Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 4 de julio de 2017

NO AMEMOS DE PALABRA NI DE LENGUA, SINO DE HECHO Y EN VERDAD.

1 Juan 3:18
Introducción:
Nuestro Dios conociendo nuestra disposición a buscar las soluciones más fáciles a todas los mandamientos ha dado instrucciones para que no caigamos en el facilismo y en el autoengaño. Así como nos enseña que la fe sin obras es inútil, también nos manda a que no amemos de palabra o lengua, sino que lo hagamos de hecho y en verdad. Dios no quiere que seamos hipócritas, esto es que finjamos amor hacia los hermanos pero con los hechos lo negamos. No basta con muestras de cariño, el amor es más que eso. 1 Juan 3:18 
1.   Amor de verdad.
El verdadero amor lo demostró Dios, al enviar a su hijo a morir en la cruz por los seres humanos que no merecían tan maravilloso sacrificio. Inclusive aquellos a quienes vino a salvar fueron quienes le asesinaron. Juan 3:16 
A pesar que éramos pecadores Dios quiso darnos una oportunidad de reconciliarnos con él. Romanos 5:8 
Dios nos amo sin que lo mereciéramos y obro enviando a su hijo a pagar por nuestros pecados, nos dejo su palabra para que pudiéramos agradarle y nos ofrece grandes bendiciones espirituales y todo esto sin merecerlo, Él manifestó su amor con hechos, un amor verdadero.
2.   Los hechos que muestran el amor.
Cuando estudiamos lo que Dios nos pide que hagamos los unos por los otros, logramos entender el amor y nos ayuda a evaluarnos si estamos amando de hecho y en verdad o lo estamos haciendo de pura palabra y lengua. Amor de pura palabra no es un amor de verdad. ¿Cómo podemos saber si realmente estamos amando a nuestros hermanos?
1.   ¿Ponemos nuestras vidas por los hermanos?
Este compromiso es muy grande. Dar nuestra vida por los hermanos. Tiempo, recursos,  etc. Cuando algún familiar nuestro cae en una situación difícil, estamos dispuestos a ayudarlos con nuestro tiempo, con nuestro dinero, con todo lo que sea necesario para que salga de esa situación. Esa misma actitud deberíamos tenerla para con nuestros hermanos. Querer ayudarlos a salir adelante, a vencer la situación por la que está pasando sea la que sea.
a)    ¿Los ayudamos con nuestros recursos?
Cuando un hermano esta en necesidad, ¿Le ayudamos? o solo le decimos Dios te bendiga. 1Juan 3:17 
Jesús dijo que era más bienaventurado dar que recibir, ¿lo hacemos? Romanos 12:13 
b)    ¿Nuestro amor es sincero o fingido?.
Nuestro amor por los hermanos debe ser sincero, genuino de verdad. Romanos 12:9 
c)    ¿Sobre llevas las cargas de tus hermanos?
Todos tenemos cargas, la de algunos es más pesada que la de otros. Las cargas producen en muchos, debilitamiento espiritual. Gálatas 6:2  Cuando tu hermano esta en dificultades monetarias o espirituales o emocionales ¿le brindas ayuda, este dispuesto a animarlo, a fortalecerlo, a prestarle la ayuda que más necesite?
d)    ¿Le prestas servicio a tus hermanos?.
Debemos servirnos uno a los otros, y la palabra servir, significa hacerse esclavo. Un esclavo era aquel que hacía todo lo que su dueño le mandaba. El servirnos implica ayudar a la otra persona. Gálatas 5: 13 ¿Dedico tiempo y esfuerzo a servir a mi hermano en lo que necesita?
e)    ¿Animas y edificas a tu hermano?.
Cuando siempre estamos reuniéndonos o hablando por teléfono podemos darnos palabra de ánimo y edificarnos con la palabra de Dios. Hay hermanos que se desaniman con mucha facilidad, por cosas simples o difíciles, pierden el gozo, la motivación y el ánimo.  Pero la responsabilidad de todos es animarnos unos a otros. 1Tesalonicenses 5:11  1Tesalonicenses 5:14 
f)     ¿Eres paciente con tus hermanos?.
Se pierde la paciencia con los hermanos, no se mira, no evalúa, si son débiles en la fe, o son de poco ánimo, etc.
Perder la paciencia con facilidad con nuestros hermanos no está bien, debemos ayudarlos. La paciencia es una cualidad de un cristiano y si no la tiene debe practicarla, porque sin ella no le va ir bien con Dios. Santiago 5:7-9 
Quejarse de los hermanos no está bien.
g)    ¿Soportas y perdonas?
Hay hermanos que no se soportan, quieren que sean como ellos quieren, y muchas veces decimos que queremos que sean como dice Dios. Posiblemente tenemos más errores que a quien no soportamos. Colosenses 3:13 
No soportamos y no perdonamos. Soportar significa sostenerse, estar firme uno mismo en contra de lo que uno no pueda agradarle de su hermano. Significa también aguantar, padecer, sufrir, tolerar
h)    ¿Te Preocupas por tus hermanos?
El preocuparse que Dios mande es interesarse, tener cuidado, afanarse por su hermano, como Dios lo hace por cada uno de nosotros, como esta, como le está yendo, si ha resuelto algo, cual es su estado de ánimo, etc. 1Corintios 12:25  Debemos preocuparnos sinceramente por  nuestros hermanos. Filipenses 2:4 
i)         ¿Murmuras de tu hermano o hablas con él? Santiago 4:11.

j)     ¿Aceptas, recibes y acoges a tu hermano?
Muchos son orgullosos o rencorosos o soberbios no quieren recibir, aceptar a su hermano, lo desprecian, o lo tienen en menos, o como no digno de amor. Debemos aceptar a nuestros hermanos como coherederos de nuestras mismas bendiciones espirituales. Romanos 15:7 
Tenerlos en alta estima. Filipenses 2:3 
k)    ¿Haces acepción de personas en contra nuestro hermano?
Despreciar, menospreciar a un hermano o hermana es un gran pecado, porque Dios no hace acepción de personas y no quiere que nosotros lo hagamos. Santiago 2:9 
l)     ¿Te asocias con tus hermanos?.
Asociarse, es reunirse, tener comunión con el hermano rico, y también con el pobre, con el alegre y con el melancólico, con todos. Romanos 12:16.
m)  ¿Le das preferencia a tus hermanos antes que los del mundo?
Debemos preferir pasar tiempo con nuestros hermanos antes que con las personas incrédulas. Romanos 12:10 
n)    ¿Te Alegras con las alegrías de tu hermano y te condueles en sus tristezas?
Gozarnos cuando a nuestros hermanos les va bien, sin envidia. Y condolernos y apoyar a los hermanos en sus tribulaciones. 1 Corintios 12:26 
Conclusión:

Amar con hechos se demuestra cumpliendo lo que Dios ha mandado en su palabra, si amamos de palabra y de lengua realmente no estamos amando. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

VUESTRO CULTO RACIONAL, QUE PRESENTÉIS VUESTROS CUERPOS EN SACRIFICIO VIVO, SANTO, AGRADABLE A DIOS

Romanos 12:1
Introducción:
La palabra culto es muy usada por muchas religiones. Aunque muchas personas no logran entender su significado.
Muchas religiones ofrecen diferentes cultos a Dios e inclusive a sus ídolos. Por lo general un culto está compuesto de actos, ritos o ceremonias que se ofrecen voluntariamente a Dios. Con estos actos, ceremonias o ritos se busca adorar, honrar, dar honor a Dios o a los ídolos o ciertos aspectos: como la belleza, la inteligencia, etc.

Lo que sabemos de Dios, es que no se agrada de cultos que estén fuera de la forma que Él quiere que le adoremos. Dios quiere verdaderos adoradores que le adoren en espíritu y verdad. El pueblo de Israel fue reprendido por Cristo, porque su adoración, la honra que querían darle a Dios era inútil, vana. Mateo 15:8-9 

Los cristianos también le ofrecemos culto a Dios, conforme a lo que el mismo Dios ha establecido para su pueblo. Culto es el servicio, la adoración, la ministración que le damos a Dios. El primer día de la semana Venimos a reunirnos, le cantamos a Dios, traemos nuestras ofrendas, recordamos la muerte de Cristo, oramos a Dios y somos edificados a través del estudio de la palabra.  Muchos nos conformamos con cumplir con esta adoración. Otros ni siquiera se esfuerzan por cumplir con este culto regularmente.

Pero no es suficiente rendirle adoración sólo los domingos. Es necesario que nuestra vida, nuestros cuerpos, nuestras mentes, todo nuestro ser sea dado a Dios como sacrificio vivo, como culto racional a Dios. Romanos 12:1
  
El mismo capítulo 12 de romanos nos explica como cumplir con este sacrificio vivo, este culto racional.

1.  No nos amoldemos a las prácticas pecaminosas del mundo.

Como hijos de Dios, no vivimos según las normas, costumbres del mundo, sino a medida que vamos creciendo en el conocimiento de la palabra de Dios, vamos amoldando nuestra vida, nuestros pensamientos a la voluntad de Dios. Romanos 12:2   Nos negamos a complacer a nuestra carne, ofrecemos nuestra vida como un culto agradable a Dios: dejamos atrás al viejo hombre con sus vicios y pecados. Y entendemos que no debemos amar al mundo ni lo que en él hay.
2.  Aprendemos a ser humildes y valorar a nuestros hermanos en la fe.
Entendemos que en el cuerpo de Cristo, todos los miembros somos importantes. Y que cada uno debe cumplir la función que le corresponde dentro del cuerpo. Romanos 12:3-5 
Como sacrificio vivo aprenderemos a ser humildes y dejar nuestra personalidad soberbia, altiva y vana gloriosa a un lado. Filipenses 2:3 
3.  Nos esforzaremos por servir a nuestros hermanos.
Muchos no nos involucramos con nuestros hermanos ni buscamos la manera de ayudarlos, de servirles, de ser útiles dentro de la iglesia. Los dones del primer siglo ya no están en vigencia, pero cada uno de nosotros tenemos talentos que podemos ponerlos al servicio de nuestros hermanos. Romanos 12:6-8  Ya no profetizamos, pero podemos servir, enseñar, repartir, tener misericordia, etc.
Servir a nuestros hermanos es una manera de presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo a Dios.
4.  Nuestro amor por los hermanos debe ser sincero.
Amar a otras personas no es fácil y menos cuando no hemos vividos con ellas, sin embargo es la voluntad de Dios que sus hijos se amen, y que esa amor sea sincero, no fingido, no hipócrita, no falso. Romanos 12:9 
Aprenderemos a desagradarnos de lo malo y seguir lo que es bueno y agradable ante Dios. La hipocresía es lo malo y lo bueno es un amor genuino hacia nuestros hermanos. Un verdadero amor fraternal, amigable, bondadoso.
5.  Respetaremos a nuestros hermanos y le honraremos.
Cuando hay amor, la envidia, las enemistades, la hipocresía, la murmuración desaparece porque se respeta y se valora a cada hermano.  Romanos 12:10  Que difícil, es cumplir con este sacrificio vivo, porque siempre se está acentuando las fallas de nuestros hermanos.
6.  Serviremos a Dios fervientemente.
Servir al señor con fervor, con diligencia, con esfuerzo. Nuestro servicio no será superficial, no será poco, sino que debemos esforzarnos por servir al señor con ganas, con esfuerzo. Dedicando tiempo, esfuerzo físico, etc. Romanos 12:11  Quitaremos de nosotros la pereza y el poco interés por los asuntos de Dios y especialmente por los hermanos.
7.  A pesar de las dificultades, no desmayaremos ni dejaremos que nuestro ánimo caiga.
En las dificultades seremos pacientes, soportaremos la prueba y nos mantendremos con buen ánimo porque no pondremos nuestra atención en los problemas, sino en las maravillosas promesas que Dios tiene  para nosotros. Romanos 12:12 
En las dificultades siempre estaremos gozosos, porque nuestra esperanza no es de este mundo. Santiago 1:2-4 
Entre más dificultades tengamos más fervientes y constantes debemos ser en la oración.
8.  Ayudaremos a los hermanos en sus necesidades y nos esforzaremos por ser hospitalarios.
Las ofrendas la recogemos con el propósito de ayudar a nuestros hermanos en necesidad, pero algunas veces personalmente cada uno de nosotros debemos ayudar a nuestros hermanos cuando nuestras posibilidades nos lo permiten, aprender a ser benevolentes para con los hijos de aquel que nos da todo lo que necesitamos. Romanos 12:13 
En cuanto a la hospitalidad, es la acción de recibir a un hermano en nuestras casas, en nuestro entorno y atenderlos, hospedarlos, alimentarlos, servirles. En esto muchos cristianos deben trabajar, porque no son nada hospitalarios.
9.  Bendeciremos a quienes nos persiguen y lastiman.
La reacción natural del ser humano es defenderse y lastimar a quien le quiere perjudicar. Pero los cristianos no podemos actuar de esa manera. Debemos bendecir a los que nos lastiman y pedir la bendición de Dios sobre ellos. Romanos 12:14 
No pagaremos mal por mal, ni nos vengaremos de aquellos que nos han hecho daño. Romanos 12:17-20 
Buscaremos estar en paz con todos y dejaremos la venganza, la justicia en manos de Dios. Este es un sacrificio vivo, un culto racional a Dios, no tomar la justicia por nuestras manos sino encomendársela a Dios.
10.        Unidos con los otros miembros de la iglesia.
Esta unión nos llevare a tener el mismo sentir, a asociarnos también con los más humildes, a alégranos cuando a un hermano le va bien y condolernos de aquellos que están sufriendo. Romanos 12:15-16 
11.        No nos dejaremos vencer por el mal.
Nuestras vida pasada y nuestra reacciones nos pueden llevarnos a dejarnos arrastrar por el mal, por la antigua manera de actuar, pero no es correcto nuestras acciones deben ser buenas, conforme a la voluntad de Dios, porque de esa manera venceremos al mal, externos a nosotros y el que en cada uno de nosotros existe. Romanos 12:21 
Conclusión:
Podemos rendirle culto a Dios cada domingo, pero no es suficiente Dios quiere nuestro cuerpo, nuestras fuerzas, nuestro corazón y nuestra mente plenamente entregados a él, haciendo lo que agrada a su voluntad.

Si no le damos importancia a la iglesia de Cristo, si no les damos importancia a los hermanos entonces no estamos siendo sacrificio vivo y agradable a Dios. Nuestra adoración es vana e inútil. Santiago 1:27  

NO AMÉIS AL MUNDO, NI LAS COSAS QUE ESTÁN EN EL MUNDO

1 Juan 2:15-17
Introducción:

Jesús oro por sus discípulos que les fue dado del mundo pero que ya no eran del mundo. Juan 17:16  Los cristianos ya no pertenecemos al mundo, éramos del mundo, pero ya no lo somos. Esta gran  verdad es una de las más difíciles de asimilar, porque conociendo y creyendo que no somos del mundo aun vivimos y obramos como si fuéramos del mundo.
Muchos no queremos despegarnos del mundo, queremos vivir como cristianos y al mismo tiempo  vivir con las tradiciones del mundo. El mundo se opone a Dios, y la mayoría de sus costumbres, tradiciones, normas van en contra de la voluntad de Dios.
Estando en el mundo Dios sabe que necesitamos muchas de las cosas que hay en el mundo, y Él no se opone a que trabajemos para lograrlo, es su voluntad que mientras estemos en el mundo disfrutemos de las cosas que son necesarias para nuestra vida terrenal. 1 Tesalonicenses 4:11-12 
El mundo desaparecerá y quienes amen a Dios vivirán para siempre, pero aquellos que amen al mundo más que a Dios, también perecerán espiritualmente. 1 Juan 2:15 

1.   El mundo y las cosas que en él hay.

La palabra kosmos se traduce de muchas maneras, como universo, la tierra, la raza humana, el mundo, etc. En este caso se traduce mundo y el contexto lo relaciona con todo aquello que existe y se practica en el mundo, lo cual lo relaciona con los seres humanos y sus prácticas, costumbres, modas, etc.
Somos de Dios y no pertenecemos al mundo. El mundo es gobernado por el diablo. 1 Juan 5:19 
Las personas del mundo están bajo la potestad de las tinieblas y sus pensamientos, sentimientos y sus obras están sujetos a la vanidad de sus mentes  y al desconocimiento de la voluntad de Dios. Efesios 4:17 
NVI Efesios 4:17 Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos.
BL95 Efesios 4:17 Les digo, pues, y con insistencia les advierto en el Señor que no imiten a los paganos, que se mueven por cosas inútiles.
La vanidad de su mente se refiere que su atención y por consiguiente su manera de vivir están fundamentados en pensamientos frívolos, tras cosas inútiles. El mejor concepto de vanidad es necedad, simpleza, vació, sin ningún valor espiritual. Cualidad de vano, esto es inútil, no tiene ningún valor para Dios, son cosas que no son eternas sino que duran poco.

2.   No amar al mundo ni las cosas que en él hay.

Estas cosas vanas y las practicas de las personas del mundo, muchas van en contra de la voluntad de Dios y puede impedir que los cristianos se salven.  Cuando el cristiano ama al mundo, sus prácticas y sus cosas, choca contra la voluntad de Dios.
¿Podemos amar al mundo y al mismo tiempo amar a Dios? No es posible, porque así lo dice Dios.
Cuando analizamos las practicas de las personas del mundo, podemos determinan que están se oponen a Dios.
Las modas, la falta de misericordia, las cosas vanidosas que existen en el mundo y que cada vez se van haciendo más vanidosas, la vida mundana y pervertida, el afán por el dinero, por las riquezas, la idolatría, y muchas otras.

Dios no quiere que pongamos nuestra atención en lo que hay en el mundo, sino en las cosas de arriba. Colosenses 3:2 
NVI Colosenses 3:2 Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra,

A muchos nos gusta coquetear con el mundo. Santiago 4:4

¿Porque es mala la amistad con el mundo? Porque el ser humano busca siempre su propio beneficio, satisfacer sus deseos carnales, es puro egoísmo, no le importa Dios ni su prójimo y cuando somos amigos del mundo, somos como ellos, queremos satisfacer nuestros deseos mundanos. Santiago 4:2-3

En el mundo hay codicia, envidia, riñas, malas intenciones y el deseo de satisfacer su propias pasiones carnales.

El amor al mundo y la amistad con él, significa que aún no nos hemos negado completamente, aún tenemos una parte de nuestro corazón con el mundo y otra parte con Dios. Mateo 16:24-26 
3.   Todo lo que hay en el mundo no proviene de Dios.

Todo aquello que nos atrae del mundo no proviene del Padre, sino del mismo mundo, ha sido creado por el mundo. 1 Juan 2:16 
El diablo como el mundo, han utilizado las mismas tretas y artimañas con las que han logrado la perdición de la misma humanidad. Los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vana gloria de la vida.
Estas tretas las uso el diablo cuando tentó a Jesús, con ellas logro engañar a Eva. Con Jesús no funciono pero con la humanidad si les ha sido exitosas, inclusive nosotros mismos fuimos rescatados de esa vana manera de vivir, pero también estuvimos bajo este engaño..
a)   Los deseos de la carne.
Nuestra carne se opone a Dios y a su voluntad, el diablo sabe que esa es nuestra mayor debilidad, la facilidad con que satisfacemos nuestros deseos carnales. Por allí siempre nos atacará y el mismo mundo nos atraerá a él. Gálatas 5:16-17 
Las obras de la carne nos impiden estar bien con Dios, están obras son realizadas cuando le damos rienda suelta a nuestros deseos mundanos. Gálatas 5:19-21 
Dios espera que nos esforcemos, por no darle satisfacción a nuestros deseos. Colosenses  3:5;

b)   Los deseos de los ojos.

Nuestros deseos carnales están dentro de nosotros, sólo se necesita que se presente la oportunidad de satisfacerlos y una de la manera como sucede es a través de nuestros ojos. Una ropa bonita, una mujer bonita o un hombre atractivo, un objeto valioso o llamativo o provocativo, etc.
Eva vio la fruta del árbol y la codicio, David vio a Betsabé y la codicio, a través de los ojos podemos estimular el deseo en nosotros. Mateo 6:22-23  Lo que disfruta tus ojos habla de cómo está tu interior.

c)    La vana gloria de la vida.

La gloria inútil del mundo, el deseo de ser reconocido, de ser exaltado, de ser alabado por el mismo mundo, el que más sabe, la más bella, el mejor cuerpo, el más inteligente, etc. Eva creyó que sería igual a Dios, al comer del fruto, pero no fue así, el diablo y su mente carnal la llevaron al desastre. El orgullo, la soberbia, la jactancia de las personas les lleva a buscar el reconocimiento en las personas. En los cristianos pasa de la misma manera muchos buscan reconocimiento, la vanagloria, satisfacen sus deseos carnales de ser exaltado, detrás de esto hay orgullo, soberbia, arrogancia, jactancia.  Son maldades, son pecados. Marcos 7:21-23 

4.   Los que practican estas cosas no tienen el amor del Padre.

Amar al mundo y lo que en él hay significa que no se ama a Dios. No hay amor por Dios y su reino, ni en sus promesas.
NVI 1 Juan 2:15 No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre.
DHH 1 Juan 2:15  No amen al mundo, ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no ama al Padre;
El no amar al mundo ni a sus cosas es un mandamiento de Dios, si no lo obedecemos estamos pecando y mostramos nuestra falta de amor a Dios y a su voluntad. 1 Juan 5:3 
NVI 1 Juan 5:3 En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir,
Quien no obedece no ama a Dios.
1 Juan 2:4-5  El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 5  pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

Conclusión:

Amar el mundo y lo que en él hay, representa un grave problema, un obstáculo para tener una buena relación con Dios y perjudicara nuestra salvación.


Amemos, anhelemos, añoremos la vida en el cielo y lo que el habrá para nosotros. El mundo es pasajero.

ESTIMADA ES A LOS OJOS DE JEHOVÁ LA MUERTE DE SUS SANTOS

Salmo 116:15
Introducción:

El ser humano siempre le ha temido a la muerte, queremos vivir, no queremos morir. Si dependiera de nosotros la decisión de morir, seguramente siempre se decidiría seguir viviendo.

Todos sabemos que hemos de morir. Eclesiastés 9:5.

Dios puso la vida en el ser humano y también el deseo de vivir. El ser humano teme a la muerte. Hebreos 2:15 

Por muchas razones no se quiere morir: Porque no se sabe que pasará allá. Porque vivir es muy bueno y la muerte se entiende como dejar de existir, de vivir. EL error de la humanidad es no buscar la sabiduría que nos da el creador de la vida y entender en qué consiste la muerte y que hay después de ella. Génesis 2:7  Eclesiastés 12:7 

En Dios está toda la sabiduría y los secretos de la vida, tanto en esta vida, como después de la muerte. A diferencia del mundo, los cristianos fieles debemos entender que es la muerte y en que nos beneficia y a diferencia del resto de la humanidad, la muerte es para  nosotros una bendición y estimada por Dios. Salmo 116:15

1.  ¿Qué es la muerte?

El diccionario Vine lo define: (a) la separación del alma (la parte espiritual del hombre) del cuerpo (la parte material), dejando el primero de funcionar y volviendo al polvo. La biblia enseña que la muerte es una separación. Esta separación acontece cuando el espíritu se separa del cuerpo físico, quedando este inerte, inútil. El cuerpo vuelve al polvo y el espíritu a Dios. Al separase el espíritu del cuerpo, este último se descompone y vuelve a convertirse en polvo.
Así como la fe está muerta sin obras así el cuerpo separado del espíritu está muerto.  Santiago 2:26  El cuerpo está muerto sin espíritu. En el espíritu reside la vida. Cuando Dios soplo en el primer ser humano aliento de vida, le dio espíritu.
Tenemos algunos ejemplos que describen la muerte como la separación del espíritu, del cuerpo.
La muerte de Raquel. Murió cuando se le salió el ama. Génesis 35:18-19 
La hija de Jairo, la niña había muerto, pero recobro la vida cuando su espíritu volvió al cuerpo. Lucas 8:49-55 
El mismo Jesús, al morir entrego su espíritu. Juan 19:30 

2.  Hay vida después de la muerte.

Los cristianos entendemos que la vida está en el espíritu y  que a donde este vaya después de abandonar el cuerpo, seguirá viviendo, con sus pensamientos, emociones, recuerdos, etc. Dios no es Dios de muertos sino de vivos, y muchos hombres de Dios han muerto físicamente, pero siguen viviendo en espíritu. Lucas 20:37 -38

El mismo Jesús les anuncio a sus discípulos que había de morir, pero les prometió que donde él estaría, ellos estarían con él. Él volvía al Padre. Juan 14:1-2 

3.  Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos.

Pero ¿qué tiene de especial la muerte de un santo con respecto a los que no son santos, que tiene de especial la muerte de un cristiano con relación a la muerte de un incrédulo? ¿Por qué Dios la valora, la estima tanto?

NVI Salmo 116:15 Mucho valor tiene a los ojos del SEÑOR la muerte de sus fieles.

Dios creó al ser humano, a su imagen y semejanza, con un propósito. Ese propósito era que el hombre le obedeciera y le adorará. Dios busca esos verdaderos adoradores. Juan 4:23 

Antes de crear el cielo, la tierra y al ser humano, Dios ya había escogido quienes serían esos adoradores, estableciendo los mandamientos necesarios para que toda persona tuviera la oportunidad de ser parte de este grupo de personas. 1Pedro 2:9-10 
Y no sólo como adoradores, sino adoptándolos como sus hijos y herederos del reino de los cielos. La predestinación no es que Dios escogió por nombre y apellido quienes se salvarían, sino que predestino que clase de personas serían salvos, cumpliendo las normas que Dios impuso para poder ser parte de los escogidos. Efesios 1:3-6 

Para ser parte de los escogidos debemos ser obedientes y ser limpios en la sangre de Cristo. Tanto es el amor por sus santos, que predestino enviar a su hijo a morir en la cruz del calvario, para que estos escogidos pudieran ser salvos en él. 1 Pedro 1:19-21  

Cuando entendemos que todo fue hecho por Cristo y para él, y no solo para él sino para aquellos que obedecen a la fe, comprendemos cuanto amor tiene el Padre por nosotros.

Todo lo creado era para Cristo y sus santos, los que andan según la voluntad de Dios, tambien la vida en el cielo, lo que Dios tiene preparado para nosotros desde antes de la fundación del mundo, es maravilloso, es grandioso, no tenemos manera de describir esa grandeza. 1 Pedro 1:3-5 

Por todo esto Dios siempre ha valorado, estimado la muerte de sus santos. Porque para poder disfrutar de la vida eterna, para poder vivir en el cielo, para poder estar con Dios y con Cristo, debemos pasar por el proceso de la muerte. Mientras estemos en este cuerpo, no estaremos con Dios, excepto si Jesucristo regresa antes de nuestra muerte. Pero mientras no regrese para estar con Dios debemos morir. Nuestro cuerpo actual no puede heredar el reino de los cielos. 1 Corintios 15:50 

La muerte es un proceso que representa una bendición para el cristiano fiel, y mientras estemos en este cuerpo estamos luchando por mantenernos santos, limpios, sin mancha. 2 Pedro 3:14 

Pero una vez morimos, Dios nos lleva al hades y nos da consuelo, paz y amor.  Mientras estamos en el cuerpo andamos por fe, pero una vez muertos estaremos en el hades conociendo a esos grandes hombres de Dios: Abraham, Moisés, Pablo, Pedro, etc. Comprobando aquello en lo que creímos sin haberlo visto. Estará Dios y Jesucristo con nosotros. Diciéndonos: Hijo bien hecho. Mateo 25:34 

Dios nos está esperando, pacientemente, esperando que otros se puedan salvar, pero al final estaremos todos los santos parados frente al trono de Dios, adorándole, y viviendo felices por la eternidad. Apocalipsis 7:9-17.

Conclusión:

Mientras estemos en este cuerpo no iremos al cielo con Dios, la obediencia y la muerte es necesaria para ir a hasta Dios. Pero mientras Dios nos de vida estemos gozosos de estar disfrutando  este cuerpo aun en las dificultades y enfermedades.

No nos entristezcamos cuando un hermano parte hacia a Dios, porque él está mejor que nosotros si se fue en santidad.