Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 14 de abril de 2013

PARA QUE ANDEÍS COMO ES DIGNO DEL SEÑOR: CRECIENDO EN EL CONOCIMIENTO DE DIOS


Colosenses 1:10

Introducción:

Cuando Jesús estuvo en la tierra, les dijo a los judíos que ellos escrudiñaban las escrituras porque les parecía que en ellas estaba la vida eterna. Juan 5:39  Pero a pesar de que ellas hablaban del Cristo, ellos no reconocieron a Jesús como, el mesías. El pueblo de Israel fue estudioso de la palabra de Dios y aún así, no la entendieron. No se sujetaron a ella. Romanos 10:2-4 

Ahora bien, si ellos con el celo que sentían por la palabra, con  el estudio que tenían de ella, que la aprendían desde muy pequeños, se equivocaron, cuanto más lo hará una persona que no estudia y retiene lo que aprende de ella. Nosotros debemos estudiar la palabra de Dios, aprenderla, comprenderla, retenerla y obedecerla. En esto se falla mucho, en la antigüedad a Israel no le fue bien por no tener entendimiento correcto de la voluntad de Dios, de igual forma acontece con nosotros.

Hoy muchos andamos sin tener una fe firme. La palabra nos manda que andemos como es digno de  Jesús, y una de las cualidades es el crecimiento en el conocimiento de Dios.

1.  La firmeza de nuestra fe.

Cuando se habla de firmeza, me refiero sobre que está fundada nuestra fe. En la palabra de Dios o en la palabra de Dios con lo que me gustaría creer o en la palabra de Dios con enseñanzas de hombres.

La fe es el conjunto de todo lo que creemos con respeto a Dios, a Jesús, a su voluntad y a sus promesas. La fe no sólo es creer en Jesús, aquí se equivocan muchos, es necesario creer en toda la palabra de Dios. Romanos 10:17 

Jesús enseña a sus discípulos sobre que deberían poner su fe, y esto es sobre su palabra: Mateo 7:24-25 

El conocimiento de la palabra de Dios y su entendimiento es vital para nosotros. Hebreos 4:12-13  A Timoteo le dice que procure diligentemente presentarse ante Dios como obrero que usa bien la palabra de verdad.

Cuando no afirmamos totalmente nuestra fe sobre la palabra de Dios y no sacamos de ella las falsas enseñanzas, nuestra fe esta trastornada, torcida. Y eso les paso a algunos cristianos en el comienzo de la iglesia. 2Timoteo  2:16-18  Así como estos, muchos se desviaron de la fe. 1Timoteo 6:20-21 

2.  Muchos son tardos para oír y oidores olvidadizos.

Esto afecta la vida de muchos cristianos. Muchos se desvían, se apartan tras doctrinas de hombres, muchos por más que se les diga que cuiden la sana doctrina, que los que tienen doctrinas erradas no están bien, no lo creen. No creen lo que Dios enseña. Estos son tardos para oír. Les cuesta aceptar la verdad establecida en la biblia. Hebreos 5:11 

Ya muchos debiendo ser maestros, guías para sus familiares, amigos y conocidos, todavía necesitan que se les este explicando lo mismo repetidamente. Son niños espirituales, que necesitan que siempre se les explique lo mismo. Estos niños espirituales crecen con mucha lentitud en el conocimiento de Dios y en la vida que agrada a Dios. Hebreos 5:12-14 

Por el uso de la ‘palabra deberían estar ejercitados en el discernimiento del bien y el mal, lo que Dios aprueba y en lo que no aprueba, pero no es así. Dios ha establecido hombres que enseñen la palabra, que los edifique con su palabra, porque Él quiere que seamos fuertes en la fe. Pero entendiendo que esos hombres deben enseñar la palabra de Dios, no mandamientos de hombres.

El objetivo de Dios es que dejemos de ser niños en la fe, niños que creen y no creen, niños que escuchan y se les olvida. Aprenden algo y luego dejan que el diablo se los arrebate. Efesios 4:11-14 

Dios quiere que crezcamos, que no nos dejemos llevar por falsas enseñanzas y que lleguemos a la estura de Cristo, al pleno conocimiento de Cristo y de la voluntad de Dios. Pero no debemos ser oidores olvidadizos, no es bien visto por Dios. De hecho es un pecado. Santiago 1:22 

3.  Esforzarnos por crecer en el conocimiento de la voluntad de Dios, su palabra.

En esto se falla mucho, algunos son perezosos para leer la biblia y lo que escuchan y se les enseñan no lo retienen, no lo guardan, no lo atesoran. No se ha entendido la importancia de la palabra de Dios, que es una guía en las tinieblas, luz en la oscuridad, ella nos puede guiar por el camino angosto de la salvación. El salmista bien lo dijo: Salmo 119:105  Lámpara es a mis pies tu palabra,  Y lumbrera a mi camino.

El conocimiento de la palabra de Dios y la retención de la correcta doctrina podemos estar seguros que obtendremos la vida eterna. La palabra de Dios vive y nos da vida y en ella podemos confiar plenamente. 1Pedro 1:25 

Debemos recibir con mansedumbre la palabra que se nos da, que se nos enseña, la cual pueda salvar nuestras vidas. Santiago 1:21  

El pecado es transgredir la ley, la voluntad de Dios, cuando no obedecemos lo que Dios nos manda nos convertimos en pecadores, y un mandato de Dios es retener y guardar su palabra. 2 tesalonicenses 2:15  Retener significa agarrar, abrazar, aferrarse, asir con fuerza la doctrina que han aprendido. Pero no la doctrina que es conforme a los hombres, sino conforme a Dios.


La palabra de Dios debe morar abundantemente en nosotros, pero entendiendo que significa, que quiere Dios de nosotros. Colosenses 3:16 

Debemos asirnos, agarrarnos, sujetarnos a la palabra de Dios Filipenses 2:16 

Conclusión:

Retengamos, guardemos la palabra de Dios y su correcta interpretación para que podamos salvarnos. 1Corintios 15:2 

No dejemos que nuestras creencias o las creencias de otros contaminen nuestra fe y lo que hemos aprendido de la palabra de Dios. De lo contrario, lo que escuchamos la palabra de verdad fue en vano, inútil.

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