Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 6 de enero de 2013

¿AMA A DIOS Y ABORRECE A SU HERMANO?


1 Juan 4:20

Introducción:

Siempre han existido conflictos y problemas, entre hermanos de una misma familia. Hermanos que aún teniendo la misma sangre, han tenido situaciones que van desde leves a muy graves. Muchas familias se desintegran por los problemas existentes entre hermanos. Siempre hay odio, discusiones, peleas y hasta asesinatos.

Dios tiene una familia espiritual y Él no quiere problemas, conflictos y contiendas entre su familia, de hecho tampoco quiere sentimientos malos o negativos entre sus hijos.

Dios nos ha dejado mandatos para la relación que debe existir entre hermanos. El amor es el más importante. Unos de los sentimientos que Dios no quiere entre sus hijos es: el odio, el rencor, el aborrecimiento.

Para aquellos hermanos que se aborrecen, se detestan o se odian, sencillamente no se quieren y no se aman, Dios tiene unas palabras en 1 Juan 4:20-21 

1.  Ejemplos bíblicos

El primer ejemplo lo tenemos en la historia de Caín y Abel, Caín asesino a Abel, sin ninguna razón. Génesis 4:3-8   Todos sabemos el fin de Caín, fue desterrado y maldito por causa de su pecado.

El segundo ejemplo fue de los hijos de David: Amnón, Tamar y Absalón. Amnón se enamoro de Tamar, su hermana y decidió tomarla como mujer y la forzó, luego su hermano Absalón planifico el asesinato de Amnón y así lo hizo. 2Samuel 13:7-29  El final de Amnón y Absalón, fue violento, murieron asesinados.

Tenemos mucho más ejemplos: Isaac e Ismael, Jacob y Esaú, José y sus hermanos, etc.

2.  La familia de Dios.

Los que pertenecemos a la iglesia, somos la familia de Dios, somos hijos de Dios, lo cual nos hace hermanos entre nosotros y hermanos de nuestro rey: Jesús. Efesios 2:19  Efesios 5:30,32  1Juan 3:1-2 

3.  El amor entre hermanos.

Como hijos de Dios tenemos el mandamiento de amarnos unos a otros.  Es uno de los mandamientos más descuidados por todos. Una de las características de los verdaderos discípulos de Jesús es el amor que se manifiestan unos a otros. Juan 13:35 

De hecho Jesús mando que nos amaramos como el nos había amado. Sabemos que el amor de Jesús fue y es inmenso, porque se despojo de lo que era en el cielo y murió en la cruz del calvario por nosotros. El entrego todo por nosotros, ese si es amor. Juan 13:34  2Corintios 8:9  Filipenses 2:5-8 

Nosotros deberíamos amarnos de la misma manera, poniendo primero a nuestros hermanos que a nosotros mismos. 1Juan 3:16 

En esto fallamos, muchísimo, no sólo no ponemos nuestra vida, sino que tampoco ponemos un poquito de tiempo para nuestros hermanos. No tenemos o no queremos apartar  tiempo para compartir, visitarlos, animarlos, preocuparnos por ellos, reunirnos con ellos, compartir con ellos, servirles, ayudarlos, edificarlos, exhortarlos o reprenderlos. No tenemos ni tiempo ni ganas. Pero además de este pecado, añadimos otro: Aborrecemos a nuestros hermanos.

4.  Problemas entre hermanos.

Siempre ha habido problemas entre los miembros de la iglesia. Este era un problema que había en la iglesia de los corintios. 2Corintios 12:20-21  Siempre hay contiendas, disensiones, divisiones, etc. Gálatas 5:19-21  Dios no solo condena estos hechos sino que también condena los sentimientos negativos y malos entre los hermanos: celos, odio, envidia, malas sospechas, enemistades, aborrecimiento, etc. Todo esto y más son prohibidos por Dios. Cuando caemos en estos sentimientos  negativos entre nosotros estamos en pecado y por lo tanto separados de Dios. Los malos sentimientos son pecados al igual que robar, fornicar, adulterar, etc.

Aborrecer también significa detestar, despreciar, odiar, amar menos. Muchos hemos sido y somos rencorosos, durante toda la vida, cuando nos hacen algo, nunca olvidamos, de hecho terminamos aborreciendo, despreciando a la persona que nos causo mal. Debemos entender que Dios no lo aprueba, si queremos ganar la vida eterna, debemos quitarnos estos sentimientos dañinos.

5.  Condición de aquel que aborrece, desprecia, guarda rencor contra su hermano.

Lo primero es que es un mentiroso. Apocalipsis 21:8 

Dios dice: ¿me amas y aborreces a tu hermano a quien has visto? Dice: eres un mentiroso, realmente no me amas. Quien me ama guarda mis mandamientos. 1 Juan 5:3

Lo segundo es que esta en tinieblas. 1Juan 2:11 

Lo tercero no es hijo de Dios, sino del diablo. 1Juan 4:7-8  1Juan 3:10 

Está en peligro de muerte espiritual 1Juan 3:14 

6.  El amor no sólo es de palabras.

Al igual que la fe que requiere obras, el amor también requiere obras. La fe sin obras es muerta, ¿Y el amor? También. 1Juan 3:18 

Conclusión:

Tengamos cuidado con los rencores, el odio, el desprecio, el desamor hacia un hermano o varios hermanos, porque por esto seremos condenados eternamente. Podemos ser muy fieles en casi todo, pero si no amamos y aborrecemos a nuestro hermano, posiblemente no pertenecemos a la familia de Dios. Filipenses 2:1-4 Sin hay problemas entre nosotros busquemos resolverlos, y si no se puede pues quien no quiera arreglar debe saber que ante Dios no está bien y aquel que busco resolver el problema tenga su conciencia tranquila, usted busco la paz y el perdón.

Quien dice que ama a Dios, ame también a sus hermanos, a todos. 

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