Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

LAS DISPENSACIONES DE DIOS CON LOS HOMBRES I

Parte I
Introducción:
Dios es el creador de la tierra, del universo, de los animales, de las plantas, del ser humano. Dios como creador a establecido las leyes o normas para que exista orden en su creación, por ejemplo tenemos leyes naturales que funcionan constantemente permitiendo que su creación funcione perfectamente: la ley de la gravedad, la rotación sobre su propio eje y traslación de la tierra, que permite que las diferentes zonas de la tierra puedan recibir la luz del sol durante cierto tiempo,  lo que permite  las diferentes estaciones que dan calor, lluvia y ayudan a mantener la vida sobre el planeta.
Dios es muy ordenado y quiere que su creación funcione de la misma manera. Con respecto al ser humano, su creación hecha a su imagen, Dios le dio libre albedrío, para que tuvieran la capacidad de tomar decisiones para que por su propia voluntad decidieran obedecer a Dios. Dios queriendo que el ser humano supiera como obedecerle, a través de los años se ha relacionado con el ser humano y le ha dado instrucciones, mandamientos, normas para que pudieran guiarse y saber cómo podían agradarle.
Cuando estudiamos la palabra podemos observar épocas diferentes donde Dios se relaciono con las personas de diferentes maneras. Aunque en todas Dios ha exigido la obediencia, sin embargo sus mandamientos, normas, leyes han sido diferentes a través del tiempo.
Las dispensaciones son las diferentes épocas en que Dios se ha relacionado con los hombres y les ha dado a conocer su voluntad.
1.  Dios ha buscado que el ser humano le reconociera como Dios y le obedeciera.
En algunas épocas sus mandamientos eran pocos y en otras fueron muchos, sin embargo Dios siempre dio instrucciones para que se pudieran relacionar bien con él. En algunas épocas se dirigía a  un solo hombre, en otras a todo un pueblo. Específicamente Dios se ha relacionado con aquellas personas que han tenido la disposición de obedecerle.  
Aquellos que no han querido darle gloria y obediencia los ha dejado en sus propios caminos. Hecho 14:16 
Sin embargos no dejo de dar testimonio de su existencia y de su benevolencia, a todas estas personas que anduvieron y andan en sus propios caminos. Hecho 14:17  
DHH Hechos 14:17  nunca dejó de mostrar, por medio del bien que hacía, quién era él; pues él es quien les manda a ustedes la lluvia y las buenas cosechas, y quien les da lo suficiente para que coman y estén contentos.
Y a través de su propia creación el da testimonio de su existencia, de su grandeza, de su poder y de su bondad. Romanos 1:19-25 
2.  Dispensaciones o épocas bíblicas.
Hay varias épocas o dispensaciones que se pueden diferenciar en la palabra, en cada una de ellas Dios se relaciono de diferentes maneras con las personas. Sus mandamientos, sus promesas, bendiciones y castigos eran diferentes para cada época.
Es importante reconocer estas épocas, porque el mundo religioso de hoy en día, tiene una enorme confusión porque mezclan la voluntad de Dios de cada época y la aplican para la época de los cristianos.
a)  La época o dispensación de  los patriarcas.
Esta época se reconoce desde Adán hasta Moisés. Abarca el libro de génesis.  Dios se comunicaba directamente con el varón cabeza de familia y le daba sus mandamientos directamente.
i.        Adán.
Por ejemplo el primer varón fue Adán y  a él le dio directamente sus mandamientos. Estos mandamientos eran sencillos y claros. Adán debía procrear hijos con Eva para llenar la tierra y multiplicar la raza humana, debía sojuzgar, dominar la creación de Dios. Génesis 1:28-30
Debía labrar el huerto  y cuidarlo y no podía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Génesis 2:15-17 
Esto fue lo que Dios le exigió a Adán, pero él le fallo y sabemos las consecuencias, fue echado del Jardín del Edén e introdujo el pecado en el mundo.
ii.        Noé.
Después de muchos años el mundo se corrompió y Dios se arrepintió debe haber creado al hombre y decidió destruir la raza humana que se había pervertido. Génesis 6:5-7 
La palabra dice que Noé hallo gracia, el favor de Dios. Génesis 6:8 
Dios le dio mandamientos que cumplir. Primeramente construir el arca. Génesis 6:13-15  Luego llenarla. Génesis 6:17-22  Génesis 9:1-7  
iii.        Abraham
Con Abraham Dios también se comunico y le dio instrucciones y promesas. Le pidió que abandonara su tierra, la tierra de su padre. Génesis 12:1-3   Génesis 13:14-18  Y Abraham le creyó a Dios, de que su descendencia sería grande a pesar de que, él y su mujer eran ancianos. Por eso vino a ser Padre de los que andan por fe y padre del pueblo de Israel.
Y Dios trato así con los patriarcas, con Isaac, con Jacob. Los mandamientos, las promesas eran para estas personas. Muchos se equivocan invocando las promesas a estos hombres como si también fueran para los creyentes de estos tiempos.
b)  La época o dispensación de la ley de Moisés o del pueblo de Israel.
Abarca desde Éxodo hasta Malaquías, esta dispensación fue para el pueblo que surgió de los lomos de Abraham, Isaac, Jacob y de los hijos de Jacob, no era para otro pueblo, sino sólo para Israel, no involucraba otros pueblos de la época. Salmo 147:19-20 
Primeramente Dios se comunicaba con Moisés y a través de él con el pueblo. A través de Moisés fue dada toda la ley. Mientras Moisés estuvo vivo fue  mediador entre Dios y el pueblo de Israel.  La ley fue dada en el monte Sinaí. Éxodo 19:3-9 
Al morir Moisés, la ley ya estaba establecida, ya el pueblo tenía conocimiento de los mandamientos de Dios, de sus promesas, de sus bendiciones y de sus castigos. Dios le dio jueces con los cuales se comunicaba y a través de ellos le daba libertad de sus enemigos. Esta época abarca desde Josué hasta Samuel. Abarca los libros de Josué hasta segunda Samuel
Durante los reyes estaban bajo la ley de Moisés y Dios se comunicaba con ellos a través de profetas.
Esta época o dispensación fue solo para el pueblo de Israel y no fue para otro pueblo. Por ejemplo en la ley de Moisés fue cuando Dios exigió los diezmos. Levíticos 27:30  34
Hoy en día el mundo religioso toma las bendiciones que Dios le ofreció al pueblo de Israel, como si fueran también para estos tiempos de la gracia.  Y no es así, a Israel les prometió una tierra que fluía leche y miel, serían bendecidos multiplicando sus ganados, sus cosechas, sus hijos. Nadie podría hacerle frente si permanecían en obediencia, Dios derrotaría sus enemigos, etc.
A los cristianos no les hace esas promesas, no son para la iglesia, fueron solo para el pueblo de Israel y no fueron para otro pueblo. El pacto que Dios hizo fue para el pueblo de Israel y Dios anuncio mientras este pacto estaba en vigencia que haría un nuevo pacto. Jeremías 31:31-34 
El pacto con Israel, la ley de Moisés, duraría hasta cierto tiempo, hasta que fuera establecido ese nuevo pacto. La dispensación o era cristiana comenzó con la venida de Jesús y el establecimiento del nuevo pacto cuando murió en la cruz del calvario. De esto hablaremos en el próximo estudio.
Conclusión:

Las dispensaciones o diferentes épocas en que Dios pacto con los hombres es importantísima reconocerlas y entenderlas para poder comprender la voluntad de Dios y no equivocarnos creyendo que lo que Dios le prometió e exigió a los patriarcas o al pueblo de Israel aplica para nosotros los cristianos. 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

PROBAD LOS ESPIRITUS SI SON DE DIOS

1 Juan 4:1
Introducción:

Hemos a prendido la gran obra que el Espíritu Santo ha hecho, revelándonos a través de unos pocos hombres la voluntad de Dios: la palabra. El Espíritu Santo es el autor de la palabra, de la biblia. La palabra es su espada, que a través  de ella convence al mundo de pecado, nos ayuda a desarrollar nuestra fe, nos permite entender como obedecer a Dios y cómo podemos llegar a ser salvos.
Sin embargo a pesar de su gran esfuerzo, muchas personas no valoran, no respetan la palabra. Y muchas mal interpretan la palabra y terminan creyendo y enseñando doctrinas que no son de Dios.
Esto produce que muchos estén pérdidos aún creyendo que están sirviendo y obedeciendo a Dios, algunas enseñanzas han creído del Espíritu y otras son enseñanzas de hombres o de demonios.
Dios nos manda a retener la palabra aprendida y recibirla con mansedumbre. 2 Tesalonicenses 2:15 
Santiago Nos enseña que la palabra de Dios puede salvar nuestra alma, ayudándonos a obtener la vida eterna que Jesús nos ofrece. Santiago 1:21 
Es nuestro deber es recibir la palabra de Dios con mansedumbre y nuestra obligación retenerla, porque por medio de ella podemos vivir conforme a la voluntad de Dios.
El diablo sabe que si retenemos la palabra y la obedecemos, saldremos vencedores pero si él logra convérsenos, hacer que creamos la mentira, la falsa doctrina, al falso maestro habrá logrado destruir nuestra salvación. Por ello se ha esforzado junto con sus ministros de esparcir el error, las falsas doctrinas, para arrastrar a las personas tras ellas.
El mandamiento que tenemos los cristianos es probar los espíritus, para determinar si sus enseñanzas son del Espíritu Santo o no. Nos da reglas muy sencillas y fáciles para diferenciar la verdad del error, del engaño, etc. 1 Juan 4:1  
NVI  1 Juan 4:1 Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas.
DHH 1 Juan 4:1  Queridos hermanos, no crean ustedes a todos los que dicen estar inspirados por Dios, sino pónganlos a prueba, a ver si el espíritu que hay en ellos es de Dios o no. Porque el mundo está lleno de falsos profetas.
¿Cómo podemos someterlos a prueba? ¿Cómo podemos determinar si son de Dios o no?
A través de la espada del Espíritu. Si hablan la verdad estará apoyado por la biblia y si hablan engaño será negado por la misma palabra.
1.  El Espíritu de Verdad y el espíritu de error.
En la palabra de Dios aprendemos del Espíritu de verdad, que sabemos que es el Espíritu Santo, y él nos dio la palabra, para que pudiéramos conocer la voluntad de Dios y obedecer. Juan 16:13  El Espíritu enseño la verdad y en él no hay engaño ni mentira.
Pero también la palabra nos muestra que hay espíritu de error. Y este es muy peligroso para nuestra salvación si le creemos. 1 Juan 4:6 
El error son falsas enseñanzas, doctrinas erradas que trastornan la fe de las personas y hace que las personas obedezcan mandamientos que Dios no ha mandado o que desobedezcan a Dios, obedeciendo al error, el engaño.
Detrás del error esta el diablo, pero este, usa hombres y mujeres que creen en lo que enseña el error o el engaño y a su vez ellos lo enseñan. 2 Pedro 3:15-17 
Cuando las personas creen en estas falsas doctrinas, lo que están siguiendo es el error de los inicuos y están trazándose su propia perdición.  
No se esfuerzan por comprender la verdad y muchas veces no la quieren escuchar.
Estos son personas engañadas y engañadoras, que utilizan la artimaña del error para hacer que las personas se aparten de Dios. 2 Pedro 2:18 
El espíritu de error está compuesto de  falsas doctrinas, falsas enseñanzas, son doctrinas apostatas promovida por el diablo y espíritus engañadores. Efesios 4:14 
El diablo y sus ministros son muy astutos y han logrado engañar a millones de personas. 2 Corintios 11:13-15 
Muchas personas hombres, mujeres y jóvenes se han convertido en ministros de Satanás, creyendo y enseñando doctrinas de demonios.
Muchos lo hacen con el propósito de beneficiarse, pero otros lo hacen de buena voluntad, creen en sus doctrinas y la enseñan de buena voluntad. Pero la buena voluntad nos le dará la salvación,  lo que nos dará la salvación es obedecer la voluntad de Dios, la doctrina de Cristo y no a doctrinas de demonios. 1 Timoteo 4:1-3
Muchos siguen doctrina de demonios, escuchando a espíritus engañadores.
NVI 1Timoteo 4:1-3 El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. 2 Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida. 3 Prohíben el matrimonio y no permiten comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes, conocedores de la verdad, los coman con acción de gracias.
A nosotros nos habla el Espíritu Santo a través de la palabra y cuando creemos en ella le estamos creyendo a él.
Pero cuando creemos a falsas enseñanzas, falsas doctrina, estamos creyéndo al diablo, espíritus engañadores que nos hablan a través de hombres, mujeres y jóvenes que son sus ministros. El propósito del error es engañar, apartar de la verdad inclusive a los escogidos.
2.  ¿Cómo diferenciamos cuales doctrinas son del Espíritu Santo y cual son del diablo?
¿Cómo podemos determinar si lo que nos están enseñando, lo que estamos oyendo y lo que estamos creyendo, proviene del Espíritu Santo?
Juan nos dio unas pautas muy sencillas y claras. 1 Juan 4:6 
Juan dice el que conoce a Dios, quien proviene  de Dios, nos oye, oye nuestras enseñanzas, la enseñanza de los apóstoles.
Las enseñanzas de los apóstoles fueron inspiradas por el Espíritu Santo y este a su vez, enseño lo que Jesús le daba para enseñar. Juan 16:13-14 
Al aceptar las enseñanzas de los apóstoles, estamos aceptando la voluntad de Dios. Y Juan lo dice bien claro, nosotros somos de Dios, porque oímos y creemos en las enseñanzas de los apóstoles.
NVI 1 Juan 4:6 Nosotros somos de Dios, y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño.
Pablo nos aclara que lo que él enseñaba eran mandamientos de Dios. 1 Corintios 14:37 
La otra regla muy sencilla enseñada por Juan, es que los que no son de Dios, no oye a los apóstoles, no le creen, no los escuchan ni reciben sus enseñanzas. Cuando se rechaza las enseñanzas de los apóstoles, se está rechazando a Dios.
Estos hombres o mujeres no tienen al Espíritu ni son de Dios, enseñan lo que sus propios deseos quieren creer. Judas 1:17-19 
Estos sensuales, que no reciben las enseñanzas de los apóstoles y pervierten la verdad, están bajo la potestad de las tinieblas, sujetos por el diablo. 2 Timoteo 2:24-26  Efesios 3:5 
La regla dada por el apóstol Juan es muy sencilla, quien escucha a los apóstoles son de Dios y quienes no lo escuchan no son de Dios.
Conclusión:
No podemos creer a doctrinas que nos son apoyadas por la palabra, creer en falsas doctrinas es creerle al diablo,  a los demonios. Rechazar las enseñanzas de los apóstoles nos aparta de Dios.
Esto nos permite entender que quienes enseñan algunas verdades de la palabra junto con falsas doctrinas no tienen a Dios y cuando se alimenta la fe con verdades y mentiras estamos creyendo al error y estamos apartados de Dios. 2 Juan 8-11 


lunes, 16 de octubre de 2017

OBRERO APROBADO QUE USA BIEN LA PALABRA DE VERDAD.

2 Timoteo 2:15
Introducción:
Dentro del reino de Dios, su iglesia, existen puntos doctrinales controversiales, en los cuales muchos hermanos no son capaces de ponerse de acuerdo. Hay una gran división en cuanto a la función de la iglesia, hasta donde llegan sus responsabilidades, el uso de las ofrendas,  el matrimonio y en muchos otros puntos. Es difícil ponerse de acuerdo, porque cada quien quiere defender su posición, en muchas oportunidades sin importarles las misma voluntad de Dios. Por esta razón observamos que en algunos puntos doctrinales se termina creyendo y obedeciendo lo contrario a lo que Dios expresa en su palabra.
Dentro de estas controversias, cada quien quiere defender su creencia y se generan discusiones sobre palabras. El asunto es que una cosa son asuntos de opinión y otra cosa es lo que realmente es la voluntad de Dios.
La voluntad de Dios, es que sus hijos utilicen, interpreten correctamente la palabra.
Pablo enseña a Timoteo la responsabilidad que tiene de presentarse ante Dios como un obrero aprobado que no tiene de que avergonzarse que usa correctamente la palabra de Dios. Esta responsabilidad no sólo es del evangelista sino de todo cristiano, usar bien la palabra, trazarla correctamente. 2 Timoteo 2:15 
NVI 2 Timoteo 2:15 Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.
1.  Contender sobre palabras.
La palabra de Dios fue escrita en varios idiomas, que no son los que se usan actualmente, se escribió en hebreo, en arameo y griego. De estas lenguas se tradujo a muchos idiomas actuales, por esta razón debemos interpretar las palabras en su idioma original, valiéndonos de diccionarios especializados con el propósito de trazar correctamente la palabra. Sin embargo este método es usado para entender la voluntad de Dios como también es usado para torcer las escrituras y negar la voluntad de Dios.
Pablo comienza diciéndole a Timoteo  que les recuerde que no contiendan sobre palabras que para nada aprovecha. 2 Timoteo 2:14 
Timoteo debía animar a los hermanos a no discutir sobre palabras, que podía llevar a la perdición de los oyentes. Pablo argumenta que para nada aprovecha, NVI lo traduce que no sirven para nada. Esto es una gran verdad, hoy podemos ver grandes divisiones doctrinales, así como contiendas sobre palabras, que al final reflejan inmadurez espiritual, una gran carnalidad y posiciones opuestas, lo cual nos da a entender que uno de los bandos sino los dos están interpretando incorrectamente la palabra.  Pablo exhorta a Timoteo a no caer en estas prácticas. Estas prácticas llevan a apartarse de la verdad cada vez más.  2 Timoteo 2:16  Discusiones inútiles, palabrería vacía.
Muchos pueden pensar que Pablo se refiere solo a discusiones sobre opinión, pero no es así, está hablando de enredarse en discusiones y contiendas sobre palabras, que llevan a la apostasía.
2.  La apostasía.
El apartarse de la verdad es un pecado grave, porque no solo lo comete quien se enreda en contiendas inútiles sobre palabra sino que también arrastra a otros tras ellas. Pablo menciona a dos hermanos, Himeneo y Fileto, los cuales con sus palabrerías y discusiones doctrinales, terminaron pervirtiendo su propia fe y la de otros. 2 Timoteo 2:17-18  Estos hermanos estaban enseñando  que la resurrección ya había ocurrido, negando lo que otros pasajes enseñaban sobre la resurrección, la cual ocurriría en el día postrero cuando Cristo regresará.
Si notamos, Pablo, los acusa de sus contiendas vanas sobre palabras y la desviación de la doctrina sobre la resurrección. No les acusa de otra cosa. Nos enseña que basta un punto en que nos desviemos para que nuestra fe sea trastornada, torcida. Esto nos muestra que interpretar correctamente la palabra de Dios, nos llevará a la vida eterna, y hacerlo incorrectamente nos llevará a la condenación eterna. Romanos 16:17-18 
La apostasía que es la deserción, el abandono de la verdad, es un pecado grave. Y este ocurre sin necesidad de abandonar completamente la fe, basta que torzamos uno o varios puntos.
Pablo enseñando a Timoteo sobre la apostasía, le menciono solo dos puntos: mandar a abstenerse de algunos alimentos y prohibir el casarse. 1 Timoteo 4:1-3  Se puede apostatar torciendo un solo punto de la escritura. Por eso el mandamiento de usar bien la palabra de Dios, trazarla e interpretarla correctamente.
3.  La apostasía surge de los mismos hermanos.
Muchas veces vemos y creemos, que los únicos apostatas son las religiones del mundo, pero no es así, la apostasía surge de dentro de la misma iglesia de Cristo. Fue así desde el primer siglo y sigue siendo así. Hechos 20:28-30  Esas cosas perversas son falsas doctrinas que tuercen la verdad.
Dios sabe quiénes son los suyos y quienes no, dentro de la iglesia. Pero aquellos que queremos estar bien con Dios debemos evitar la apostasía.  2 Timoteo 2:19 
Pablo pasa a hablar de los diferentes cristianos que hay en la iglesia. Utiliza una metáfora donde la iglesia es representada por una casa y los cristianos como utensilios. 2 Timoteo 2:20  Existen diferentes tipos de miembros, algunos trabajan correctamente y guardan la palabra de Dios, estos son para uso honroso y otros llevan una vida desordenada o tuercen las escrituras apostatando de la fe, estos son para uso viles. Honroso significa valiosos y viles es indignos, deshonrosos, vergonzosos. Quien evite contiendas sobre palabrería y se cuida de no apostatar será instrumento para honra, útil y santo para el señor. 2 Timoteo 2:21  
4.  El siervo del señor no debe ser contencioso.
Pablo animar a Timoteo a huir de las pasiones juveniles, 2 Timoteo 2:22 
Le ordena a que deseche las discusiones necias e inútiles que lo que hacen es generar contiendas, discusiones. 2 Timoteo 2:23 
Un siervo de Dios no debe ser contencioso, sino amable, capacitado para enseñar, paciente, capaz de soportar a los que se oponen y corregirlos con mansedumbre. 2 Timoteo 2:24 
Cuando enseñemos debemos ser amables, pacientes y mansos. El propósito al enseñar no es demostrar que sabemos más que los otros, nuestro propósito es que las otras personas tengan la oportunidad de arrepentirse y de salvarse.
5.  El obrero aprobado cuidará la sana doctrina.
Interpretar correctamente la palabra, es nuestra responsabilidad, porque haciendo esto tendremos una fe correcta.
Debemos ser cuidadosos a quien escuchamos, que doctrinas tenemos como verdaderas, porque de ello dependerá nuestra salvación. 1 Timoteo 4:16  Nos cuidaremos de no escuchar doctrinas de demonios.
Conclusión:

Como obreros aprobados por Dios, sigamos adelante cuidando de creer y guardar la verdad, nunca sigamos a hombres, sigamos a Cristo y seremos realmente sus discípulos. Juan  14:21  No caigamos en discusiones inútiles sobre palabrerías y cuidémonos de no apostatar. 

martes, 26 de septiembre de 2017

DIOS NOS DA LA VICTORIA POR MEDIO DE JESUCRISTO

1 Corintios 15:57-58
Introducción:
Sabemos que estamos involucrados en una batalla espiritual en contra de potestades espirituales de maldad. Esa lucha se viene dando desde hace muchos años. Es la lucha del diablo y sus ángeles, de maldad en contra de Dios y su voluntad. Sabemos que el diablo centra sus esfuerzos en contra del pueblo de Dios, tratando de que se aparten de la sincera fidelidad a Dios y esforzándose por evitar que los inconversos  obedezcan el evangelio de salvación.
Además de esa batalla espiritual, también los cristianos tenemos los problemas que día tras día nos afectan. Dificultades de diversas índoles como económicas, de salud, familiares, etc. Algunas veces los problemas nos abruman, nos desaniman.
Los cristianos tenemos doble lucha, las espirituales por que el diablo nos acecha y su propósito es que nos apartemos y la lucha cotidiana de todo ser humano.
Muchos se enfocan en salir victoriosos de las dificultades diarias y su mayor esfuerzo lo dedican a ello, descuidando lo más importante, la victoria que debemos alcanzar en lo espiritual.
Sabemos que todo cristiano fiel y obrero de la viña del señor, posee una poderosa armadura que lo ayuda a vencer los ataques del enemigo y salir victorioso día tras día. Pero además de esta armadura tenemos mayores bendiciones: tenemos al Dios todo poderoso de nuestro lado. Al padre, a Jesucristo y al Espíritu Santo.
Si batallamos con las armas que Dios nos da, el mismo Cristo nos lleva de victoria en victoria, día tras día y en el día del juicio final nos dará la victoria final. 1 Corintios 15:57-58 
1.  El diablo es nuestro enemigo, pero no puede tocarnos.
El diablo y sus ángeles caídos son nuestros enemigos, siempre buscan como lastimarnos espiritual y físicamente. Ellos siempre han buscado apartarnos de Dios que es el mayor daño que nos pueden hacer. El diablo anda como león rugiente buscando devorarnos. 1 Pedro 5:8 
NVI 1 Pedro 5:8 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.
Él busca como apartarnos de Dios, porque cuando un cristiano se desanima, peca o se aparta lo ha devorado, le ha vencido.
El diablo puede tentarnos, el nos pone la tentación al frente para que caigamos, pero no nos puede obligar a pecar, no nos puede obligar a desobedecer a Dios. El cristiano debe esforzarse por resistir la tentación y no ceder ante ella. Cuando el diablo no puede hacernos caer, se aleja de nosotros. Santiago 4:7 
Esa victoria la obtenemos, porque nos someteos a la voluntad de Dios y no le desobedecemos, de esa manera es que podemos resistir al diablo, sometiéndonos a la voluntad de Dios, cuando el diablo se da cuenta que nos puede vencer, huye, se aleja de nosotros.
El diablo puede intentar afectar nuestra vida cotidiana, pero si Dios no se lo permite no nos podrá perjudicar, sin embargo, si es la voluntad de Dios que pasemos por esa prueba permitirá que el diablo nos perjudique. Dios sabía que el diablo metería en la cárcel algunos hermanos de la iglesia de Esmirna y les anuncio que pasaría. Apocalipsis 2:10 
Dios siempre nos probará, esa es su voluntad y lo que debemos entender es que en esas situaciones debemos permanecer firmes. 1 Pedro 1:6-9 
2.  Jesucristo está batallando junto con nosotros.
No estamos solos.  No batallamos solos. La lucha nos es solo nuestra.  Jesucristo está con nosotros, ayudándonos a vencer, a ganar, a perseverar, a mantenernos firmes. En el libro de apocalipsis se describe a Jesús como un jinete que va venciendo, hasta que logra alcanzar la victoria final. Apocalipsis 19:11-16    Apocalipsis 19:19-21 
Aunque las personas en el mundo están mal espiritualmente, aunque millones de personas están apartados de Dios, el diablo no está ganando, Jesús esta venciendo con un pequeño pueblo, un pueblo santo comprado con su sangre, que está luchando junto con Él.
Jesús nos da la victoria en las dificultades, en la enfermedad, en la escasez,  día tras día Jesús nos da la victoria. 1 Juan 5:4-5                                                                                                                                                         
Cada domingo que estamos reunidos, estamos venciendo al diablo, al pecado, a los afanes.
Cada vez que perseveramos a pesar de las dificultades estamos venciendo, estamos ganando.
Dios nos da la victoria por medio de JESÚS, y la victoria final será cuando ya la muerte no tenga potestad sobre nosotros y estemos viviendo felices por la eternidad en el cielo. Cada día Jesús nos ayuda a vencer. Romanos 8:31 
¿Quién nos puede vencer? nadie, si nos mantenemos firmes. Si Dios está a favor de nosotros, y nos mantenemos firmes luchando, tenemos la victoria asegurada. Solo nosotros mismos podemos perder la batalla.
NVI 1 Corintios 15:57-58 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!  58 Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano
Mantenernos firmes sin dejarnos mover de la posición privilegiada que Dios nos ha dado. Por eso Pablo dice: “Por lo cual estoy seguro.” que gran confianza tenía Pablo en el poder de Dios. Pablo en sus palabras nos involucra también a nosotros. Romanos 8:38-39  Nada nos podrá separar de la comunión con Dios, porque somos más que vencedores por aquel quien murió por nosotros.
3.  Mantenernos firmes y constantes nos dará la victoria.
Es necesario entender  que no depende de Jesús solamente, gran parte depende de nosotros, que debemos luchar contra las tentaciones, contra el pecado, contra nuestra propia carne y eso debemos hacerlo día tras día, constantemente. 1 Pedro 4:7 
Mantenernos despiertos espiritualmente hablando, haciendo la voluntad de Dios. Porque el fin esta cerca. El día en que Cristo regrese, está más cerca de cuando creímos.  Debemos anhelar su venida porque nos dará la victoria final. Romanos 13:11-12 
4.  Trabajemos en el reino de Dios.
Trabajar en el reino de Dios, su iglesia tiene grandes bendiciones. Debemos esforzarnos.
Cuando predicamos el evangelio, estamos metiéndonos en el territorio del diablo, tratando de sacar a las personas que están bajo su dominio. Trabajar para el señor tiene sus recompensas, por ello la palabra nos dice que nuestro trabajo no es en vano. Marcos 9:41   
Todo lo que hagamos por los hermanos, por la iglesia no es en vano, nos traerá grandes bendiciones. No debemos ser perezosos sino diligentes. Romanos 12:10-13 
Conclusión:
En este lucha no estamos solos, hermanos. Dios, Jesús, el Espíritu Santo, sus ángeles están con nosotros ayudándonos a vencer, a conquistar la vida eterna, a ganar esta lucha contra el mal.
Debemos permanecer firmes, perseverando, guardándonos del pecado y Jesús nos dará la victoria.

En apocalipsis hay grandes bendiciones a los que vencieren. Apocalipsis 3:5  

jueves, 31 de agosto de 2017

TOMAD TODA LA ARMADURA DE DIOS, PARA QUE PODÁIS RESISTIR EN EL DÍA MALO

Efesios 6:13
Introducción:
Estamos viviendo tiempos difíciles que han perjudicado severamente las vidas de muchas personas. Familias que no les alcanza el dinero para alimentarse, enfermos que no pueden conseguir los medicamentos para combatir su enfermedad, desempleo, delincuencia, etc. Muchas personas viven en angustia y sin esperanza, porque no saben que comerán al día siguiente, o como pagaran las deudas que han acumulado, muchos están preocupados por la salud propia o la de un familiar y podríamos seguir nombrando muchos problemas que están afectando a las personas en este país. Cuando se sufre estos problemas, los días son malos, difíciles, llenos de angustia, temor y hasta rabia.
Estos tiempos difíciles también ha afectado a los cristianos, cuando escuchamos lo que están sufriendo muchos hermanos en todas partes de este país, entendemos que las cosas no están bien. En estas dificultades muchos pueden fortalecerse en la fe, pero también algunos pueden desmayar o desanimarse en la fe.
La palabra nos advierte que sufriríamos pruebas, dificultades. 1 Pedro 1:6 
En las dificultades debemos prepararnos para no abandonar la fe, para no debilitarnos, para no dudar de Dios, de su poder, de su providencia, prepararnos para resistir, para soportar y para batallar.
Esta es una batalla entre el espíritu y la carne, entre la obediencia y el pecado,  y nosotros somos una parte importante de su ejército, de su reino. Apocalipsis 19:19.
Debemos resistir, debemos soportar, debemos luchar, debemos vencer. Si perseveramos hasta el fin y ganamos, le daremos la victoria a Dios, si desmayamos y abandonamos le damos la victoria al diablo.
Como soldados de Dios, debemos estar preparados para esta guerra, en la cual ya estamos involucrados.
Los soldados en la antigüedad como en estos tiempos, se preparaban con una serie de implementos que les permitía proteger su vida y su integridad física. Hoy los soldados llevan chaleco anti balas, botas resistentes, llevan armamento para defenderse, casco, guantes, etc. En la antigüedad usaban escudos, espadas, yelmos, corazas, etc. Efesios 6:13 
NVI Efesios 6:13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.
1.  Fortalecernos en el señor y en su gran poder.
Nosotros por si solos no tenemos ninguna oportunidad de vencer, necesitamos a Dios y a nuestro señor Jesús. El es todopoderoso, no hay nada ni nadie que lo pueda vencer. 1 Corintios 15:25  Todos sus enemigos  serán derrotados.
Para poder vencer necesitamos de Dios y de Jesús, debemos refugiarnos en ellos, estudiando su palabra, buscándoles, obedeciéndoles, haciendo lo que es agradable para Dios. Efesios 6:10  Colosenses 1:10-11 
2.  Estamos involucrados en una guerra espiritual.
Hay una guerra espiritual con potestades espirituales de maldad, las cuales no podemos ver, ni sentir, pero que están luchando para evitar que las personas obedezcan a Dios y atacando al pueblo de Dios para que desobedezcan, se desanimen, se pierdan. Efesios 6:11-12 
3.  Andar preparados siempre con la armadura de Dios.
Dios nos ha proporcionado una armadura espiritual, que nos ayuda a vencer en esta lucha espiritual y que también nos ayuda a vencer las dificultades de este mundo. Esta armadura nos ayuda a resistir en el día malo, en los días de dificultades y continuar firmes hacia la vida eterna. Efesios 6:13.
4.  Cinto de la verdad.
Físicamente es una especie de cinturón, que les hacía ceñir su ropa y en la cual podían colocar su espada. En este caso ese cinto representa a la verdad. Poseemos este cinto cuando conocemos la verdad, cuando retenemos la sana doctrina, cuando crecemos en el conocimiento de la palabra de Dios. Jesús nos enseño que la verdad nos haría libres, pero también nos ayuda a vencer. La verdad nos ayuda a estar firmes. Efesios 6:14 
NVI Efesios 6:14 Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia,
5.  La coraza de justicia.
La coraza era una especie de chaleco, hecho con materiales resistentes que impedía que una espada entrara fácilmente. Espiritualmente esta coraza representa la justicia, la justicia de Dios, que todo cristiano debe practicar.  1 Juan 2:29 
¿Cuál es la justicia que debemos practicar? Lo que es recto o justo o bueno, rectitud, integridad, justicia, lo que Dios exige. Cuando hacemos lo que Dios manda estamos practicando la justicia y por lo tanto tenemos esa coraza que nos protege.
6.  Usar el calzado adecuado para esta guerra.
Todo soldado debe tener un buen calzado, que le permita batallar, moverse, etc. Hoy los soldados usan botas muy resistentes con punta de hierro. El cristiano debe usar el calzado que Dios nos proporciona. Ese calzado lo tenemos puesto cuando proclamamos el evangelio, cuando predicamos el evangelio.  Efesios 6:15 
NVI Efesios 6:15 y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz.
Cuando no se predica el evangelio, el cristiano anda descalzo, le falta una parte importante de su armadura. Puede ser fácilmente vencido. Cuando anunciamos el evangelio estamos usando el gran poder de Dios para salvación. Romanos 1:16-17  Ayudamos a las personas a liberarse del dominio del diablo.
7.  El escudo de la fe.
El escudo sirve para detener los ataques del enemigo. El escudo podía detener a una espada, una flecha, un mazo, un golpe, etc. Efesios 6:16 
NVI Efesios 6:16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.
Cuando el diablo nos ataca, cuando las dificultades nos atacan, la fe es lo que nos puede ayudar a resistir firmes el ataque y salir ilesos sin ser lastimados, espiritualmente hablando. La fe nos ayuda a no desmayar, a no desanimarse, a no dudar, con ella podemos estar firmes, el diablo nos puede atacar, los problemas nos pueden atacar, pero nosotros los resistimos y seguimos adelante luchando.
La fe es una parte importante de nuestra armadura.
8.  El yelmo de la salvación.
El yelmo es una especie de casco que impedía que la cabeza sufriera un golpe o una herida. Muchos al recibir un golpe en la cabeza se aturdían o se desmayan y morían en una batalla, quedaba a merced de su enemigo.
El soldado protege su cabeza. El cristiano sabe que es salvo, entiende que Cristo murió por él, y que a pesar de las dificultades Dios está con él. Esta seguridad de ser salvos nos permite tener nuestra mente clara, nos ayuda a no dudar, Efesios 6:17 
9.  La espada del Espíritu.
El soldado se protege pero también ataca para derrotar a su enemigo, para ello usaba espada. La espada es un arma que permite defenderse y también atacar, atacando se puede lograr derrotar al enemigo.
La espada del cristiano es la palabra de Dios, y es poderosísima. Cuando el diablo quiso tentar a Jesús y hacerle caer, Jesús lo desarmo y lo derroto con la palabra. La palabra de Dios es nuestra arma para vencer al maligno. 1 Juan 2:14 
Si la palabra de Dios permanece en nosotros venceremos al diablo. Pero es necesario aprenderla, estudiarla. Quien no conoce la palabra de Dios, esta desarmado, está expuesto hacer derrotado con facilidad. Hebreos 4:12 
10. La oración nos comunica con nuestro Dios y nuestro rey
Un buen soldado de Cristo estará orando sin cesar, comunicándose con Dios constantemente, porque Dios y Jesús son los únicos que nos pueden dar la victoria. Efesios 6:18  Pidiendo también por todos aquellos que como nosotros están involucrados en esta guerra espiritual, nuestros hermanos en la fe.
Conclusión:
Nuestra victoria es segura, si hacemos lo que Dios nos manda para luchar en esta batalla. Y las posibilidades de ganar son inmensas porque tenemos a Jesús como nuestro Rey y Señor.

Andemos preparados en todo momento.