Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 5 de agosto de 2012

HÁGASE TODO PARA EDIFICACIÓN

1 Corintios 14:26
Introducción:
Todos sabemos que la fe viene por el oír la palabra de Dios, nuestro crecimiento y madurez espiritual depende de la palabra de Dios y de la obediencia que de ella apliquemos en nuestra vida.
Si nuestras creencias acerca de Dios y su voluntad están fundadas en la biblia y si aplicamos estos conocimientos a vivir conforme a lo que hemos aprendido de la palabra, podemos estar seguros de que estamos agradando a Dios. Estaremos maduros y fortalecidos espiritualmente.
Cuando nos reunimos los domingos no sólo es para adorar a Dios, sino también  para que cada uno de nosotros seamos edificados con la palabra de Dios. 1Corintios 14:26  
1.   Para edificación.
Edificar significa construir un edificio, sabemos que un edificio requiere de muchas cosas para poder formarse. Dios requiere que construyamos un edificio espiritual, que es la iglesia, donde cada miembro forma parte de ese edificio. Pero también, la edificación se refiere al crecimiento espiritual de cada uno de nosotros.
Dios ha dotado a la iglesia de miembros con diferentes talentos, que contribuyen al crecimiento espiritual de ella. La edificación va hacia el individuo o miembro, y como grupo a la iglesia. Cada uno de nosotros debemos crecer espiritualmente tratando de alcanzar nuestro mejor ejemplo: Jesús. Efesios 4:9-16 
Dios requiere que crezcamos espiritualmente, que dejemos de ser bebes o niños espirituales y nos convirtamos en adultos espirituales. Pero para ese crecimiento requerimos conocer, aprender y aplicar la palabra de Dios en nuestras vidas.
2.   Para crecer debemos ser hacedores de la palabra y no sólo oidores.
Muchos hermanos aprovechan, los cantos, los estudios, las predicas para absorber conocimiento y crecer espiritualmente. Reciben la información bíblica y tratan de obedecer, de agradar a Dios, lo cual conlleva a crecimiento espiritual. Estos hermanos o hermanas van ejercitando la fe y fortaleciéndola gradualmente, y van pasando de bebes espirituales recién bautizados a niños maduros, adolecentes, adultos y ancianos espirituales. Algunos crecen muy rápido, en poco tiempo, se observa, se nota que van madurando. Y en pocos años ya son adultos espirituales, capaces de enseñar, de apoyar y de ser ejemplo para  muchos otros. Estos son miembros fuertes de la iglesia, columnas fuertes que sostienen y ayudan en la edificación de ella. Hebreos 6:1-3   la versión Dios habla hoy dice hasta llegar a ser adultos.
Estos días estudiamos el pasaje bíblico donde Dios prometió que nos daría un corazón de carne y quitaría el de piedra. Sabemos que el pueblo de Israel fue un pueblo que no permitió que Dios cambiara su corazón de piedra, tan duro como la roca. Hoy en todas las iglesias de Dios, también tenemos corazones duros como la roca, que se resisten a obedecer la voluntad de Dios, en muchos aspectos de su vida que no quieren cambiar. Estos resisten a la palabra, por lo cual casi nunca son edificados, son oidores olvidadizos, escuchan y se les olvida o escuchan y se resisten a la palabra, de cualquier manera están mal. Santiago 1:22-25 
El dicho popular dice: les entra por un oído y le sale por otro.  No se queda en el entendimiento. ¿Cómo lo sabemos? Por sus obras, por sus acciones, por sus actitudes que van contraria a la palabra. Dios quiere que todos seamos edificados, pero cuando no guardamos la palabra de Dios como un tesoro para practicarla o nos resistimos a obedecerla, sencillamente nuestro crecimiento espiritual es limitado, pobre. Debiendo ser adulto espirituales somos niños o bebes que aun necesitamos que siempre nos estén recordando los primeros fundamentos de la palabra de Dios.
3.   La edificación es responsabilidad de la iglesia.
El deber de edificar, de enseñar la palabra no es de una o dos personas, todos debemos participar de ella.
En el culto la edificación es responsabilidad de los varones y ellos deben prepararse para ello, porque Dios le ha dado talentos no para uso personal sino para el servicio a Dios. Cuando aún existían el don de profecía y el de lenguas, quienes lo tenían debían usarlo para edificar la iglesia, hoy ya no existen, pero si tenemos talentos.
Algunos tienen canticos o salmos, tiene interpretación de la palabra, tiene enseñanza, usen todo para que la iglesia sea edificada. Pero no sólo los varones tienen responsabilidad de edificar, todos los miembros según el talento que Dios le ha dado, fuera del culto, puede ayudar en la edificación. Cuando nos reunimos para compartir, cuando hablamos por teléfono, etc. Romanos 12:4-8 
Por ejemplo las ancianas tienen mandamiento de enseñar a las más jóvenes, a cuidar de su casa. Y aunque muchas hermanas aun son jóvenes o jóvenes maduras, deben ejercitarse y practicar este mandamiento, porque por su conocimiento y su madurez pueden ayudar a otras.
Conclusión:
La edificación es importantísima para nuestra salvación y para nuestra madurez espiritual, pero es necesario que escuchemos y hagamos, que aprendamos y obremos de acuerdo a la palabra de Dios. 
Que tanto apreciamos y aprovechamos la edificación, eso depende de cada uno, algunos crecerán espiritualmente muy rápido y otros se llevaran gran parte de su vida siendo niños de pecho.

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