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Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

lunes, 6 de mayo de 2013

DAVID Y GOLIAT


1 Samuel 17

Introducción:

La palabra de Dios está llena de historias maravillosas que nos sirven como ejemplo, que sirven para advertirnos o para animarnos. Todas ellas fueron escritas para nuestras enseñanzas, para que a través de estas historias conociéramos a Dios, su propósito, su bondad y su severidad y las consecuencias buenas o malas que podemos traer sobre nosotros por nuestra obediencia o desobediencia.

Hay historias de hombres y mujeres de Dios, que nos sirven para motivarnos, animarnos a seguir su ejemplo. Son historias llenas de obediencia, valentía, de poner a Dios sobre sus propias vidas y de su firme confianza en Dios, una fe inquebrantable en el poder de Dios y en el cuidado de Él por su pueblo.

David tenía una fe enorme en Dios, por ella fue amado y muy bendecido por Dios. Hebreos 11:32-34  

La historia de David y Goliat tiene una aplicación para nosotros, porque en diferentes etapas de nuestra vida, siendo cristianos, nos hemos comportado como David o en muchos casos como el ejército de Israel, ante los diferentes problemas, Goliat que se presentan en nuestras vidas, los problemas.

1.  La historia

El pueblo de Israel y los filisteos, siempre estuvieron en guerra, en algunas épocas los Israelitas eran sometidos por los filisteos y en otras dominaba Israel. Especialmente en el tiempo de los jueces y de los primeros reyes los filisteos fueron una pesadilla para el pueblo Israel. Dios no permitió que Israel tomará la tierra de este pueblo y les dejo para probar la obediencia de su pueblo. Jueces 3:1-4   

También muchas veces estos pueblos eran usados por Dios para castigar a su pueblo por su desobediencia. Deuteronomio 28:47-51  

En unas de estas batallas, el ejército filisteo se preparo para acabar con el pueblo de Israel y esto aconteció en el tiempo en que David empezó a aparecer en la historia. Los filisteos se burlaban de Israel, los humillaban y los atemorizaban para que perdieran la moral, desapareciera su valentía, su empuje y perdieran la fe y pusieran la atención en el poder de sus enemigos. 1 Samuel 17:1-3 

De la misma manera Dios permite que en nuestras vidas tengamos enemigos que nos aflijan, situaciones en nuestras vidas donde se presentan pruebas a nuestra fe y fidelidad y disciplina por nuestra desobediencia.

2.  El gigante Goliat.

Un verdadero gigante, un paladín, es un guerrero bien preparado y entrenado para la guerra. Medía 6 codos y un palmo. Una altura de 3,30 a 3,50 metros. Fue un hombre imponente que infundía miedo a cualquiera. Adicionalmente su armadura y sus armas eran imponentes. 1 Samuel 17:4-7 

En nuestra vida muchas veces se levantan gigantes que nos atemorizan, aterran, nos hacen desfallecer, desanimarnos e inclusive apartarnos de Dios. Estos gigantes se presentan de muchas maneras, pero ante nuestros ojos, ante nuestra mente y ante nuestra débil y pobre fe, los vemos gigantescos, invencibles. Estos gigantes son los problemas, las pruebas que se presentan como enfermedades,  problemas familiares,  económicos, sentimentales, laborales, etc. Estos gigantes o problemas ponen a prueba nuestra fe, nuestra firmeza y confianza en Dios. Eso fue lo que hizo Goliat llamo la atención del ejército de Israel con el fin de atemorizarlos. Los reto, queriendo mostrarle que ellos, los filisteos y especialmente él eran más fuertes. 1Samuel 17:8-10 

3.  El ejército de Israel.

Ellos eran hombres dispuestos a la guerra, dispuestos a defender al pueblo. Pero cuando vieron al gigante y fueron retados, sintieron lo que muchos cristianos sienten cuando se le presentan problemas en la vida, miedo, temor, poco fe. 1Samuel 17:11 

Muchos de nosotros ante los problemas de la vida perdemos el ánimo y nos llenamos de miedo. De hecho su actitud demostró que no tenían fe en Jehová de los ejércitos. También muchos de nosotros le demostramos a Dios que no tenemos confianza en Él, que su palabra no mora en nosotros, nos sentimos débiles y el problema se vuelve un gigante de 3,50 metros. El diablo también se da cuenta de nuestra debilidad. El Diablo tentó a Jesús cuando él se dio cuenta que estaba debilitado por el hambre. Mateo 4:2-3 

Cuando nos desanimamos y estamos decaídos, por los problemas, estamos espiritualmente muy debilitados y estamos en peligro de perdernos. Por cuarenta días el gigante estuvo retando y atemorizando a Israel. 1Samuel 17:16 

4.  David

Un pastor de unas pocas ovejas, un muchacho que no tenía ni el cuerpo, ni la altura ni las condiciones de un soldado, de hecho él no estaba en el ejército, sino que él fue a llevarles comida a sus hermanos que estaban dispuestos a la batalla. 1 Samuel 17:13-15  1Samuel 17:20-25 

Pero a diferencia de estos hombres de guerra, veamos la reacción de David ante el gigante. 1Samuel 17:26  Él dice quien este incircunciso, menospreciando de inmediato el gran tamaño de este hombre y allí mismo nombro el poder de su confianza, el Dios viviente.

David confiaba totalmente en Dios, tanto que él gigante lo veía como un problema pequeño. 1Samuel 17:31-37 

Su fe era tan grande y su confianza era tan inmensa en Dios, que tenía la plena confianza que Dios le daría la victoria sobre Goliat. Para David, Goliat ya no era un gigante invencible, porque la pelea de Goliat no era solo con David sino contra Dios. Nosotros, todos, todos los hijos de Dios, debemos tener la confianza en Dios que David tenía. El problema que todos los soldados temían, David lo veía como un pequeño estorbo. 1Samuel 17:42-46 

David le dice tu vienes con armas y yo vengo con mi Dios, Jehová de los ejércitos. David no confiaba en su habilidad, en sus armas, sino en Dios. Y Dios le dio la victoria a David.  1Samuel 17:48-51 

Tal vez esa piedra la lanzo David, y no iba en buena dirección, o no lleva la suficiente fuerza, pero Dios hizo que llegará a la frente del gigante con la suficiente fuerza para herirlo y luego pudiera terminar de matarlo con sus propias armas.

Dios nos dará la victoria, no son nuestras propias fuerzas, sino Dios.

Conclusión:

Hermanos, como David, nosotros no estamos solos, Dios está con nosotros y cuando confiamos en Él y en sus promesas, los Goliat que aparecen en nuestras vidas no nos pueden vencer.

Dios nos dará la victoria ante las adversidades, pero es necesaria la confianza en Dios ante los problemas, ante las pruebas.

La mayor victoria que Dios nos ofrece es sobre el pecado, sobre este mundo, sobre los sufrimientos, porque ya estamos gozando de la presencia de Dios en nuestras vidas y algún día obtendremos nuestra máxima victoria, la vida eterna.

Hermanos no desmayemos ante los Goliat que nos agobian y nos quieren atemorizar, Dios está con nosotros.

Levantémonos como David y luchemos contra ellos en el nombre de Dios. 

2 comentarios:

  1. Muy buen esa palabra de Dios.. se asemeja mucho a lo que vivimos hoy en día en la actualidad Ahora solo nos resta ponerla en practica... bendiciones del Dios Altísimo.

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  2. Muy buena esa reflexión de palabra de Dios.. se asemeja mucho a lo que se vive hoy día en la actualidad.. ahora solo nos resta ponerla en practica.. Bendiciones del Dios Altísimo..

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