Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 21 de marzo de 2012

VOY AL CIELO, SOY PEREGRINO

Hebreos 11:13-16

INTRODUCCIÓN:
Hoy quiero compartir con ustedes parte de mi fe, de mi esperanza, fundada en las promesas de Dios. La misma certeza que tuvieron muchos hombres y mujeres de fe, como por ejemplo: Abraham, Isaac, Jacob, etc.
Estos murieron teniendo esta certeza pero no la recibieron en vida, sino murieron mirándola de lejos y creyéndola.

Tengo la fe de que voy al cielo, soy peregrino. Porque Dios así lo ha prometido si vivo en santidad. Esta misma fe, certeza, convicción debe tenerla usted mi querida hermana, mi querido hermano. Hebreos 11:13-16

Para muchos de nosotros, la palabra peregrino no significa mayor cosa, ya que siempre hemos vivido donde nacimos. Pero para muchas personas que abandonaron su tierra, donde nacieron y crecieron tiene un significado especial. Recordar, añorar y desear regresar a su tierra natal está en la mente y corazón de estas personas toda su vida. ¿Cómo no recordar su tierra natal?

Al igual que ellos, la biblia nos describe como extranjeros y peregrinos que tenemos un hogar lejano. La diferencia está en que no conocemos nuestro hogar celestial. Esto hace difícil añorar lo que no conocemos, lo que no hemos visto. Por esta razón y por el hecho de que nuestro hogar ha sido este mundo, perdemos de vista, de pensamiento nuestro futuro hogar.

Somos peregrinos y debemos anhelar ir a nuestra tierra celestial.

1. Soy peregrino.

La palabra peregrino significa un extranjero que vive en una tierra ajena, anhelando volver a su tierra, es un peregrino porque está de paso.
Extranjero es un extraño, un desconocido, un forastero, es visto como alguien que no pertenece a ese lugar. Sus costumbres, forma de vivir o su fisonomía es diferente. El se siente extranjero y los lugareños lo ven como extraño.
Las costumbres de los extranjeros en tierras ajenas, son las mismas que de donde provienen: Tratan de mantener su idioma, sus costumbres, sus hábitos, su alimentación, su manera de pensar y de vivir. Por ello, cuando vemos un extranjero se le reconoce de inmediato.

Mi condición y la de ustedes, es la misma en este mundo o debería ser la misma, nos sentimos extraños en este mundo, porque no tenemos o no deberíamos tener sus mismas costumbres, normas de vida, etc. Esto es difícil porque nacimos en el mundo y aprendimos muchas cosas en el mundo, algunas buenas y otras malas, malas porque van contra la voluntad de Dios. 1Pedro 1:18
En teoría debería ser así, por eso la biblia nos manda a no amar a este mundo, ni las cosas que están en el mundo. 1Juan 2:15 Ya no somos del mundo, somos de Dios. Juan 17:14-20
Soy peregrino porque me siento extraño a las costumbres del mundo, y deseo, anhelo ir al cielo.
2. Soy del cielo.

Cuando obedecimos el evangelio en el bautismo, nos hicimos miembros del cuerpo de Cristo, somos miembros de la iglesia. La iglesia es el reino de Jesús en la tierra, es parte del reino de nuestro señor Jesús, quien está en los cielos. La iglesia está en la tierra, pero es parte de los que están en el cielo. Nos hemos hecho cercanos al cielo. Hebreos 12:18-24
Por ejemplo una embajada es un pequeño lugar del país que representa, en un país extraño. La iglesia es una parte del reino de Dios, de Jesús en el mundo. Colosenses 1:13.
Entonces según la palabra de Dios, soy del cielo y ustedes los que se han bautizado y perseveran también son del cielo. Filipenses 3:20

3. ¿Cómo es mi morada eterna?

La biblia nos da algunos detalles de cómo será nuestra morada eterna. Aunque muchas son simbólicas, nos trae a la mente hermosos paisajes de la creación y nos la describe con detalles hermosos.

Un paraíso. La palabra paraíso para nosotros represente un lugar hermoso, lleno de paz y de cosas muy apreciadas por el hombre. Apocalipsis. 22:1-2 Apocalipsis. 2:7

Un lugar de felicidad. Apocalipsis 21:4

Un lugar donde no abra ni sol, ni luna. Apocalipsis 22:5

CONCLUSIÓN:

¿Somos extranjeros y peregrinos en este mundo? Anhelamos, añoramos nuestra morada eterna el cielo, o añoramos, deseamos al mundo y sus cosas?
¿Vivimos como si fuésemos ciudadanos del cielo o vivimos como si fuésemos del mundo?
Deberíamos ser extraños, extranjeros para el mundo por nuestra manera de vivir, por nuestras costumbres desarrollada de la voluntad de Dios.
El mundo debería ver que no somos parte de ellos por lo que mostramos y enseñamos: un matrimonio diferente a los del mundo, un hogar llevado por las normas de Dios, excelentes trabajadores, excelentes jefes, respetuosos de las leyes, diferentes en nuestra manera de actuar, de dirigirnos a los demás, diferentes en la manera de vestirnos, etc.
Somos peregrinos si anhelamos nuestra tierra celestial, nuestro futuro hogar, porque ya no somos de este mundo.

Mario Arellano

1 comentario:

  1. gracias por las enseñanzas que es util para nuestro crecimiento espiritual Dios los guarde de todo mal en el nombre precioso de nuestro señor JESuS amen

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