Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

jueves, 1 de agosto de 2013

NOSOTROS DEBEMOS PONER NUESTRAS VIDAS POR LOS HERMANOS.

Parte 2
1 Juan 3:16

Introducción:

Un verdadero cristiano manifestará amor. Estuvimos hablado de que el amor no debe ser de pensamiento o de palabras, sino que tiene que ser con hechos, con obras. Esto implica tiempo, recursos, desgaste físico, etc. Tiempo porque se requiere para visitar, llamar, acompañar, apoyar, edificarse. Recursos porque se requieren de ellos ya se para ayudarle directamente o por los gastos que ocasiona. Poner nuestras familias, trabajo, comodidad, nuestras necesidades, nuestra propia vida por encima de nuestros hermanos es ir en contra de este mandato. 1Juan 3:16  Gálatas 6:10  

Hablamos de que debemos estimularnos a hacer el bien, que el amor debía ser sincero, que debíamos sobre llevar las cargas de los otros, servir a los otros, animar a los débiles, edificarnos unos a los otros, a ser pacientes con nuestros hermanos, no tolerando el pecado, a soportarnos, tolerarnos y a perdonarnos. Todas estas son actitudes, acciones, obras que demuestran nuestra madurez espiritual y el amor que realmente tenemos para con los hijos de Dios.

Aprendimos que para Dios aquel cristiano que no ama a su hermano no le agrada y dice que no son sus hijos sino hijos de Satanás.

Hoy seguiremos estudiando otros mandamientos de Dios con relación al amor que debemos tener y hacer  a favor de nuestros hermanos.

a)  Preocuparse por su hermano.

El preocuparse que Dios manda es interesarse, tener cuidado, afanarse por su hermano, como Dios lo hace por cada uno de nosotros. Es necesario interesarse en su hermano, como esta, como le está yendo, si ha resuelto algo, cual es su estado de ánimo, etc. Debemos tener cuidado de nuestros hermanos, primero en el ámbito espiritual y luego en el físico. 1Corintios 12:25 

b)  Amonestar, animar, exhortar al hermano.

Debemos aconsejarnos, amonestarnos, exhortarnos o reprendernos cuando sea necesario con toda sabiduría, bondad y mansedumbre Romanos 15:14 

Por lo general esto lo debe hacer un hermano espiritual, porque muchos que son carnales, y criticones apenas ven que otro se equivoca quieren exhortar al otro, pero ellos no son buen ejemplo y en vez de ayudar empeoran la situación. 1 Pedro 4:15  Si se le va a decir algo algún hermano, hagámosle con amor. Recordemos que nuestro hermano tiene una paja en el ojo y nosotros un enorme tronco o viga.

c)   No murmuremos del hermano, hablemos con él Santiago 4:11   

d)  Aceptar, recibir, acoger a su hermano.

Muchos son orgullosos o rencorosos o soberbios no quieren recibir, aceptar a su hermano, sino lo desprecian, o lo tienen en menos, o como no digno de amor. Eso está muy mal. Debemos aceptar a nuestros hermanos como coherederos de nuestras mismas bendiciones espirituales. Romanos 15:7  La palabra nos enseña que Dios escogió a lo necio, vil y menospreciado del mundo para hacerlos beneficiaros de sus bendiciones y para avergonzar al mundo. 1 Corintios 1:26-29  Tenerlos en alta estima. Filipenses 2:3 

e)  No debemos hacer acepción de personas contra nuestro hermano.

Despreciar, menospreciar a un hermano o hermana es un gran pecado, porque Dios no hace acepción de personas y no quiere que nosotros lo hagamos. Todos nuestros hermanos deben ser importantes para nosotros, los que parecen más débiles o menos honrosos hasta los que parecen más vistosos. No debemos hacer acepción de personas. Santiago 2:9 

f)    Debemos asociarnos con todos, inclusive con los humildes.

Asociarse, es reunirse, tener comunión con el hermano rico, y también con el pobre, con el alegre y con el melancólico, con todos. Por todos murió Cristo y todos son nuestros hermanos. Para Dios las riquezas, el dinero, la sabiduría de este mundo vale nada. Para Él lo importante es la espiritualidad y obediencia de cada uno de sus hijos. Romanos 12:16.

g)   Darle preferencia a nuestros hermanos antes que los del mundo.

Debemos preferir pasar tiempo con nuestros hermanos antes que con las personas carnales, que en muchos casos puede ser nuestra propia familia. Romanos 12:10 

h)  Amar a nuestros hermanos con un verdadero amor fraternal, con cariño.

Esto es algo que debemos desarrollar, y la manera de hacerlo es asociándonos, reuniéndonos, compartiendo. El amor fraternal, de cariño es el que tenemos con nuestros familiares, ese mismo amor debemos tener con nuestros hermanos en la fe. 1 Pedro 1:22 

i)    Velar, cuidar no por nuestras propias cosas sino por las de los hermanos.

Debemos preocuparnos sinceramente por  nuestros hermanos. Filipenses 2:4 

j)    Alegrarse con las alegrías de un hermano y condolerse con las tristezas de los hermanos.

Gozarnos cuando a nuestros hermanos les va bien, sin envidia. Y condolernos y apoyar a los hermanos en sus tribulaciones. 1 Corintios 12:26 

k)  El amor no se aprovecha de la buena voluntad de su hermano.

Un hermano no tomará ventaja de la buena voluntad de sus hermanos, para aprovecharse de ellos. Algunas veces se presentan hermanos que quieren aprovecharse de la buena voluntad de otros y de la disposición de obedecer a Dios. Por ejemplo los fariseos se aprovechan del pueblo y especialmente de las viudas. Mateo 23:14 

Conclusión:

Debemos amar con sinceridad a nuestros hermanos, dar mucho más de nuestra vida por ellos. El amor es más que palabras y pensamientos. El amor son hechos, obras, acciones que debemos hacer hacia nuestros hermanos. Una cualidad de los hijos de Dios es el amor por sus hermanos.

Si realmente amamos a Dios, amaremos a nuestros hermanos con obras y no solo con palabras. Recordemos que amando a nuestros hermanos, obedecemos a Dios y haciéndolo le demostramos a Dios que realmente le amamos. 1 Juan 5:1-3  


Y amando a nuestros hermanos le mostramos a Dios y a nosotros mismos que lo conocemos, que sabemos quien realmente Él es. 1Juan 4:20

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