Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 31 de octubre de 2010

Nuestro enemigo: El pecado

Introducción:

El mundo religioso ha oído hablar del Diablo y creen firmemente que él, es el mayor enemigo que tiene todos los seres humanos. Cuando leemos la biblia, nos damos cuenta que efectivamente el diablo es nuestro enemigo, como lo describe la biblia es un adversario o Satanás. El se ha opuesto a todo lo que Dios es y anda como león rugiente, buscando a quien devorar. El logro engañar a Eva y a través de ella introdujo el pecado en el mundo. Él le mintió y ella le creyó, estimulo la codicia en ella y ella desobedeció la voluntad de Dios. Génesis 3:1-6
Siempre ha sido adversario de Dios y de todos aquellos que quieren seguir a Dios. Igual quiso hacer con Jesús, trato de estimular la codicia, la vanidad, etc., en ÉL, de tal manera que desobedeciera a Dios y se apartará de Él. Pero Jesús lo resistió y no se rindió a los deseos del diablo. Pero nuestro mayor enemigo, no es el diablo. El no tiene potestad sobre nosotros. Ya no estamos bajo su dominio. Hechos 26:18
Nuestro mayor enemigo no es el diablo, el usa artimañas y tácticas para dañarnos o perjudicarnos y hacernos apartarnos de Dios.
¿Entonces quien es nuestro mayor enemigo? ¿Qué dice la biblia? Santiago 1:12-15
Nuestros malos deseos que nos llevan al pecado. Lo que nos daña, lo que nos aparta de Dios, es el pecado, el cual es generado por nuestros malos deseos. Lo que nos separa de Dios no es el diablo es el pecado.

1. ¿Qué es el pecado?
La palabra griega de donde se traduce la palabra pecado, significa errar el blanco. Fallar en nuestro objetivo. La palabra de Dios dice que el pecado es transgredir la ley de Dios, violar la ley de Dios. 1Juan 3:4 Entonces el pecado es errar o fallar en el obedecer la voluntad de Dios, su ley.La palabra de Dios está llena de muchas instrucciones o prohibiciones, de cómo debemos actuar. Cuando actuamos o vivimos en forma contraria a lo que dice la biblia, estamos pecando.
1.1. Tipos de pecados Los pecados se podrían clasificar de muchas maneras, pero básicamente se puede agrupar en dos partes:

- Aquellos que hacemos y Dios lo prohíbe. Entre este grupo se agrupa aquellos como: No robar, no matar, no codiciar, no mentir, no murmurar, no fornicar, no adultera, no amar el mundo y las cosas que en él, hay, etc. Gálatas 5:19-21 Romanos 1:28-32

- Aquellos que no hacemos y Dios lo manda. Amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a ti mismo, amar a sus hermanos (preocuparse, animarse, amonestar, servir, sobre llevar las cargas, soportarse, etc.), honrar a padre y a madre, congregarse, predicar el evangelio, ofrendar, usar sus talentos para ayudar en el cuerpo de Cristo, hacer las obras conforme a la fe, Estudiar la palabra de Dios y hacer lo que allí se nos manda, etc. Santiago 1:22 Santiago 1:25 En este grupo está la parábola de los dos hijos: Mateo 21:28-31

2. ¿Somos de Dios o del diablo? El que es de Dios no practica el pecado.

Los que practican el pecado son reconocidos, según la biblia, que no son de Dios, sino del diablo. Nuestra obediencia o no obediencia a la palabra de Dios, determina si somos o no somos de Dios. Inclusive de acuerdo al pecado, somos reconocidos como hijos de Dios o hijos del diablo. 1Juan 3:8 1Juan 3:10 En estos versículos no habla de pecados ocasionales, sino de pecados que continuamente estamos cometiendo, por ello es que dice en el versículo 9: “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.” La simiente de Dios, su palabra, permanece en nosotros y ella nos ayuda a entender lo que debemos o no debemos hacer. Cuando sabemos lo que Dios prohíbe o manda y lo hacemos, ya estamos pecando voluntariamente.
3. El pecado nos separa de Dios.

El pecado es el enemigo que nos separa de Dios, cuando pecamos nos apartamos de Dios, esto fue lo que Dios le dijo a Israel a través del profeta Isaías. Isaías 59:2
Nuestros pecados no perdonados o aquellos continuamente practicados, crea una división entre Dios y nosotros. A veces pensamos que podemos cometer el pecado voluntariamente y luego ir pedir perdón y estar continuamente en esto. Pero ¿Hasta dónde llegará la paciencia de Dios? Es una forma de ver a Dios muy irrespetuosa y no demuestra ningún temor a Dios. Es muy peligroso para nuestra salvación, podemos ser desechados, Dios nos amonesta con el ejemplo de Esaú: Hebreos 12:15-17.
Y luego nos ratifica: Hebreos 12:25 ¿Qué fuerte el mensaje verdad? Aun falta un poco más. Hebreos 10:26-31

Cuando pecamos voluntariamente estamos pisoteando a Jesús y despreciando la sangre que Cristo derramo en la cruz y ofendiéramos al Espíritu Santo.

4. Examinemos lo que nos agrada, lo que nos atrae.

Nosotros siempre debemos revisarnos, examinarnos. Es necesario conocernos a sí mismo, ya que podremos determinar cuál es nuestra debilidad, los deseos que batallan en nuestro cuerpo y mente y que nos llevarían a concebir el pecado. ¿Somos débiles con la lengua, con las mujeres, con los hombres, a las ganancias fáciles, somos atraídos por el mundo y sus cosas, la codicia, etc.? Si estamos alertas, velando por nuestra salvación, estaremos pendientes de nuestras debilidades y alejarnos de aquello que nos puede hacer pecar. Somos débiles con las mujeres, pues evitemos estar en situaciones comprometidas, nos gusta el chisme, alejémonos de aquellos a quienes les gusta usar mucho la lengua, etc.
Examinémonos y alejémonos del pecado no le demos armas a nuestros enemigos. El diablo conoce nuestras debilidades, resistamos las tentaciones en nuestras debilidades y el diablo huira de nosotros.
Ilustración: Quesillo y helado.

5. Podemos caer, pero no podemos perseverar en el pecado.

No podemos decir que no pecaremos, es mentira, por algún lado u otro podemos caer, lo importante es que no sea una constante, todos los días o semanas o meses estemos cometiendo el mismo pecado, ya eso sería una ofensa para con Dios y una falta de respeto.
Pero si algún día fallamos, alguna vez, recordemos que abogamos tenemos, pidamos perdón y Dios nos perdonará y sigamos firmes en el camino de la salvación.1Juan 2:1 1Juan 1:9

Conclusión:

El pecado es nuestro peor enemigo y como dijo Pablo, el puede estar morando en nosotros, en nuestros malos deseos, apartémonos de él y resistamos la tentación, para que podamos recibir la vida eterna, si hemos pecado, si hemos caído Cristo nos dice lo que le dijo al paralitico de Betesda: “has sido sanado no peques más”. No permitamos que el engaño del pecado endurezca nuestro corazón.

Mario Arellano

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