Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Y AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN

Marcos 12:30

Introducción:
Nuestro entorno está lleno de personas, experiencia, recuerdos y cosas que amamos: Nuestros padres, hijos, esposa o esposo, amigos. En estas fechas millones de personas se desviven por pasar esta temporada con sus familias o amigos etc.
También amamos actividades como estudios, negocios, trabajos, diversión, muchos aman la televisión, etc. también muchos amamos nuestra casa o carro o el dinero o la mascota.
Utilizan toda su vida o gran parte de su vida cultivando, cuidando y disfrutando de estas cosas o personas o actividades. También tenemos nuestros sueños o deseos que trabajamos con esfuerzo para alcanzarlos.
Los seres humanos tenemos muchas cosas que amamos y requieren mucho tiempo, atención y dedicación de cada uno de nosotros. Todas estas cosas ocupan nuestra mente, nuestro corazón y nuestras fuerzas.
Cuando nos hacemos cristianos, nuevas personas, cosas y actividades entran en nuestra vida que requieren mucha atención de nuestra parte, esta atención es requerida no porque nosotros nos lo proponemos sino porque Dios nos lo exige. Nos pide que dejemos todo lo que amamos en segundo plano, que le demos menos prioridad. Lo importante, lo primordial, nuestro primera necesidad sueño anhelo en fin todo nuestro amor debe estar concentrado mayormente en Dios y en todo lo relacionado con su propósito. Y ese fue el mandamiento dado al pueblo de Israel y sigue siendo igual para nosotros. Jesús lo ratifico cuando estuvo en la tierra: Marcos 12:30

1. Lo que hemos amado en nuestra vida.

El amar y dedicar tiempo a mucho de lo nombrado arriba, no está mal, siempre y cuando no sea lo que ocupe mayormente nuestro ser, nuestra vida, nuestro corazón. Debemos reconocer que muchas de las cosas que amamos y practicamos en nuestra vida son del mundo: Televisión, fiestas, costumbres, moda, negocios, dinero, amistades, etc.
Muchos de nosotros le damos más importancia a la familia carnal, al trabajo, a nuestra salud e inclusive a nuestra comodidad que ha Dios.
Las enseñanzas de Cristo, fueron duras y radicales, tanto que a muchos cristianos les cuesta seguir sus instrucciones. Muchas de estas cosas están contra la voluntad de Dios porque la ponemos por encima de Dios, no porque sean pecaminosas en sí.

Amar a padre y madre más que a Dios,

Muchas veces le damos más importancia a nuestra familia carnal que a Dios, y eso lo demostramos con los hechos. Lucas 14:26 Cuidémonos de no sacrificar el amor a Dios por el amor a nuestra familia.

Amar las riquezas.
Para hacer riquezas o mantenerlas requiere gran dedicación y se termina descuidando los asuntos de Dios. Mateo 6:24

Amar al mundo.

Del mundo hemos salido, el mundo, sus costumbres, sus cosas están en nuestro corazón. Cuando nos hacemos cristianos comienza el reseteo, el borrado de lo que nos impide servir a Dios correctamente, pero es una lucha ardua, difícil 1 Juan 2:15-17

Los afanes del mundo.

El problema del amor a las cosas del mundo es que produce mucho afán en nuestras vidas, Filipenses 4:6

Amar más nuestra vida. Amamos más nuestra vida que a Dios. Diversión, comodidad, descanso, salud, etc. Mateo 16:25-26

2. Amar a Dios sobre todas las cosas.

Corazón y mente se refieren a la parte interna del ser humano. El término alma en muchos casos se refiere al espíritu, en otras a todo el cuerpo físico en otras a la vida misma,

a. Con todo tu corazón.

El ser humano fue hecho con sentimientos, los cuales se van formando de acuerdo a su entorno. La biblia nos enseña que del corazón del hombre sale su verdadera esencia: el bien, amor, misericordia, bondad, pero en la mayoría de las personas su corazón sin inclina al mal: malos pensamientos, malos deseos, asesinato, odio, rencor, malas intenciones, malicia. Mateo 12:35 Mateo 15:19

Debemos limpiar nuestro corazón de todas las cosas que Dios detesta y prohíbe y llenarlo de amor, bondad, mansedumbre, disposición de obedecer a Dios,

b. Con toda tu mente.

Llenar nuestra mente, nuestro intelecto con la voluntad de Dios es manifestar el amor por Dios. Debemos esforzarnos por conocer la voluntad de Dios y obedecerla. 1 Juan 5:3 1 Juan 2:4-5

c. Con todas tus fuerzas.

La palabra significa con vehemencia, en extremo. Debemos amar a Dios con toda nuestra capacidad física. Poner nuestras fuerzas, energía y tiempo a disposición del servicio de Dios. La biblia nos enseña que de que vale nuestra fe si no tenemos obras que le den vida. La fe sin obras es muerta, inútil. Los primeros cristianos entendieron y aplicaron esto, dedicaron esfuerzo y tiempo al servicio de Dios, trabajando por su reino: la iglesia. Hechos 2:41-47

d. Con toda tu alma.

En definitiva amar a Dios con toda tu vida, con todo tu ser. Poner todo por debajo de Dios. Nuestra prioridad, lo más importante es Dios y su voluntad antes que nuestra propia vida.

Conclusión:

¿Estás dispuesto a amar a Dios con todo tu corazón, toda tu mente, toda tu alama y todas tus fuerzas?

Mario Arellano

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