Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 24 de marzo de 2013

PARA QUE SEPÁIS CUÁL ES LA ESPERANZA A QUE ÉL OS HA LLAMADO


Efesios 1:17-18

Introducción:

Cuando el ser humano pasa por momentos difíciles, como tribulaciones, pruebas, dificultades que causan grandes angustias o tristezas, o situaciones donde no parece haber salida, siempre cree que la solución vendrá.

Lucha, se esfuerza por resolver el problema, por lo general las personas no se rinden fácilmente. Siempre que se crea que hay solución se tendrá la esperanza que todo cambiará o se resolverá.

La esperanza es la creencia de que habrá una solución o salida a una situación desagradable en nuestras vidas. Cuando ya se ha intentado todo, la última esperanza la fundamos en Dios.

Los cristianos tenemos, por la palabra de Dios, una esperanza diferente a la que tiene el mundo. Proverbios 11:7  Proverbios 10:28  

Esa esperanza no tiene que ver con la solución a un problema o una situación desagradable en nuestras vidas.

Esa esperanza tiene que ver con la solución a todos nuestros problemas o sufrimientos o angustias. A la esperanza de una vida inmensamente mejor a la que tenemos hoy. Esta esperanza está fundada en lo que Dios nos ha prometido, y que Jesús gano para nosotros: una gloriosa herencia.  Efesios 1:17-18 

1.  Conocer y atesorar la esperanza que Dios nos ha prometido.

Pablo le dice a los hermanos en Éfeso que Dios les de entendimiento de cuál es la esperanza a la que Él los ha llamado, y lo mismo es para nosotros. No sólo lo debemos entender sino que debemos atesorarlo, guardarlo y tenerlo presente en cada momento de nuestras vidas y especialmente cuando estamos pasando por momentos difíciles.

El conocimiento de la palabra de Dios es vital para nosotros. Debemos ser estudiosos de la palabra de Dios. Pero no sólo leer por leer, sino tratando de entender lo que Dios nos dice a través de su palabra.  Santiago 1:25

2.  La esperanza que Dios nos ha dado.

Dios nos ha dado grandes y maravillosas promesas y si las conocemos pues tendremos la esperanza de que Dios las cumplirá y ellas impedirán que caigamos fácilmente ante los problemas.

a.   Aunque no le veamos Él está con nosotros.

En cada segundo de nuestra existencia Dios está en nuestras vidas. Cuando nos reímos, cuando lloramos, cuando estamos en problemas o angustias o cuando estamos felices. Tenemos el Espíritu Santo que nos ayuda y Cristo está con nosotros en todo momento. Mateo 28:20  

b.   Su poder y sus ángeles actúan a favor de nosotros.

Dios cuida de nosotros y nos ayuda en nuestro diario vivir.  1 Pedro 5:7  Hebreos 13:5-6 Hebreos 1:13-14  
Si Dios dio a su precioso hijo por ti y por mí, como no nos dará otras bendiciones.  Romanos 8:32 

c.   El temor a la muerte ya no tiene potestad sobre nosotros.

Sabemos que algún día hemos de partir de este mundo, pero para aquellos que estamos tratando de agradar a Dios en todo, sabemos que la muerte sería una gran bendición para nosotros porque pasaríamos a gozar y a disfrutar del consuelo que Dios nos dará en el paraíso. Hebreos 2:14-15 

d.   Y sabemos que seremos resucitados y nos reuniremos con Jesús.

Los que han muerto en Cristo tienen la esperanza de que serán resucitados para vida, el día en que Cristo regrese para hacer justicia Juan 5:28-29 

Ese día será de gran lloro y terror para aquellos que murieron sin obedecer a Dios y de gran alegría y de felicidad para aquellos que hemos tratado de vivir de acuerdo a las normas de Dios. 1Tesalonicenses 4:16-17 

e.   Recibiremos el premio mayor: Vida eterna.

No iremos a condenación eterna como la mayoría sino a vida eterna. Recibiremos la corona de justicia. Seremos premiados por nuestra obediencia y temor a Dios. 2Timoteo 4:8   

f.    Vida eterna en el cielo, llena de grandes bendiciones. 1Pedro 1:3-5 

Allá no habrá enfermedad, allá no habrá más llanto ni dolor, allá no habrá hambre, allá no habrá pruebas y tribulaciones, allá estaremos en un paraíso. 

Aquí andamos por fe y no por vista, allí veremos a Cristo, a Dios, al Espíritu Santo, a los ángeles.  2Corintios 5:1-2  Apocalipsis 21:4  Apocalipsis. 22:1-2  Apocalipsis 22:5

3.  Pero es necesario luchar, batallar, perseverar.

Los problemas se convierten en nuestras vidas, en gigantes antes los cuales caemos y muchos somos derrotados y en esos momentos ponemos la atención sobre los problemas y la quitamos de Dios.

a. No desmayemos. 2Corintios 4:16-18        

b. Perseveremos. Romanos 2:5-8      

c. Seamos sobrios, velemos y Resistimos firmes en la fe. 1Pedro 5:8-9     

d. Retengamos las enseñanzas de Dios.

Muchos son como las olas del mar, se les enseña y se les explica la palabra de Dios y creen y luego otros le enseñan doctrina de demonios y le creen. Muchos cristianos han caído de la gracia de Dios por no retener la sana doctrina. 2 Tesalonicenses 2:15      

e. Vivamos en Santidad, no caigamos en el pecado. 

El pecado y el mundo, nos separa de Dios.  Hebreos 12:14 

f. Hermanos, hay que vencer. 

Las promesas de Dios son para los que batallan  y para los que vencen, la vida cristiana es una batalla contra el pecado, contra nosotros mismos y nuestra carnalidad, contra el diablo, contra este mundo y sus costumbres.

La salvación no es para perdedores, para débiles, para indecisos, para seguidores de Cristo incrédulos, no es para aquellos que no quieren obedecer a Dios.  No esperemos al último momento de nuestra vida. Las promesas en Apocalipsis capitulo 2 y 3, son para “él que venciere”

Conclusión:

La esperanza que Dios nos ha dado es maravillosa, no apartemos de nuestros corazones sus promesas, ni dejemos que este mundo, los problemas ni las tribulaciones no abatan, nos hundan y nos haga perder las bendiciones de Dios.  

Al que venciere, Dios le tiene grandes bendiciones en el cielo.

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