Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 21 de agosto de 2012

DISCIPLINA EN LA IGLESIA

Introducción:

En la iglesia de Cristo como en el mundo sectario hay mucha confusión en cuanto a cómo actuar cuando un miembro o varios miembros cometen pecado. Esta confusión produce falsas enseñanzas y disciplinas que no son bíblicas, por lo cual quienes quieren disciplinar al pecador, terminando cometiendo pecado por seguir practicas no bíblicas.

Debemos entender que muchos pecados de la carne son tan pecados como los pecados de falsas doctrinas.

Por ejemplo el chisme es un pecado, pero enseñar y practicar disciplinas no aprobadas por Dios, también es pecado.

Como ciudadanos del reino de Dios, como miembros de la iglesia, debemos cuidar la iglesia del pecado. La no corrección del pecado o la corrección no aprobada por Dios, son conductas pecaminosas que no debe aceptar la iglesia.

Hoy los cristianos son muy mundanos porque los miembros fieles de las iglesias son descuidados en aplicar la corrección. Nos escandalizamos ante la fornicación, pero no ante el chisme, la no asistencia continua a los cultos, la vestimenta indecorosa, las discusiones o pleitos continuos entre algunos miembros, la falta de sujeción a Dios, a la iglesia o al esposo, el mal genio, el desorden en el culto, etc.

Es necesaria la corrección o reprensión a los hermanos que andan en pecado o desordenadamente y si no se arrepienten, disciplinarlos.

1. El pecado.

El pecado es violar, faltar, no respetar la voluntad de Dios. La biblia es la voluntad de Dios, con ella sabemos cómo debemos vivir y actuar en lo personal, en el matrimonio, en la familia, en los negocios, en el trabajo, en la iglesia, etc. 1Juan 3:4      

2. El pecado de otros miembros.

Sabemos que si pecamos estamos mal con Dios, debemos arrepentirnos y pedir perdón y  Dios nos perdona. Y si no nos arrepentimos y seguimos en el pecado eso saldrá a la luz pública. 1Timoteo 5:24-25   

Pero qué hay de los pecados de otros miembros, que son manifiestos y conocidos por uno o por muchos, ¿qué hacer? Ante los pecados evidentes de otras personas tendemos a murmurar y enterrar la cabeza como el avestruz. Decimos allá él, ella o ellos con Dios, no es mi problema. ¿Será esto correcto? ¿No será también esta actitud un pecado? Ellos por su pecado están mal con Dios y nosotros al callar y aceptar sus pecados también estamos en pecado y mal ante Dios.

Debemos entender que tolerar el pecado de otros, es pecado. Pablo les reclamo a la iglesia en Corinto, que sabían que un miembro andaba en fornicación y tenía como mujer a la mujer de su padre. Los hermanos se hacían la vista gorda ante el pecado de este miembro. 1Corintios 5:1-2 

Pablo reprendió de frente a Pedro por su hipocresía, cuando estaba con los cristianos judíos no quería que lo vieran con los cristianos gentiles, y así andaba con una actitud carnal y no espiritual. Gálatas 2:11-14 
 
No solo nos hacemos alcahuetas de pecados ajenos sino que un poco de levadura contamina la masa completa, esto significa que el pecado, la actitud y el comportamiento de uno lleva a que otros participaran del mismo pecado, haciendo lo mismo. 1 Corintios 5:6      

3. ¿Qué hacer ante el pecado de otros?

Si tú sólo conoces del pecado de otros, habla con el hermano si te oye, y se arrepiente has ganado a tu hermano, si no te escucha busca testigos y si no los oye, infórmale a la iglesia y si no escucha a la iglesia téngalo como un pecador.  Mateo 18:17 

Cuando el pecado es evidente ante varios de la iglesia, debe resolverse a nivel de iglesia, los varones hablan con la persona y si no los escucha es necesario disciplinarlo.

a. Se arrepiente y pide perdón. 

Si hay arrepentimiento, Jesús nos enseña que lo perdonemos.  Lucas 17:3-4 

Muchos dicen que los pecados personales son diferentes a los pecados contra la iglesia, y la verdad es que si lo son, la diferencia es que uno se resuelve individualmente, si hay arrepentimiento y el otro se resuelve colectivamente. En ambos casos si no hay arrepentimiento la iglesia es la que aplica la disciplina, pero al final sea un miembro o todos los miembros deben perdonar si hay arrepentimiento. 1Juan 1:9 

b. No se arrepiente

Al no haber arrepentimiento por el pecado, la iglesia debe aplicar disciplina al miembro o miembros en pecado y que no quieren corregir. Aplicar disciplina individual, esto es, cuando un miembro quiere disciplinar a otro individualmente no es bíblico, y lo que demuestra es que tiene rencor a su hermano lo cual también es pecado.

La disciplina es colectiva toda la iglesia tiene que participar de ella. Al fornicario de Corintios Pablo ordeno que lo quitaran del medio. Con él tal ni comáis. 2 Tesalonicenses 3:14-15  Al que causa divisiones deséchalo. Tito 3:10-11  Romanos 16:17  Con un hermano no arrepentido de su pecado no debemos tener ninguna comunión con él. No podemos recibirlo en casa, no podemos compartir alimentos con ellos, no debemos tratarlos como si fueran santos, sino como hermanos rebeldes. Si nos reunimos con él es para reprenderlo, exhortarlo no para charla como si no tuviera pecado.

4. Se arrepintió y se le perdono. ¿Debemos aplicarle aún disciplina?

En este punto se cometen muchos errores y pecados, porque se sigue lo creen los hombres y no lo que enseña la biblia. Esto sucede porque no se ha entendido que es ser perdonado. Una persona perdonada por Dios, es una persona que Dios la reconoce como no culpable de pecado, porque este ha sido perdonado.

Dios no ordena sanción para el que ha sido perdonado, sólo para aquellos que no quieren corregir, arrepentirse de su pecado.

Sobre todo las sectas y algunas iglesias de Cristo van en contra de la voluntad de Dios, disciplinando a hermanos perdonados, lo cual no es aprobado por Dios. Gálatas 6:1 

El objetivo es restaurar al hermano a su condición antes del pecado, no hundirlo, humillarlo. Pablo le dice a los hermanos del fornicario al arrepentirse, perdónenle y consoladlo, no hundirlo, humillarlo y castigarlo.  Muchas iglesias hacen lo contrario, castigan después del perdón y esto no está bien. No es bíblico

Conclusión:

El objetivo de la disciplina es corregir a un pecador y llevarlo al arrepentimiento para que pueda ser perdonado. No es el objetivo de la disciplina castigar a un hermano perdonado, eso no proviene de Dios.

Debemos reprender, exhortar y corregir a los hermanos carnales, desordenados en fin pecadores y si es necesaria aplicar la disciplina, su función no es el castigo sino restaurar al hermano. Romanos 15:14 

Es obligación de la iglesia corregir el pecado. No taparlo

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