Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

lunes, 27 de junio de 2011

Comentario: VARON SUJETO A SU ESPOSA.

El hogar en nuestro país siempre ha sido generalmente matriarcal, un hogar donde la cabeza o la autoridad es la mujer y no el varón.
Esto se debe en la mayoría de los casos a la irresponsabilidad de los hombres que no asumen el rol de ser la cabeza, autoridad, proveedor de su familia, miles de hogares se han desarrollado con la mujer siendo padre y madre.
Esto ha traído como consecuencia que el orden que Dios estableció en el hogar, se ha desvirtuado grandemente. Los hijos crecen viendo la figura maternal como la autoridad en el hogar y pensando que los hombres no sirven para nada.

En el caso de las hijas, crecen pensando y aceptando que la mujer debe ser autoritaria y mandona ante los hombres y en el otro caso los hijos varones crecen pensando y aceptando que las mujeres deben llevar los pantalones.

Cuando estos hijos crecen, la hija tiende a buscar a hombres que puedan dominar y los hijos buscan mujeres donde puedan conseguir la autoridad de la madre.

“La mujer necesita imitar a su madre
Y
El varón necesita a una mujer que sea como su madre”

En el mundo esto acontece con mucha regularidad y es muy “normal” este cuadro en el hogar.
Esta situación que se presenta en la mayoría de los hogares va en contra del orden establecido por Dios para el matrimonio y para el hogar. En el hogar la mujer debe estar sujeta al marido y no al revés.
Efesios 5:22-24 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

La iglesia se sujeta a Cristo y lo reconoce como su única autoridad. La iglesia no se levanta como autoridad sobre la voluntad de Cristo. De igual manera la mujer se sujeta a su esposo. Y el Espíritu Santo a través de Pablo finaliza este versículo diciendo que deben sujetarse en “TODO”

Hoy en día muchos buscan darle otra interpretación a la voluntad de Dios, ya que la mujer dominante y el hombre dominado no quieren aceptar lo que Dios manda. Entonces se argumenta: Pablo era machista, eso era para aquel tiempo, la biblia ya no tiene vigencia, etc.

Y este mismo mandamiento se repite en otras partes de la biblia, por ejemplo:

Colosenses 3:18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

Que las personas que no obedecen a Dios, tampoco lo quieran obedecer en esto, no es de extrañar, ya que hoy en día existen varias generaciones de personas que no les preocupa Dios para nada.

Ahora bien, el problema radica en que esta situación se presenta en algunos hogares cristianos, donde la mujer es la que manda y el hombre obedece.

A pesar del conocimiento que tienen de la voluntad de Dios, muchas esposas cristianas no se sujetan a su marido, sino que en muchas oportunidades ante sus propios hermanos muestran que ellas son las que dominan. De esto tendrán que dar cuenta a Dios en el día del juicio final.

La mayor responsabilidad está sobre el esposo cristiano, quien sede la autoridad que Dios le dio, a su mujer e inclusive que la mujer lo deje mal parado ante sus hermanos. Este hermano sabe que esto es un pecado ante Dios, ya que cuando la mujer no se sujeta a su marido y el marido lo permite, están violando la ley de Dios.

Este varón debería recordar lo que le reclamo Dios a Adán, después de que desobedecieran:

Génesis 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

Lo primero que le dice Dios a Adán “por cuanto OBEDECISTE a la voz de tu mujer”

En la versión Dios habla hoy dice: “Como le hiciste caso a tu mujer”

Dios le reclama al hombre que obedeció a su mujer y no a Dios.

Igual acontece con los matrimonios que no obedecen a Dios.

En la iglesia existen algunos matrimonios en esta condición de desobediencia. Inclusive existen matrimonios donde el esposo es evangelista y predicador, y donde su mujer es la que manda.

Esto no está bien, toda desobediencia a la voluntad de Dios debe ser señalada, porque es pecado.
1 Juan 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

Recordemos lo que nos dice la palabra de Dios:

2 Corintios 5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

Tratemos de mantenernos irreprensibles y sin mancha, en este mundo, aunque la voluntad de Dios choque con nuestra manera de ser.

2 Pedro 3:14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.

Hermano: Asuma el rol que Dios le ha dado.

Hermana: Como ayuda idónea ayude a su esposo a asumir el rol que Dios le ha dado tanto en la iglesia como en el hogar.

Mario Arellano

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