Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 1 de julio de 2012

ASÍ TAMBIÉN MI PADRE CELESTIAL HARÁ CON VOSOTROS

SI NO PERDONÁIS DE TODO CORAZÓN CADA UNO A SU HERMANO SUS OFENSAS.

Mateo 18:35



Introducción:

En nuestra vida siempre nos relacionamos con personas, que nos causan momentos agradables y felices, pero algunas también nos causan tristezas y momentos desagradables.

Estas situaciones generan amor, aprecio o desprecio, odio, rechazo. En nuestro corazón guardamos estos sentimientos buenos o malos hacia ciertas personas por la buena o mala experiencia que tuvimos con ellas.

Como cristianos nos acontece lo mismo, tenemos buenas o malas experiencias con personas del mundo, pero también con nuestros hermanos. En este último caso, la forma como debemos actuar, no es como lo hacíamos en el mundo.

Dios nos manda a resolver los problemas que tenemos con nuestros hermanos. Y si un hermano nos ha hecho daño o nos ha causado un desagravio, debemos resolver el problema y perdonar al hermano que nos hizo daño. Cuando perdonamos debemos hacerlo de todo corazón, no debemos hacerlo de palabra y guardar en nuestro corazón sentimientos y pensamientos negativos hacia nuestro hermano. Mateo 18:35

1.  la parábola de los 2 deudores.

A la pregunta que Pedro le hizo a Jesús de cuantas veces debía perdonar a su hermano, Jesús le respondió que 70 veces siete. Y luego para aclarar la forma que debía perdonarlo expreso la parábola de los 2 deudores.

Esta parábola es muy clara, porque en ella, se nos enseña que si a nosotros nos perdonaron todos nuestros pecados, la enorme deuda que teníamos con Dios, como nosotros no perdonaremos una pequeña ofensa que el hermano ha hecho contra nosotros.

Jesús estaba enseñando que lo que nos perdonaron a nosotros no se compara en nada a lo que nos hizo el hermano. Además nos enseña, que debemos perdonar de todo corazón, recordando que si Dios nos perdono, nosotros debemos hacer igual con nuestros hermanos. Mateo 18:21-35 

2.  Raíz de amargura.

Los errores cometidos por los demás producen en nosotros sentimientos desagradables, amargura en nuestro corazón, contra esto nos advierte la palabra que no dejemos que brote esa raíz de amargura, porque cargar sentimientos negativos, pueden llevarnos a pecar contra Dios. Busquemos la paz con todos, incluyendo a  aquellos que nos han ofendido. Hebreos 12:14-15 

Rencor, odio, desagrado, desprecio, juicio sin misericordia, amargura, etc. Son sentimientos que manifiestan falta de amor por el hermano y por Dios. 1Juan 4:20-21  

3.  Condiciones para perdonar y como resolver el problema.

Si no hay arrepentimiento por parte del hermano ofensor, no podemos perdonarle, es necesario que se arrepienta de lo que ha hecho, esa es la condición. Esto fue lo que enseño Jesús, ve habla con tu hermano si te escucha perdónalo, si no es así busca testigos, y si no se arrepiente, dilo a la iglesia y si no escucha a la iglesia, entonces allí se le aplica la disciplina, la corrección. Mateo 18:15-17 

Si el hermano se arrepintió de todo corazón no tenemos manera de saberlo, se conocerá con el tiempo, nosotros sencillamente debemos creerle.

4.  Perdonando de todo corazón.

Cuando realmente perdonamos, dejamos nuestro corazón limpio. Ya no hay amargura o condena en el. Cuando perdonamos de boca pero no de corazón, tenemos nuestro corazón cargado. El hermano cumplió su parte, pero ahora los que estamos mal somos nosotros, no estamos obedeciendo la voluntad de Dios. Mateo 6:14-15

5.  Manifestemos misericordia, al perdonar.

La misericordia es una cualidad divina que tenemos que desarrollar en nuestras vidas, Dios es misericordioso y demanda misericordia de parte de nosotros. Colosenses 3:12-13 

Actuemos con nuestros hermanos como queramos que ellos actúen hacia nosotros. Esta es la regla de oro, quieres ser amado, ama, quieres respeto respeta, quieres misericordia, se misericordioso, quieres atención, da atención,  queremos justo juicio, hagamos justo juicio, quiero que me llamen, llama tu, etc. Mateo 7:12 

6.  La viga en tu ojo.

Cuando juzguemos a un hermano por sus errores, recordemos esta enseñanza de Jesús, mucha veces nuestros pecados son más grandes que los de nuestro  hermano. Tanto que se compara los de él como pajita o una brizna siendo lo nuestros una enorme viga, la cual se usaba como columna para hacer una casa. Mateo 7:1-5

Conclusión:

Dios perdona nuestros pecados, nos perdono una inmensa deuda, nosotros debemos perdonar a nuestro hermano que nos ha ofendido, de todo corazón, de lo contrario seremos tratados como el que tenía la enorme deuda, fue echado a los verdugos.

Aceptemos con un corazón humilde el mandato de Dios Efesios 4:31-32 

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