Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 17 de junio de 2012

Y SI RETROCEDIERE, NO AGRADARÁ A MI ALMA.


Hebreos 10:38

Introducción:

Nuestras vidas están llenas de momentos buenos, de alegría, de gozo, etc. pero también tenemos problemas. Cuando estábamos en el mundo los problemas los resolvíamos de la mejor manera que podíamos, muchas veces sin importarnos la voluntad de Dios. Pero cuando llegamos a ser  cristianos, vemos que tenemos problemas, pero con una condicionante: tenemos que resolverlos sin irrespetar la voluntad de Dios.

El camino de la fe, es difícil, lleno de altibajos, de problemas, de tropiezos, etc. Cuando estamos en medio del problema, que parece un gigante, nuestra fortaleza espiritual se debilita y nos desanimamos y vemos que no tenemos la capacidad por nuestras propias fuerzas de resolver el problema y hacerlo como Dios requiere. Hebreos 10:38-39

1.  El camino de la fe.

Cuando decidimos obedecer el evangelio, entramos en un compromiso con Dios, en un pacto, en el cual nosotros cumplimos la voluntad de Dios y Dios cumple su pacto. Ese camino nos lo abrió Jesús a través de su muerte y resurrección, Juan 14:6 

Como cristianos necesitamos guardar todas las cosas que Dios ha mandado. Mateo 28:20

2.  Las pruebas.

A nuestras vidas llegan los problemas que nos ponen a prueba. Aunque somos hijos de Dios siempre se presentan problemas, algunos son sencillos y otros son difíciles. El asunto está en cómo nos sentimos ante el problema y como lo resolvemos.

Los problemas pueden hacer que nos apartemos y abandonemos la fe. Muchos hermanos cuando vienen los problemas no lo resisten y se apartan, estos los describió Cristo  como tierra de pedregales aunque tengan tiempo en el camino de la fe, cuando viene la aflicción se apartan. Mateo 13:20-21 

Pero los problemas también pueden llevarnos a tratar de resolverlos desobedeciendo la voluntad de Dios y caemos en el pecado, algunos se percatan y se arrepienten pero otros sencillamente cometen los pecados y siguen con su conciencia tranquila como si no hubieran hecho nada: mentiras, engaños, no someterse a las leyes de los hombres, fornicación, etc.

Las causas por las cuales vienen los problemas pueden ser muchas: malas decisiones, nuestro libre albedrio, el pecado, leyes naturales de Dios, el diablo también nos puede perjudicar y también nuestros problemas pueden ser causados porque estamos siendo disciplinados por Dios.

Por ejemplo sobre Adán y Eva vino el sufrimiento por sus pecados, lo mismo le ocurrió a David. Hechos 10:38  Hebreos 12:5-8

3.  No debemos retroceder

Las expresiones que Dios utiliza para aquellos que se apartan de la fe, son muy duras, Él no se agrada de aquellos que retroceden para perdición. 2 Pedro 2:20-22

Hay muchas maneras de retroceder en nuestra fe. En todas ellas es por causa del pecado, ya sea actos cometidos o porque dejamos de hacer lo que Dios manda o porque nos apartamos de la verdad tras enseñanzas de hombres.

Muchas veces nos aferramos a lo que fuimos mientras estábamos en el mundo y nos cuesta cambiar o sencillamente no queremos cambiar. Efesios 4:22-24  Colosenses  3:5-13  Hebreos 13:9 

4.  El que perseveré hasta el fin será salvo.

No mantenerse en el camino de Cristo, no perseverar en la fe que tenemos implica que no nos salvaremos, perderemos la vida eterna y seremos condenados eternamente. Mateo 24:13 

La biblia nos anima a perseverar, a mantenernos firmes, a no fluctuar en la fe. Hebreos 10:23 

A pesar de los problemas, de los gigantes que se levantan contra nosotros, debemos seguir firmes, entendiendo que Dios está con nosotros.

Como dice el salmo 23: aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno porque Tú estás conmigo. Aunque todo se vea mal, negro en nuestro alrededor, en nuestra vida y en nuestro corazón, no desmayemos, no nos apartemos.

Tengamos la misma firmeza que tenía el apóstol Pablo: 2Corintios 4:14-18

No pongamos la atención en las cosas que se ven: los problemas, las pruebas, las riquezas, el mundo, sino poniendo la mirada, nuestra atención en las cosas que no se ven, las eternas, las espirituales.

Conclusión:

Aunque andemos en valle de muerte, aunque estemos atribulados, desnudos, pobres, enfermos, tristes, solos, no retrocedamos en el camino de la fe. Aunque no lo veamos podemos estar seguros de que Dios está con nosotros, nos cuida y nos ayuda. 1 Pedro 1:3-5 

A pesar de nuestra condición, digamos con firmeza, levantando nuestro rostro, enderezando la senda, para que lo cojo no se salga del camino: Romanos 8:35-39 

¿Quién nos separará del amor de Cristo?

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