Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 3 de julio de 2011

SED HACEDORES DE LA PALABRA, Y NO TAN SOLAMENTE OIDORES.

Santiago 1:22

INTRODUCCIÓN:

En la biblia tenemos todo el consejo de Dios, toda la voluntad de Dios para los seres humanos. La palabra de Dios es un mapa seguro para poder vencer este mundo, para poder llegar al cielo y alcanzar la vida eterna.

La biblia nos da todo lo necesario para llevar una vida conforme a la voluntad de Dios.

Es imposible que Dios dejara a las personas sin saber cómo obedecerlo, como agradarle. Dios hizo todos los arreglos necesarios para que su palabra permanezca y puede llegar a toda criatura en todo tiempo.

Podemos estar seguros de que la palabra de Dios tiene vigencia para nosotros y para todas las generaciones de personas que vengan después de nosotros, y que nunca creamos de que la biblia ya no tiene ninguna validez para estos tiempos como creen la inmensa mayoría de los seres humanos, inclusive los que se hacen llamar seguidores de Cristo o cristianos.

Ahora bien no basta con saber esto, no basta con que nos conozcamos toda la biblia, libro, capitulo y versículo, no basta con ser una “biblia andante”, es necesario que apliquemos los principios y mandamientos que en ella encontramos. Y allí es donde fallamos los seres humanos, inclusive el pueblo de Dios.

Por eso se nos manda en el libro de Santiago: Ser hacedores de la palabra.

1. LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS.

La palabra de Dios es la segura ancla del alma. Hebreos 6:17-19

La palabra de Dios es más cortante que una espada de dos filos. Hebreos 4:12

Por la palabra seremos juzgados. Juan 12:47-48 Apocalipsis 20:12

2. LA IMPORTANCIA DE PONER EN PRÁCTICA LA PALABRA DE DIOS.

2.1. Dios permanece en nosotros a través de su palabra y de la obediencia a ella. 1Juan 3:24

No sólo Dios, sino Jesús y el Espíritu Santo, ¿cómo pueden permanecer en nosotros? Si no conocemos su voluntad o no la ponemos en práctica. Solo podemos permanecer en Dios y Él en nosotros al poner en práctica sus mandamientos. Y para saber que obedecer debemos conocer que es lo que Dios requiere. 1 Juan 2:4-6

2.2. Le demostramos a Dios y a nosotros mismo, que si lo amamos.

Los hombres dicen yo amo a Dios, pero no ponen por obra su palabra, realmente no aman a Dios. La obediencia es una demostración del amor que le tenemos a Dios.

Le mostramos el amor a Jesús. Juan 14:15

Le mostramos el amor a Dios. 1 Juan 5:3

2.3. Somos santificados.

Es Jesús le rogo al Padre por sus discípulos y le dijo: Juan 17:14 Juan 17:17

La sangre de Cristo nos limpia nos santifica por la obediencia a la palabra de Dios. El temor a Dios tiene que ver con el respeto a su palabra obedeciéndola en todo. 2Corintios 7:1

2.4. Somos bendecidos.

Siendo obedientes a Dios somos bendecidos, tanto espiritual como físicamente. 1Juan 3:21-23

3. No seamos oidores olvidadizos.

Cuando le traemos un mensaje bíblico el objetivo es la edificación, el crecimiento espiritual de quienes los escuchan.
Muchas veces las personas se atrincheran, se aferran en lo que creen, en lo que le enseñaron o en lo cree de acuerdo a mi propia conveniencia y por más que le digan, le enseñen y le demuestren con la palabra de Dios, no dan sui brazo a torcer, no quieren aceptar, le entra por un oído y le sale por otro, que es la misma condición del que oye y se olvida de lo que escucho.
Hay cosas en que no dejamos que la palabra de Dios actué, queremos seguir siendo y haciendo como nos gusta. Cuando se nos dice que seamos hacedores de la palabra, es en todo, en lo que me agrada y también en lo que no me agrada. Santiago 1:23-25

Conclusión:

Pongamos atención a la palabra de Dios y por tanto a su voluntad, a lo que Él desea que como sus hijos hagamos. Obedezcamos. No seamos sólo oidores que se les olvida lo que escucharon o leyeron, u oidores que no queremos obedecer, escuchemos lo que se nos dice en el mismo libro de Santiago: Santiago 1:21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.


Mario Arellano

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