Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

viernes, 26 de julio de 2013

NOSOTROS DEBEMOS PONER NUESTRAS VIDAS POR LOS HERMANOS.

Parte I
1 Juan 3:16

Introducción:

Unas de las cualidades más importantes de los hijos de Dios, de su pueblo, de los que pertenecen a su reino, es el amor. Jesús dijo que por el amor conocerían los demás que somos sus discípulos. Pero esto también nos enseña que por el amor nosotros conocemos también los que están comprometidos con el reino de Dios, su iglesia, nuestros hermanos. Juan 13:35 

En este mandamiento es donde más fallamos en la iglesia. En el amor. Por el amor a Dios y a Cristo y por consiguiente a nuestros hermanos seremos juzgados para bien o para mal.  Debemos amar a nuestro prójimo, pero primeramente, debemos ayudar a la familia de la fe. Gálatas 6:10  

Pero no solamente con la oración, con palabras bonitas, sino con nuestra vida. 1Juan 3:16

1.  El amor no debe ser de palabras sino con hechos.

Siempre se escucha yo amo a mis hermanos, yo siempre me acuerdo de ellos y oro por ellos. Eso está bien, debemos orar por nuestros hermanos, nombrarlos ante Dios y pedirle a Dios que lo ayudes en su necesidades sean espirituales, económicas, de salud, familiares, etc. Nuestras oraciones llegan ante la presencia de Dios y Dios las recibe, porque somos sus hijos y tenemos un gran mediador, Jesús. Santiago 5:16 

Pero no es suficiente manifestar el amor con solo palabras y oraciones, es necesario actuar, hacer, obrar a favor de nuestros hermanos, demostrándole el amor. 1Juan 3:18 

2.  Dar nuestra vida.

Este compromiso es muy grande. Dar nuestra vida por los hermanos. Eso implica muchos aspectos de nuestra vida: Tiempo, recursos, desgaste físico, etc. Cuando algún familiar nuestro cae en una situación difícil, estamos dispuestos a ayudarlos con nuestro tiempo, con nuestro dinero, con todo lo que sea necesario para que salga de esa situación. Esa misma actitud deberíamos tenerla para con nuestros hermanos. Querer ayudarlos a salir adelante, a vencer la situación por la que está pasando sea la que sea.

a)  Ayudarlos con nuestros recursos.

Si tenemos la posibilidad de ayudar algún hermano con nuestros recursos, pues hagámoslo. Dios se agrada de eso. 1Juan 3:17 

Jesús dijo que era más bienaventurado dar que recibir y si podemos ayudemos a nuestros hermanos. Romanos 12:13 

b)  Debemos estimularnos a hacer el bien.

Cuando nos reunimos podemos estimularnos, motivarnos para todos hagamos buenas obras, las de Dios. Hebreos 10:24 

c)   El amor no debe ser fingido, sino sincero.

Aun que algún hermano no nos caiga muy bien debemos amarlo sinceramente. Ya de hecho es un pecado que uno tenga algo contra un hermano. Romanos 12:9.

d)  Sobre llevar las cargas de los otros.

Todos tenemos cargas, la de algunos es más pesada que la de otros. Las cargas producen en muchos, debilitamiento espiritual. Gálatas 6:2 
En los momentos difíciles como ayuda hermanos que estén con uno, que le den una palabra de aliento, que estén a nuestro lado apoyándonos. Y Dios quiere que hagamos eso.

e)  Servir a los otros.

Debemos servirnos uno a los otros, y la palabra servir, significa hacerse esclavo. Un esclavo era aquel que hacía todo lo que su dueño le mandaba. El servirnos implica ayudar a la otra persona. Gálatas 5:13.

f)    Animarnos y edificarnos.

Cuando siempre estamos reuniéndonos o hablando por teléfono podemos darnos palabra de ánimo y edificarnos con la palabra de Dios. A veces hay hermanos que siempre se desaniman con mucha facilidad, por cosas simples o difíciles, pierden el gozo, la motivación y el ánimo. Pero la responsabilidad de todos es animarnos unos a otros. 1Tesalonicenses 5:11  1Tesalonicenses 5:14  Se agrega otros mandamientos:

g)   Debemos ser pacientes para con todos.

Esto le falta a muchos, pierden la paciencia con los hermanos, no miran, no evalúan, si son débiles en la fe, o son de poco ánimo, etc. Perder la paciencia con facilidad con nuestros hermanos no está bien, debemos ayudarlos. La paciencia es una cualidad de un cristiano y si no la tiene debe practicarla. Santiago 5:7-9  Nos quejamos unos contra los otros.

h)  A la paciencia agregar, soportar y perdonar.

No tenemos paciencia, tampoco soportamos a los hermanos, queremos que sean como nosotros queremos, y muchas veces decimos que queremos que sean como dice Dios. El problema está en que nosotros posiblemente tenemos más errores que de quien no soportamos.  Colosenses 3:13 

Muchos tienen paciencia y nos soportan, y la mayoría son los más nuevos, los más débiles en la fe, pero nosotros los que somos “fuertes” con mucho conocimiento, murmuramos, señalamos y condenamos algunas veces, no estamos dispuestos  soportar y a perdonar.  Mateo 7:2-5 

Estamos dispuestos a poner nuestra mirada, palabra o dedo acusador sobre otro hermano y no nos damos cuentas que nosotros estamos llenos de errores y inclusive perores que los de ellos. Tal vez uno de los pecados por los cuales muchos cristianos perderán la vida eterna, es por este. No soportamos y no perdonamos.

Soportar significa sostenerse, estar firme uno mismo en contra de lo que uno no pueda agradarle de su hermano. Significa también aguantar, padecer, sufrir, tolerar. Uno aguanta a su hermano, padece sus fallas, las sufres y las tolera, con el deseo de que el también disfrute una gloriosa eternidad. Perdonar es conceder favor a hacia su hermano, a pesar de su falta le concedemos el perdón a su agravio.

3.  El que no practica el amor, no agrada a Dios.

En el amor por nuestros hermanos debemos cuidarnos, porque al no cumplirlo, sencillamente estamos desobedeciendo a Dios. 1Juan 4:7-8 

De hecho sino amamos a nuestros hermanos no somos hijos de Dios. Cuando no amamos a nuestros hermanos le está mostrando a Dios que no lo respetamos, que no respetamos su palabra y esto es porque sencillamente no lo conocemos, no hemos entendido o no hemos querido entender lo que Dios es, amor y lo que espera de sus hijos. 1Juan 3:10 

El amor es una cualidad, una práctica que debe estar en la vida de todo cristianos. 1Juan 3:14 

Conclusión:


Debemos dar nuestra vida por nuestros, nuestro tiempo, nuestros recursos nuestro esfuerzo físico inclusive. El amor no debe ser de palabras o platónico, debe ser real, con hechos. 

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