Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 25 de noviembre de 2012

PERO SEA VUESTRO HABLAR: SÍ, SÍ; NO, NO;


Mateo 5:37


Introducción:

 
Durante muchos siglos la palabra de un hombre o de una mujer era muy valiosa. Durante muchos siglos las personas vendían, se daban en casamiento, negociaban, se asociaban y en todo lo que hacían  estaba su palabra de por medio. Su palabra, era más valiosa y más firme que cualquier documento. Con sólo comprometerse verbalmente a hacer algo, La palabra dada, esto era, la promesa, el compromiso verbal para hacer algo era suficiente. Una persona que cumplía su palabra era considerada una persona íntegra, cabal, recta.

 
En la actualidad existen culturas que son muy respetuosas de la palabra dada. En la cultura latinoamericana, el respeto a la palabra dada no es mucho. El latino no es muy dado a cumplir con lo que se compromete. Muchas décadas atrás se respetaba la palabra dada, pero hoy, ya no.
 

El ser humano es muy dado a prometer, pero no ha cumplir. Dentro de la hermandad existe la misma tendencia, a no cumplir con lo que nos comprometemos.
 

La práctica de jurar es condenada por Jesús, la de jurar, pero al mismo tiempo establece una norma, un mandamiento: Mateo 5:37  Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. 
 

1.  Comprometerse con Dios.

 
Algunas veces no entendemos que lo que decimos que vamos a hacer, es una promesa, un compromiso. Cuando nos comprometemos hacer algo para la iglesia o con nuestros hermanos, estamos comprometiéndonos también con Dios. Porque lo que hacemos para la iglesia o para nuestros hermanos, lo estamos haciendo para Dios, para Jesús.  En el servicio a los hermanos con necesidades. Mateo 25:31-40  En lo que hacemos para los hombres. Colosenses 3:23-24 

 
Los cristianos debemos entender que trabajamos para Jesús, el es nuestro Señor, y todo lo que hacemos para otros debemos hacerlo como para él. Cuando nos comprometemos, cuando decimos, si vamos hacer esto o aquello, les estamos dando a los hermanos, nuestra palabra y ante Dios nos estamos comprometiendo. Eclesiastés 5:4-5 

 
Jesús viene hablando de cumplir los juramentos a Dios, y dice que ya no jures, sino con decir si voy hacer esto o no lo voy hacer, basta, es suficiente. Tu palabra es suficiente. Pero es suficiente, porque tú estás decidido a cumplir, lo que estas prometiendo. Mateo 5:33-37 

 
Comprometernos y no cumplir, es catalogado en la biblia como insensatez.  Y esto es falta de prudencia. Sentido común. Proverbios 1:7 


No comprometernos a la ligera, sino medir y evaluar bien si podemos cumplir con lo que estamos ofreciendo. Lucas 14:28-30

 
2.  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

 
El hombre de doble ánimo, de “dos espíritus” es inconstante en todo lo que hace. Porque ellos dicen si pero hacen no o dicen no y hacen sí. La palabra en si encierra el significado de doble espíritu en el sentido, de la condición espiritual que posee, alegre, triste, motivado, desmotivado, animado, desanimado, dispuesto,  no dispuestos, con ganas y sin ganas, comprometido y no comprometido. Hace y no hace. Por ello son inconstantes en todos sus caminos. Hoy trabajan mañana no, hoy hacen, mañana no,  no son firmes. Son vacilantes. Por eso cuando dicen sí, no tardan mucho en cambiar a no. Santiago 1:8  Inconstante:   Que cambia con demasiada facilidad de pensamientos, aficiones, opiniones o conducta: El de doble ánimo no tiene su corazón limpio, está contaminado, por el mundo, por malos pensamientos, etc. Santiago 4:8 
 

3.  La mentira.

 
El mentiroso dirá si, pero él sabe que es no. Muchas personas son mentirosas por naturaleza, la mentira esta arraigadas en ella. Los cristianos debemos saber que no podemos ser mentirosos, porque Dios detesta la mentira y como pecado le llevará a la condenación eterna. Hay personas que mienten descaradamente. Y por esto no disfrutarán de la vida eterna. Apocalipsis 22:14-15 
 

Conclusión:
 

Nuestra palabra debemos darle valor, primeramente para sí mismo y luego para los demás. Esto lo logramos si la cumplimos. Nuestro hablar deber si, si o no, no Santiago 5:12 
 

Con lo que nos comprometamos, hagámoslo. Nuestro trabajo para el Señor no es en vano. 1 Corintios 15:58

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