras familias, nuestros hermanos en la fe, todos los hombres deben dar testimonio de nuestra gentileza, de nuestra amabilidad en el trato con ellos.

lunes, 24 de octubre de 2016

EL AMOR AL PROJIMO: EL BUEN SAMARITANO

Lucas 10:25-37

Introducción:

Uno de los temas más  importantes en la palabra de Dios, es el amor. Sabemos que Dios es amor y lo ha demostrado sobremanera a través de sus obras. 1Juan 4:8 

Nos creo, nos dio vida, creo un mundo donde podemos vivir, procrearnos y disfrutar de él, nos da vida, nos da sustento y su amor fue inclusive superior, porque  envió su hijo al mundo para poder salvar a la humanidad Juan 3:16-17 

Nos ha amado tanto que nos ha dado oportunidad de vivir con él por la eternidad. Su amor no es de solo palabras, como mucho de nosotros lo practicamos, no, su amor es demostrado con obras.

Del mundo hemos aprendido del amor como un sentimiento que surge en el ser humano hacia otra persona, inclusive cosas o animales. Este sentimiento produce en el ser humano el deseo de estar, ayudar y cuidar a esa otra persona. Pero el amor que Dios demuestra y practica es superior al amor sentimental, es un amor de decisión, es un amor voluntario aún sin existir ningún sentimiento. De la misma forma, Jesucristo mostro su amor para con los seres humanos, porque se despojo de su grandeza y vino a salvar, inclusive a aquellos que le asesinaron.
Siempre hemos estudiado del amor a Dios y del amor a nuestros hermanos, pero descuidamos un mandamiento muy importante, que es el amor al prójimo. Mateo 22:37-40 

Quien ama a su prójimo no le hará daño de ningún tipo. Romanos 13:9 

Jesucristo queriendo enseñar al intérprete de la ley, a los demás oyentes que tenía en aquel momento, como también a todos los que leemos su palabra y mayormente aquellos que somos sus discípulos, lo que realmente es amar y a quien amar, narro la historia del buen samaritano. Lucas 10:25-29   

Como muchos que se han querido justificar por su falta de amor al prójimo, el intérprete pregunto: ¿Y quién es mi prójimo?

De esta historia podemos aprender como un cristiano debería amar su prójimo.

1.  El hombre herido.

Este hombre iba de Jerusalén a Jericó, un camino que según los historiadores de la época, era muy peligroso, por ello era conocido como el camino de sangre, de aproximadamente 32 kilómetros. Lucas 10:30  La palabra despojándole, significa que le quitaron la ropa, le hirieron y lo dejaron medio muerto. Se asume que este hombre era judío, por lo que la parábola da una enseñanza profunda.

2.  El sacerdote y el levita judío.

El sacerdote pertenecía a la elite o mayores cargos que había dentro del pueblo judío, y especialmente dentro de su religión. Un sacerdote estaba autorizado por Dios para servir en el templo de Dios. Conocedor de la ley y los profetas, debía respetar la palabra de Dios, siendo primeramente ejemplo de buenas obras y debió haber mostrado compasión por este hombre mal herido. De igual manera, la tribu de los levitas, eran a los que Dios permitía que llegaran a ser sacerdotes y ayudan en todos los servicios de la adoración a Dios en el templo. Pero ambos en vez de acercarse al herido, la palabra enseña que se alejaron, se desviaron del herido y siguieron su camino. Lucas 10:31-32 

3.  El samaritano.

Los samaritanos eran despreciados por los judíos, no se la llevaban bien, por lo general tanto los judíos como los samaritanos se rechazaban mutuamente. Juan 4:9  
Los samaritanos es el resultados de la mezcla de judíos que fueron deportados en el tiempo cuando Asiria ataco a Israel y los esclavizo y los saco de la tierra, luego repobló esa tierra con personas de otros sitios, con diferentes razas y religiones. 2 Reyes 17:2-28 

Este hombre despreciado por los judíos, fue y ayudo a este hombre, mostro compasión, misericordia. Lucas 10:33.

4.  Lo que hiso el prójimo del hombre herido.

Este buen samaritano nos enseña lo que es el amar al prójimo y como el amor es más que palabras o emociones.

a)  Mostro misericordia.

Mostro compasión, misericordia, su conciencia, su mente, su corazón fue movido a demostrar misericordia a este hombre herido. La misericordia debe ser una característica de todo cristiano, la misericordia se manifiesta por nuestras acciones, actitudes, manera de expresarnos de otras personas, la paciencia que mostramos, etc. Santiago 2:13 

Si queremos misericordia de Dios, en nuestras vidas, ante nuestros errores, practiquemos la misericordia. No solamente con nuestras familias, porque que merito tiene que seamos misericordiosos con nuestros hijos, padres, nietos y familiares, ¿los incrédulos no hacen lo mismo?  Mateo 5:46-48 

b)  El prójimo lo ayudo, en su necesidad.

El samaritano no se conformo como muchos, que dicen que Dios le ayude, pero no mueven un dedo para ayudar.

Cuando mostramos el amor al prójimo, le ayudamos. De acuerdos a nuestras capacidades ayudamos al prójimo que necesita nuestra ayuda. Gálatas 6:10 
A la hora de ayudar al prójimo, siempre es muy importante predicarle el evangelio, pero eso no es todo. Es necesario hacerle el bien. Lucas 10:34-35 

c)   Utilizo su tiempo para vendarle sus heridas y ayudarlo.

Muchas veces, no estamos dispuestos a utilizar nuestro tiempo para ayudar a otros, porque tenemos que hacer cosas para nosotros. A veces nos molesta que tengamos que dejar de hacer lo que estamos haciendo para ayudar a otro. El samaritano no comenzó a decir que primero muestre su obediencia si quiere que le ayude, que vaya primero al templo para después ayudarlo. No se pregunto ni cuestiono ni pensó, a quien iba ayudar: “este es un sinvergüenza que le dieron su merecido o seguramente es una persona que no respeta a Dios, si Dios lo castigo, porque lo voy ayudar”  No busco excusas para ayudar a su prójimo, sólo fue y lo ayudo. Mateo 5:43-45

¿Cómo puede uno amar a su enemigo o quien nos odia o un extraño? Sentimentalmente no podemos amarlos, pero voluntariamente podemos decidir amarlos, demostrándolo por la ayuda que le damos, por los favores que le hagamos, aunque no se lo merezcan.

d)  Gasto sus recursos, provisiones y dinero, para ayudar a su prójimo.

Gasto su dinero, su aceite y su vino para socorrer a su prójimo. ¿Nos parecemos al samaritano o al sacerdote?
Hoy con tantas personas pidiendo ayuda en la calle, es difícil diferenciar al que realmente necesita de quien se aprovecha de los demás. ¿Cómo hacemos? Mateo 5:42 

¿Está bien que nos rehusemos a ayudar a quienes nos piden ayudan?

¿En qué parte Jesús o Dios ha exigido que individualmente ayudemos y amemos a nuestros prójimos, sólo después de que hayan venido a la iglesia y se haya hecho cristiano?
En ninguna parte. Si somos hijos del reino estaremos siempre dispuestos a ayudar a nuestro prójimo.

5.  ¿Quién fue el prójimo del que ayudo al herido?

¿Quién se rehúsa ayudarlo? ¿Quién no muestra misericordia? ¿Quién no está dispuesto a gastar su tiempo ni sus recursos para ayudarlo?  No, ese no es el prójimo, quien hacen eso no ama a sus prójimos Lucas 10:36-37 

El prójimo es el que uso de misericordia y le ayudo. El que la puso en práctica, “no aquel que dice pobrecito, Dios le ayude”, pero no hace nada para ayudarlo.  Aquel que cierra su corazón contra su prójimo no esta demostrando amor ni misericordia.

6.  Enseñanzas adicionales de la parábola.
7.   
Hermana, hermano ¿quién es tu prójimo? Aquel que necesita tu ayuda. Puede ser tu enemigo, un amigo, un familiar o un hermano en la fe. ¿Cómo demuestras que tienes amor por tu prójimo? Cuando lo ayudas. Aún con tu tiempo y tus recursos. Proverbios 3:28 

8.  Amar a tu prójimo como a ti mismo.

Jesús con la parábola del samaritano, estaba enseñando lo que significa amar a tu prójimo como a sí mismo. Por nosotros mismos, estamos dispuestos hacer de todo, dinero, alimentos, medicina, ropa, etc. De la misma manera debemos preocuparnos por amar a nuestro prójimo.

Conclusión: 


La parábola del buen samaritano es una enseña, mediante la cual Jesús nos muestra cómo debemos amar a nuestro prójimo. ¿Tenemos un corazón lleno de misericordia o  no lo tenemos? ¿Estás dispuesto ayudar a tu prójimo en la medida de nuestras fuerzas? o ¿Hacemos como el sacerdote, desviamos nuestra mirada y nuestra atención y pasamos de largo? Santiago 1:27  

ESTRECHA ES LA PUERTA, Y ANGOSTO EL CAMINO QUE LLEVA A LA VIDA, Y POCOS SON LOS QUE LA HALLAN.

Mateo 7:13-14

Introducción:

Jesucristo en su vida terrenal, hiso muchos milagros y señales, y dio suficiente pruebas de que era el hijo de Dios, el ungido de Dios, el Cristo, el objetivo primordial de estos milagros y señales era demostrar que él era quien decía ser y que era enviado por Dios y además confirmar todas las enseñanzas que estaba dando.
Los principales del pueblo judío lo rechazaron, los sacerdotes, los fariseos, los saduceos, los escribas y una parte del pueblo a quien el vino a rescatar del pecado. Por ello en algún momento les dijo, a quienes le seguían, para que me llaman señor y no hacen lo que les digo, queriendo decirles que sus acciones demostraban que no lo tenían por señor y le enseño una parábola, los dos cimientos, quien oye sus palabras y las hace los comparo a un hombre prudente que edifico su casa (vida espiritual sobre la roca) y quien escucho sus palabras y no las hizo lo comparo al hombre insensato que edifico su casa (vida espiritual sobre la arena), el prudente resistió los embates del mal tiempo (de los problemas de la vida y persevero), el insensato cuando le llego el mal tiempo se le derrumbo su casa. Mateo 7:24-27 

Estos dos hombres representan a dos clases de personas, los que se aseguran de fundamentar su vida espiritual y su relación con Dios basado en la palabra de Dios y también aquellos que quieren seguir a Jesús, hasta lo reconocen como su señor, pero no obedecen la palabra de Dios, su ruina será grande cuando al final entiendan que perdieron la vida eterna por no respetar la voluntad de Dios.

El peligro que corren aquellos que quieren seguir a Dios en estos tiempos, es que hay una apostasía enorme, con graves errores doctrinales que les impide ver y conseguir la puerta estrecha y el camino angosto. Mateo 7:13-14 

Muchos entran por este camino de perdición y muy pocos hallan el camino que lleva a la vida eterna.

1.  El camino de perdición: la puerta ancha y el camino espacioso.

Este es un camino que la mayoría de las personas consiguen, es fácil de identificar, de verlo, de conseguirlo. Pero es un camino que lleva a la perdición eterna.
¿A qué se refería Jesús? Las siguientes enseñanzas nos permiten comprender claramente a que se refería. Sigue enseñando y advirtiendo sobre los falsos profetas. Les dice a sus discípulos guárdense, cuídense de los falsos maestros, de aquellos que dicen venir en nombre de Dios, pero no es verdad. Mateo 7:15 
El nuevo pacto está lleno de muchas advertencias contra la apostasía, contra las falsas doctrinas, contra los falsos maestros y de las consecuencias terribles que sufre aquellos que la siguen. 2 Pedro 2:1-2   A Jesús se niega cuando se rechaza sus enseñanzas, que están en todo el nuevo testamento.


Estos falsos maestros durante siglos han desarrollado falsas doctrinas que han ido ensanchando la puerta y el camino que lleva  a la condenación eterna. Hoy es muy difícil sacar a un pentecostal, un testigo, o adventista de su error doctrinal, cuando se les explica la palabra, la niegan, buscan darle otro sentido, la tuercen. 2 Pedro 3:15-17 

Nos advierte que nos cuidemos para no ser arrastrados por el error, porque lleva a la perdición.

Quien no cuida la sana doctrina, respetando la palabra de Dios, no es de Dios. Por ello todas las religiones que tienen errores doctrinales, falsas enseñanzas no tienen a Dios, ni son de Dios. 2 Juan 8-9 

Los cristianos que queremos y nos esforzamos por respetar la palabra de Dios, no permitimos que errores doctrinales entre en nuestra fe, tenemos una seria advertencia, cuando simpatizamos, coqueteamos con estos falsos maestros y sus enseñanzas. 2 Juan 10-11  Nos hacemos cómplices, culpables de sus malas obras.

Jesús nos da las herramientas para identificar a estos falsos maestros. Por los frutos que dan estos falsos maestros, podemos reconocer que son engañadores. Mateo 7:16-20  Los frutos que dan estas religiones y estos maestros van en desacuerdo con la voluntad de Dios, no se ajustan a la biblia. Cuando estudiamos sus creencias, sus doctrinas vamos detectando contradicciones con la voluntad de Dios. Por ejemplo el amor al dinero, mujeres dirigiendo y enseñando, falsos apóstoles, la salvación solo por la fe, el amor al mundo y lo que en él hay, el afán y la ansiedad, etc.

Y a los que hemos salido del error y hemos hallado la puerta estrecha y el camino angosto, debemos comprender que nunca debemos permitir en nuestra fe, ni en la iglesia, falsas enseñanzas, porque si no lo hacemos así, también perderemos la vida eterna.

Jesús sigue enseñando, y nos da más claridad.

“No todo el que me dice señor, señor entrara en el reino de Dios”. El quiere decir no todo aquel que crea que es mi discípulo entrara en la vida eterna, no todo que se haga llamar cristiano se salvara. ¿Y por qué? Volvemos al mismo punto, no se salvaran porque no obedecen la voluntad de Dios, no obedecen las enseñanzas de Jesús, le llaman señor pero no hacen lo que dice. Mateo 7:21 
Estas personas se creían y se creen cristianos, discípulos de Cristo. Mateo 7:22  Pero Jesús les dijo y les dirá, nunca os conocí, nunca estuve con ustedes, ustedes no eran cristianos, no eran mis discípulos. Mateo 7:23  Lucas 13:25-28  Excluidos de la presencia de Dios, la muerte segunda.

Como reconocemos a los que no son de Dios, porque no oyen a los apóstoles de Cristo, ni a nosotros, no quieren aceptar las sencillas enseñanzas de la palabra de Dios. 1Juan 4:6 

2.  La puerta y el camino que lleva a la vida.

Dios nos dejo su palabra, para que pudiéramos encontrar esta puerta y el camino de la vida eterna. Ese es el propósito de enseñarnos su voluntad, para que podamos vivir, caminar con él, por intermedio de Jesucristo.
Si llamamos señor a Jesús y creemos que somos sus discípulos debemos estudiar y respetar su voluntad. Cuando obedecemos la voluntad de Dios, verdaderamente le estamos mostrados a Dios que le amamos. 1 Juan 5:3 

Jesús antes de subir al cielo, les dijo a sus apóstoles que no los dejaría sólo, que les enviaría el consolador, ¿y cual era la responsabilidad del consolador, del Espíritu Santo? Enseñarles toda la verdad.  Juan 16:13  Juan 14:26 

Jesús se aseguro de que los apóstoles recibieran toda la verdad, y esta fue escrita para que pudiéramos conseguir ese camino estrecho.

La clave está en estudiar y entender correctamente la palabra de Dios y ponerla por práctica.

Pablo exhorta a Timoteo a cuidar la doctrina. 1 Timoteo 4:16 
Cuando entendemos y respetamos la palabra de Dios, obedecemos. El pecado es desobediencia y este nos aparta de Dios, un pecado gravísimo que nos lleva a la perdición es fundamentar nuestra fe en mentiras, pensamos que entramos en el camino da salvación cuando realmente nunca lo hayamos. Juan 14:23-24 
Pero si guardamos la palabra de Dios. Él nos amara y hará morada con nosotros. Todo está en cuidar la doctrina, entender que estamos creyendo y practicando lo correcto, porque lo leemos y lo entendemos, no porque los sentimos.

La puerta angosta y el camino estrecho está claramente delimitado en la palabra, el problema es que hay tantas falsas doctrinas,  hacen que cuando las personas leen la biblia no logran encontrar el camino. 1 Juan 2:3-6 

Es necesario crecer en el conocimiento de Dios y llevar frutos de acuerdo a su voluntad. Esto nos ayudará a permanecer en ese camino angosto. Colosenses 1:10 

Un gran problema dentro del pueblo de Dios, algunos no crecen con rapidez porque son tardos para oír, esto para retener, para obedecer. Hebreos 5:11 

La palabra de Dios es la que nos ayudar a obtener la vida eterna. Santiago 1:21  

¿Queremos salvarnos?, no sigamos falsa doctrinas, cuidemos la sana doctrina, esforcemos por aprender y practicar la palabra de Dios, he iremos por el buen camino, seamos mansos ante la palabra de Dios. 2 tesalonicenses 2:15 

Conclusión:


¿Por cuál camino vamos por el ancho o por el angosto? Debemos estar seguros. 

EN TODAS ESTAS COSAS SOMOS MÁS QUE VENCEDORES Romanos 8:37

Introducción:

En el mundo siempre hay aflicción, problemas, enfermedades, hambre, escasez, guerras, pleitos, contiendas, muerte, etc. Las dificultades, tribulaciones o sufrimientos están en la vida de la mayoría de las personas. Estas tribulaciones o dificultades es lo que lleva a que muchas personas vivan afligidas, tristes, rabiosas, desmotivadas, pierden la paz.

Los cristianos no escapamos a estas dificultades y de igual manera muchos somos afectados. La diferencia reside en que no solo lidiamos con estas adversidades sino que también debemos luchar contra el pecado y esto hace que la vida del cristiano parezca más dificultosa que la de otras personas.
Todo va a depender de la fortaleza espiritual que cada uno de los cristianos posean, teniendo una fe firme, es necesario entender que en las tribulaciones es donde más fuerte se hace nuestra fe, si las soportamos.

En todas las situaciones adversas del cristiano hay una ventaja sobre las personas del mundo, y es el hecho de que Dios está con nosotros y está dispuesto a ayudarnos a salir adelante. Por ello Salomón escribió con seguridad lo siguiente: “les irá bien a los que temen a Dios” Eclesiastés 8:12-13 
El apóstol Pablo nos enseña que en todas estas cosas adversas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8:37 

1.  Las adversidades y tribulaciones nos ayudan en nuestra vida espiritual.

Nuestra vida material y física se perjudica con los problemas, pero no debería ser lo mismo con nuestra vida espiritual, aunque estemos sufriendo en nuestra vida, nuestra fe, nuestra fortaleza espiritual debería ir fortaleciéndose. Los apóstoles sufrieron muchos problemas en su vida y mayormente el apóstol pablo quien en algunas oportunidades tenía abundancia y en otros pasaba hambre, era perseguido, azotado, apedreado, mucho cosas había perdido por causa de su fe, estaba enfermo y sin embargo su fe no desmayaba sino se fortalecía cada vez más, todos sus sufrimientos y tribulaciones los tenía como leves. 2 Corintios 4:15-17 

Pablo tenía suficientes razones para haberse apartado, pero no, cada vez más se fortalecía espiritualmente. Por esto podía decir con certeza que todas las cosas que les acontecen a los cristianos, nos ayudan a bien. Romanos  8:28 
Pablo no fijaba su atención en los problemas, ni en sus sufrimientos, ni en su vida personal, él tenía su atención en el cielo, en las promesas de Dios y esto le ayudaba a no dejarse vencer por las aflicciones. 2 Corintios 4:18 
Somos especiales para Dios, porque el envío a su hijo a morir para redimirnos de la potestad de las tinieblas y obtener un pueblo santo.

2.  Dios nos conoció, nos predestino para ser hechos semejante a la imagen de su hijo Jesús.

El propósito eterno de Dios era poder rescatar a la humanidad del pecado y de acuerdo a las normas que Dios estableció aquellos que obedecieran pudieran ser redimidos y hechos semejantes a las cualidades espirituales de Jesús. Romanos 8:29-30 

3.  ¿Si Dios con nosotros, quien contra nosotros?

Estamos dentro de una guerra espiritual, que se lleva adelante en el corazón de las personas. Dios tratando de rescatar a los perdidos a través de su palabra y la predicación del evangelio y el diablo tratando de que se mantenga en el error y por otro lado los que hemos obedecido tenemos una lucha con nuestra carne y el diablo tratando de apartarnos de Dios y Dios guardándonos para que podamos salvarnos. 1 Pedro 1:3-5 

Si logramos entender cuál es el plan eterno de Dios y qué papel jugamos nosotros allí, podremos decir confiadamente, a pesar de las dificultades, si Dios es con nosotros, quien contra nosotros. Romanos 8:31 

4.  Si dio su hijo por nosotros, como no nos dará lo que necesitamos.

Cuando estamos tratando de hacer bien las cosas en el reino de Dios, poniéndole a Él y al reino por encima de nuestras vidas, podemos tener confianza de que el nos dará lo que necesitamos. Romanos 8:32 
Debemos estar en Cristo para poder recibir todas las cosas, tanto las materiales como las bendiciones espirituales.

5.  ¿Quién podrá acusarnos, si tenemos un intercesor poderoso?

Satanás ha sido por siglos el acusador de las personas que han querido andar según la voluntad de Dios, cubiertos con la sangre de Cristo y esforzándonos por ser fieles ya no nos puede acusar. Apocalipsis 12:9-10  Romanos 8:33-34  

6.  ¿Quién nos separará del amor de Cristo?

Cuando entendemos, comprendemos que nuestra vida está en el cielo y que el propósito de Dios es que vivamos allí por la eternidad y que nuestra vida en este mundo es momentánea, es muy corta y nos aferramos a las promesas de Dios y nos mantenemos firmes a pesar de las tribulaciones, no habrá nada externo  a nosotros que nos pueda separar de Cristo. Romanos 8:35-36 

Solo lo podría hacer nuestra carnalidad, nuestra poca fe, nuestra falta de entendimiento, nuestro afán por nuestras vidas, si nos puede separar del amor de Cristo.

7.  En todas esas situaciones adversas en nuestras vidas, somos más que vencedores.

Cuando nos mantenemos firmes, confiando en Dios, y trabajando en el reino, todas las dificultades que vienen a nuestras vidas las vamos superando y vamos venciendo esta guerra, vencemos al pecado, a nuestra carnalidad, a nuestros afanes, al diablo y vamos avanzando vencedores y triunfantes hacia la meta final: la vida eterna. Pablo entendía perfectamente cuál era su objetivo, su meta principal. Filipenses 3:7-14 

El sabía que era más que un vencedor, aún en las tribulaciones. Esta misma confianza debemos tenerlas los cristianos, de que somos vencedores, a pesar de lo mal que este nuestra vida en este mundo. Romanos 8:37.

8.  Nada nos podrá separar del amor de Dios.


Teniendo claridad a que fuimos llamados y que nos exige Dios y que nos promete, iremos venciendo en todo situación en nuestra vida, se buena o mala y nada, absolutamente nada, ni nuestras tribulaciones, ni nuestra familia, ni nuestro trabajo, ni nuestra salud, etc. Nada nos podrá separar del amor de Dios. Romanos 8:38-39

Conclusión:

Si entendemos cual es el propósito de Dios para con nosotros y entendemos que nada en este mundo es más importante que Dios y las promesas que nos ha hecho, seremos más que vencedores en nuestra vida.

No nos desanimemos, sino estemos gozosos en toda situación.

MAYORDOMÍA CRISTIANA

Introducción:
Sabemos que le rendiremos cuenta a Dios, por nuestras obras buenas o malas. Que todos compadeceremos ante el tribunal de Cristo para dar cuenta de nuestra vida. 2 Corintios 5:10 
Seremos juzgados por lo que hemos hecho mientras estábamos en el cuerpo. Muchas veces por la falta de conocimiento o por egoísmo, no entendemos de la gran responsabilidad que tenemos ante Dios por el uso que le hemos dada a nuestra vida y todo lo que Dios puso en nuestras manos.
Cuando hablamos de nuestra vida involucramos todo lo que somos y hacemos: cuerpo, pensamientos, propiedades, dinero, tiempo, etc.
Se nos hace difícil entender que no somos  dueños de nada,  sino que somos simples mayordomos que tendremos que dar cuenta a nuestro dueño por lo que hicimos mientras estuvimos en el cuerpo.
1.  Dios es dueño de todo
Es difícil entender que el dueño de lo que nos hemos esforzado por ganar, el dueño de nuestra vida, de nuestro espíritu, el dueño de nuestro cuerpo y de todo lo que poseemos es Dios. Dios es el dueño de todo y es una gran verdad que es expresada en la biblia.
Es dueño de las riquezas del mundo, del oro y la plata. Hageo 2:8 
De Dios es la tierra y todo lo que en ella hay. Salmo 24:1 
Si todo lo que hay en la tierra es de Dios, ¿entonces de qué somos dueños? si todas las personas que habitan sobre la tierra son de Dios, ¿entonces de quien son nuestros hijos? Esto es ratificado cuando Dios le respondió a Job: Job 41:11 
Todo lo que hay debajo del cielo es mío. Todo lo que hay debajo del cielo, esto es en la tierra, es de Dios. Salmo 50:10-12 
Plenitud se refiere a todo lo que en el mundo hay. Inclusive nosotros, nuestros hijos le pertenecen a Dios. Ezequiel 18:4 
Job entendía plenamente que todo lo que había recibido provenía de Dios. Por ello dijo: Dios dio y Dios quita. Job 1:21 
De hecho cuando satanás le señalo a Dios de haber protegido lo que Job tenía,  de haber bendecido el trabajo de sus manos, Dios no lo negó, sino que le permitió al diablo tocar aquello que el mismo le había dado. Job 1:10 
Y al final Dios le Dios le dio más a Job de lo que había permitido que le quitaran. Job 42:12-13 
Si entendemos que Dios es dueño de todo, ¿entonces que somos nosotros de todo lo que tenemos en nuestras manos?. Simplemente somos mayordomos.
1.  ¿Qué es un mayordomo?
En la biblia la palabra mayordomo (oikonomos) describe o denota a alguien que gobierna una casa, un siervo superior responsable de la administración de la casa, de la dirección de los otros siervos, y del cuidado de los hijos menores de edad, es un administrador.
Un mayordomo es un siervo, un sirviente, un criado, que se le ha dado la responsabilidad de administrar, cuidar las pertenencias de otras personas. Un mayordomo cuida de todo lo relacionado con las actividades de la casa, hacienda, incluye la compra de lo necesario, el uso de los recursos, el cuidado de los empleados o sirvientes, el cuidado de los hijos del dueño, etc.
Los cristianos son reconocidos como sirvientes del señor Jesucristo, siervos de Dios.   1 Pedro 2:15-16  Apocalipsis 1:1  
Siendo que Dios es dueño de todo, eso nos convierte a nosotros en mayordomos, siervos, administradores de lo que Dios nos ha dado.
2.  Siendo Dios el dueño, nos pedirá a sus mayordomos cuentas por el uso que le dimos de lo que le pertenece.
Los mayordomos siempre deben rendir cuenta a sus jefes o dueños, a los propietarios de lo que administra.  Lucas 16:1-2  
Llegará el día en que tendremos que rendirle cuentas a Dios, por el uso que dimos de lo que él nos confió. Lucas 12:41-48  
3.  De que somos mayordomos y por cuales cosas Dios no pedirá cuenta.
Existen muchas cosas y acciones por las cuales Dios nos pedirá cuenta.
a)  Por la predicación del evangelio y la enseñanza de la sana doctrina.
La biblia nos enseña que el evangelio es poder de Dios para salvación, pero ese evangelio si no se predica esta encubierto entre los que se pierden. Por tanto Dios ha asignado a siervos o mayordomos para que administren la predicación del evangelio. Por ello Pablo hablando de los apóstoles, dice: que seamos tenidos como administradores de los misterios de Dios. 1 Corintios 4:1  
Como mayordomos o administradores tenemos la responsabilidad de suplir, dar, y enseñar la voluntad de Dios. De predicar el evangelio de nuestro señor Jesucristo. Es responsabilidad de los cristianos y llegarían el día en que nos pedirán cuenta por ello. Romanos 10:14 
Como escucharan y creerán o rechazaran la verdad si no se les predica. 2 Corintios 4:5-6 
El deber de todo cristiano es llevar el conocimiento de la luz de Dios a toda criatura. Esa luz que está en nosotros. No solo debemos predicar el evangelio sino también enseñar la sana doctrina. Responsabilidad de los evangelistas y de todo cristiano que quiere enseñar a otros. 1 Timoteo 4:16  Eso involucra tanto a hombres como a mujeres. Es la instrucción de Dios para con los hombres, la palabra usada por hombres es anthropos, que describe a ser humano hombre o mujer. Su responsabilidad era enseñar lo que Timoteo había escuchado de Pablo. 2 Timoteo 2:2 
b)  Nuestros talentos son de Dios, ¿Qué hicimos con ellos?
Somos mayordomos de los talentos que Dios nos ha dado. Como talentos dados por Dios, debemos comprender que debemos usarlos para cumplir la voluntad de Dios y algún día nos pedirán cuenta por el uso que le dimos. Mateo 25:14-19
Tenemos la capacidad de hablar (podemos predicar), de pensar, de comunicarnos, de amarnos, de servirnos, de ayudarnos, etc. ¿Lo hicimos?
c)   Nuestro cuerpo no nos pertenece, es de Dios.
Somos mayordomos de nuestro cuerpo, su dueño es Dios y el nos pedirá cuenta por lo que hicimos con él. 1 Corintios 6:19-20 
Dios quiere que el cuerpo que nos ha dado lo usemos correctamente y lo cuidemos. Romanos 12:1   .
d)  Somos mayordomos del uso de nuestro tiempo.
Dios nos pedirá cuenta por el uso que dimos a nuestro tiempo, en su mayor parte lo dedicamos para él y su reino o fue mayormente para nosotros. Lo usamos haciendo su voluntad o lo usamos en lo que no nos conviene. Efesios 5:15-17 
¿Estamos aprovechando bien el tiempo? predicamos, oramos, animamos, estudiamos la biblia, compartimos con mis hermanos, ayudamos. O dedicamos el mayor tiempo a la carne, a nuestra vida. Nuestro tiempo debemos administrarlo y usarlo correctamente. Colosenses 4:5 
e)  Somos mayordomos de nuestra vida.
En general la utilidad que le dimos a nuestra vida dentro del reino del señor, nos hará estar bien o mal con nuestro Dios. Nuestra vida le pertenece. Mateo 5:16 
f)    Somos mayordomos de lo que poseemos inclusive el dinero.
Todo lo que tenemos o poseemos le pertenece a Dios. Dios no has puesto como mayordomos sobre ellos. 2 Corintios 9:8-11 
Dios nos bendice para que nosotros abundemos en toda buena obra, su deseo es aumentar los frutos de nuestra justicia y para ellos nos da lo que necesitamos. Como a Job Dios nos ha dado bendiciones materiales dinero, propiedades para que las usemos para toda buena obra. Entre más recibimos y más tenemos más debemos dar. 1 Timoteo 6:17-19 
g)   Nos pedirán cuenta por la educación espiritual que le dimos a nuestros hijos.
Muchos creemos que nuestros hijos podemos enseñarles y educarlos como mejor nos parece, pero no es así, Dios nos pedirá cuenta por la crianza que le dimos a nuestros hijos. Salmo 127:3 
Llegaría el día cuando tendremos que rendirle cuentas a Dios por nuestra labor sobre nuestro hijos, los guiamos en el temor y amonestación del señor o lo criamos como nos enseña el mundo. Efesios 6:4 
Conclusión:
Somos mayordomos de todo lo que Dios ha puesto en nuestras manos. ¿Somos buenos mayordomos? ¿Le estamos dando la utilidad que su dueño desea que le demos? Esperemos ser buenos mayordomos.
Somos siervos de Dios, y lo que Dios nos manda debemos cumplirlo es nuestra obligación. Lucas 17:7-10