Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 2 de enero de 2011

LA CENA DEL SEÑOR

Comentario:
Muchas cosas hay por decir en el memorial, el recordatorio que Jesús le pidió a sus discípulos que hicieran por Él.
Sabemos que el pan representa el cuerpo de Cristo, el cual fue partido por todos nosotros y el jugo de uvas la sangre que derramo nuestro señor Jesús.
1Co 11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

Mateo 26:27-28 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre(E) del nuevo pacto,(F) que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Muchos acontecimientos pasaron antes, dúrate y después de la crucifixión.
Hoy quiero que reflexionemos sobre la condición de Jesús en la cruz y lo que significa.
Cristo duró seis horas desde que fue crucificado hasta que murió, muchos acontecimientos ocurrieron durante esas seis horas.
Estando en la cruz sus atormentadores, los curiosos y hasta los ladrones en la cruz de burlaban de Él y lo instaban a que descendiera, que si era hijo de Dios, que bajará de la cruz y entonces creerían.
Gracias a Dios que no lo hizo.
Quien tenía que pagar por el pecado era el pecador, cada uno de nosotros, si él hubiese bajado de la cruz, cada uno de nosotros estaríamos condenados a pagar por nuestras transgresiones.
Pero un ser inocente, un cordero sin mancha, pago por nosotros, Dios da el sacrificio de Jesús como suficiente para perdonar a aquellos que aceptan su sacrificio.
Imaginasen Jesús en la cruz, y no había hecho nada malo, no había pecado, toda su vida hizo la voluntad de su padre.
Y estando en la cruz pidió a Dios que perdonará a sus torturadores, se preocupo por su madre, perdono y salvo al ladrón en la cruz, pero ya en las últimas horas le hablo a su Padre, sobre su situación, sobre el cumplimiento de la voluntad de Dios.
Mateo 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?(H)

Un ser que durante toda su existencia, tanto en el cielo como en la tierra nunca había estado separado de Dios, sintió el abandono de Dios, que terrible momento para nuestro Jesús.
Isaías 53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero;(F) y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Nuestro Dios justo no podía tener ni tiene comunión con el pecado, que en Jesús había cargado.
Isaías 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,(E) cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Que dolor debió Jesús haber sentido en ese momento y nuestro Padre Dios, no poder evitarle ese dolor.
Otra expresión que Jesús dijo en la cruz: “consumado es”
Juan 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

Tu voluntad fue cumplida, todo lo que Dios requería para establecer un nuevo pacto con los hombres, fue hecho. Jesús cumplió.
El antiguo pacto ya no tenía vigencia, los fundamentos del reino ya habían sido establecidos, lo que el hombre no podía hacer por sí mismo, Jesús lo hizo.
Un terrible sufrimiento pero un grandioso triunfo sobre la cruz. El pecado fue vencido, la muerte fue vencida y hoy gozamos de la gracia y somos salvos por lo que Jesús hizo.
Mario Arellano

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada