Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 22 de septiembre de 2013

NO TODO EL QUE ME DICE: SEÑOR, SEÑOR, ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS CIELOS

Mateo 7:21-23

Introducción:

Jesucristo acuso a los judíos, especialmente a los fariseos, escribas y sacerdotes que ellos no eran hijos de Dios. Los acuso como hijos del diablo. Juan 8:43-44  

Los acusa porque no le creían, no escuchaban lo que les enseñaba. Los judíos no permanecían en la verdad. Jesús fue muy duro con los judíos, porque eran rebeldes y no obedecían a Dios. Lucas 6:46 

Estos ejemplos nos enseñan que el pueblo de Israel, por ser judíos no necesariamente estaban bien con Dios, era necesario que fueran obedientes a Dios y no lo eran. Hoy pasa igual, muchos se hacen llamar cristianos, muchos se hacen llamar con nombres de origen humano: pentecostales, testigos de Jehová, mormones, adventistas, etc. Pero no obedecen la voluntad de Dios. Obedecen sólo lo que les conviene pero una parte de la palabra de Dios la tuercen, la mal interpretan y no la obedecen o obedecen lo que más le conviene. Ellos creen estar bien con Dios, ellos creen que Dios se agrada de su adoración, de su doctrina, pero no es así. Y muchos creen en las enseñanzas de estas sectas u hombres o mujeres y también vienen a formar parte del grupo de personas que apostatan, pervierten la fe, la voluntad de Dios. En el día del juicio final se llevaran una gran sorpresa:

Mateo 7:21-23  “ Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Jesucristo no los reconocerá como sus discípulos, en aquel día les dirá que no son cristianos, ni hijos de Dios, son hacedores de maldad.

1.  Estos son hacedores de maldad.

Pero si yo amo a Dios, oro constantemente, ayuno, diezmo, ofrendo, voy a adorar a Dios cada domingo, y trato de llevar una vida agradable a Dios. ¿Por qué soy hacedor de maldad? Creer falsas doctrinas, y encima propagarlas, hacernos portadores de esa falsa enseñanza, nos hace hacedores de maldad.

Pecar contra Dios no es sólo robar, fornicar, matar, beber, mentir, pelear, etc. el pecado también tiene que ver con creer enseñanzas que Dios no aprueba en su palabra. Y no sólo creerlas sino practicarles. La apostasía es un pecado grave, porque se piensa que se anda bien pero no es así. La apostasía es el abandono, la deserción, el apartarse de la verdad. Un ejemplo Dios establece mandamientos de que la mujer no enseñe ni ejerza dominio sobre el hombre, se le prohíbe hablar durante la reunión de adoración. Pero muchas sectas permiten mujeres que enseñan, que se pongan títulos de pastoras y hasta de apóstoles, que gobiernen a la iglesia, que gobiernen a los varones. Estas sectas van contra de la voluntad de Dios, 1Corintios 14:34-35 1 Timoteo 2:11-12 Muchas religiones tuercen este mandamiento y se apartan de la verdad.

Desobedecer este mandato es pecado igual que robar, matar, etc. e inclusive es peor porque no sólo se pierden lo líderes de esas iglesias sino que todas las personas que se reúnen con ellos también se perderán porque creen a esas mujeres y hombres y no le creen a Dios. Ellos participan de sus pecados y sus maldades. Jesús acuso precisamente a los fariseos y escribas de este pecado. Ellos no entraban al reino de Dios y no permitían que otros entraran. Mateo 23:13 

Hoy no es diferente, son hacedores de maldad porque enseñan la mentira. Estos falsos religiosos parecen mansas ovejas, pero son lobos rapaces. Mateo 7:15 

Millones de personas se han dejado engañar, y aunque leen en la biblia lo contrario a lo que se les enseña, prefieren creer a sus maestros, a sus falsos profetas. 2Pedro 2:1-3  

Estos hombres hacen mercadería a costa de los ingenuos que le creen, le ofrecen bendiciones de Dios, como si Dios pudiera ser comprado con dinero. Sencillamente no perseveran en la doctrina del Señor. 2Juan 9  Estos no tienen a Dios.

Cristo rechaza ha estos engañadores y a los engañados, porque no son sus discípulos, se hacen llamar cristianos, llaman señor a Jesús pero no le obedecen. La biblia es muy clara: quien no guarda la voluntad de Dios aunque sea en un solo mandamiento, no está bien con Dios.  1Juan 2:4 

2.  Sólo Jesucristo reconoce a los hacen la voluntad de Dios.

Desde la creación del hombre lo que Dios le ha pedido al ser humano y a su pueblo es obediencia, respeto a su voluntad. Para Dios es muy importante que le obedezcan en todo, todos sus mandamientos deben ser obedecidos de lo contrario se está mal ante Él. Saúl aprendió una dura lección por no obedecer, Dios lo desecho como rey y su fin fue terrible. 1Samuel 15:21-22 

Prestar atención y obedecer es mejor que hacer sacrificios para Dios. De qué sirve que ores sin cesar, ayunes, etc. pero diezmas, permites que mujeres te enseñen, andas afanado por el dinero, las riquezas y en los afanes de la vida. 1Timoteo 6:9-10  Hoy se enseña que debemos conquistar las promesas de Dios, riquezas, salud, gloria, posiciones, etc. Pero Dios dice lo contrario. Que por nada estemos afanados.

Dios quiere que recibamos con un espíritu manso y apacible su palabra y la cumplamos. Santiago 1:21 

El hacedor de maldad no respeta la palabra de Dios, y Dios exige respeto, obediencia. Hebreos 12:25 

Dios permanece sólo en aquellos que se esfuerzan por guardar, atesorar, respetar y defender su palabra, su voluntad y no aquellos que son propagadores y practicantes de la mentira. 1Juan 3:24  Dios espera de nosotros que retengamos su palabra.

Conclusión:

Probemos los espíritus haber si son de Dios, el espíritu que está detrás de toda enseñanza, para determinar si es de Dios o del diablo. 1 Juan 4:1  Tenemos que guardar la voluntad de Dios, entenderla, porque si nos dejamos engañar, nos dirán en el día del juicio final:


Apartaos de mi hacedores de maldad, nunca os conocí”

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