Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

jueves, 11 de abril de 2013

CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO, Y SERÁS SALVO, TÚ Y TU CASA.


Hechos16:31

Introducción:

Cuando Pablo fue encarcelado en Filipos, a medianoche, sobrevino un terremoto y se abrieron las puertas de la cárcel. El carcelero viendo las puertas abiertas, pensó que se habían escapado los presos y quiso suicidarse. Pablo se lo impidió. El carcelero pregunto: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Le respondió: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y sabemos que el creyó junto con sus familiares.

Este versículo como muchos otros ha sido mal interpretado por muchas personas. Piensan que sólo basta con creer en Jesús y también piensan que sin obedecer se salvarán. La palabra tiene mucho que enseñarnos, sobre este punto.  Hechos 16:24-30 

Ahora bien, para que alguien crea es necesario que otra persona le predique, le enseñe. Pablo le predico al carcelero, y él lo llevo a su familia para que ellos también tuvieran la oportunidad de salvarse.

Para que nuestra familia se salve es necesario predicarles, enseñarles y hacer la labor que hizo el carcelero de Filipos, él no sólo se quedo con lo escuchado lo llevo también a sus más cercanos.

1.  Cada quien debe escuchar y obedecer al evangelio.

Las personas pueden escuchar el evangelio, pero es decisión de cada quien obedecer. El carcelero de Filipos creyó y se bautizo e igual ocurrió con cada uno de los miembros de su casa. Este ejemplo nos muestras que no basta con sólo creer, es también necesario el bautizo. Y eso concuerda con el mandato del mismo Jesús Marcos 16:15-16 

Y lo mismo aconteció en todos los ejemplos bíblicos, por ejemplo en el pentecostés Hechos 2:36-41 

2.  Destino final de cada persona.

Sabemos que seremos juzgados por lo que hayamos hecho bien o mal en nuestra vida. 2Corintios 5:10  Apocalipsis 21:8 

Y los que no obedecen el evangelio de salvación serán condenados eternamente  2Tesalonicenses 1:6-10.  Si perseveramos hasta el fin sin desviarnos a falsas enseñanzas, gozaremos la vida eterna.

Pero, ¿Qué hay de nuestra familia?

¿Serán condenados eternamente, porque no fuimos insistentes?

¿Estaremos gozando de la eternidad y ellos sufriendo tormento eterno?

Las personas tropiezan y no quieren aceptar lo que dice el mismo Dios en su palabra. Piensan Dios es amor, a Dios no le importa si no se le obedece completamente, no importa que creamos y practiquemos enseñanzas de hombres siempre y cuando creamos en Jesús. Olvidan que Dios es amor pero también fuego consumidor. El mismo Dios que envío su hijo a la tierra, por amor, a morir en la cruz. Es el mismo Dios que envió al rey Saúl a acabar adultos, mujeres, ancianos, ancianas, mujeres embarazas, niños, recién nacidos. 1Samuel 15:2-3 

3.  Cada uno de nosotros debemos trabajar con nuestras familias.

Cuando cada uno de nosotros obedecimos al evangelio, se abrió una gran oportunidad para nuestras familias obedezcan y se salven. Si queremos que se cumpla la promesa de que nuestra familia será salva debemos trabajar con ella.

Uno de los factores que perjudican la posibilidad de que nuestros familiares crean, es nuestro propio ejemplo, muchos no hemos sido ni somos ejemplos en nuestros hogares. Somos peleones, iracundos, no somos cariñosos, somos desordenados, no respetamos a nuestros hijos, esposas o esposas, etc. no insistimos, otras veces queremos que sean como nosotros y que apenas escuchen obedezcan. Queremos obligarlos. Romanos 10:13-15 

4.  Ejemplos bíblicos.

Existen buenos ejemplos en la palabra de Dios que nos sirve de reflexión del papel que estamos jugando con nuestros familiares, esposos, esposas, hijos, padres, etc. 

a)    Cornelio

Un hombre no Judío piadoso, ayudaba al necesitado y constantemente oraba a Dios, Dios le dio la oportunidad de conocer la verdad y decidir. Hechos 10:1-5  Y fíjense que Cornelio no escucho él sólo,que  lo que Pedro le enseño, sino que convenció y reunió a su familia y amigos íntimos para que escucharon lo que Dios quería decirles. Hechos 10:24-27  Cornelio fue un hombre que llevo a su familia y amigos cercanos a su casa para también ellos escucharon y obedecieran lo que Dios tenía para ellos. Cornelio no se dio por vencido, no dejo de convencer a su familia. Y ellos junto con él escucharon, creyeron y se bautizaron.

b)  La mujer samaritana.

Esta mujer se consiguió con Jesús en un pozo de agua, y Cristo le dijo algunas cosas sobre ella misma y ella creyó en él. Juan 4:13-27  El hecho no fue sólo que ella creyó en Jesús, sino dejo el cántaro y lo que estaba haciendo, saliendo apurada a la ciudad a buscar a los demás para que vinieran y conocieran a Jesús, haber si él era el Cristo. Ella mostro entusiasmo, decisión y prontitud. Juan 4:28-30   

Precisamente estas cualidades es la que nos falta a muchos de nosotros. Entusiasmo por enseñar la palabra, decisión de ganar nuestros familiares y amigos para Dios y prontitud para enseñarles y predicarles.

Y muchos creyeron por causa de ella, de una mujer que había tenido cinco maridos y el último no era de ella. Juan 4:39-42 

Por nuestro descuido y pereza no les damos a nuestras familias la oportunidad de que ellos también puedan creer. Y tenemos más ejemplos de familias que obedecieron por causa de un familiar que creyó y obedeció: Hechos 16:14-15 Lidia la vendedora de purpura, 1Co 16:15  familia de Estéfanas, 

5.  Consejos bíblicos, consejos de Dios.

La biblia tiene muchos consejos para nosotros, uno le fue dado a las esposas, que también sirve para los creyentes madres, esposos, hijos, etc. Conducta casta y respetuosa hacia su familia. 1Pedro 3:1-2 

Esta conducta sólo se dada cuando se manifiesta el vínculo perfecto: el amor, no la alcahuetería. Colosenses 3:14 

Esa conducta casta y respetuosa, ese amor que les manifestamos a ellos deberíamos aprovecharlos en nuestro favor para ganarlos para Cristo.

Otro consejo que le dio Jesús a sus discípulos: Mateo 10:16  Hay dos consejos: prudentes y sencillos. La palabra prudente significa también hábil, inteligente y sencillo, ingenuos, inocentes, no arrogantes.

¿Cómo es posible que le demos amor y sacrificio a nuestros familiares y no seamos capaces de convérselos, enamóralos para que escuchen la palabra, para que nos acompañen un día que otro a la iglesia, que asistan a un estudio o una conferencia?

Si soy esposa y amo a mi esposo, lo atiendo, le doy cariño, le cocino, le lavo la ropa, porque no tengo la astucia de Ester que convenció al rey para que la recibiera y no sólo eso sino que le diera la oportunidad al pueblo de Israel de no ser exterminado. Una mujer astuta. Sabía que podía morir por visitar al rey sin ser invitada, pero se arreglo bien bonita para que el rey se agradara de ella, y lo logro. Ester 5: 1-3

Así debemos trabajar con nuestras familias, enamorarlos, atenderlos, tratarlos bien y luego pedirles que nos acompañen, decirles que no quieren ir sola, anímelos a que se sienten con ustedes a estudiar.

Conclusión:

Sabemos que es necesaria la obediencia para obtener la vida eterna y que nuestra familia podrá ser salva si obedecen, pero si no lo hacen irán a condenación eterna. ¿Hermano, hermana?

¿Quieres eso para tu esposo, tus hijos, tus padres, tus hermanos, tus amigos?

¿Que sufran condenación eterna porque no fuimos insistentes, no fuimos astutos?

Luchemos para que ellos también se salven y podamos disfrutar la promesa de Dios:

Tú y tu casa serán salvos.

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