Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

lunes, 28 de octubre de 2013

LOS MIEMBROS TODOS SE PREOCUPEN LOS UNOS POR LOS OTROS

1 corintios 12:25

Introducción:

Jesucristo les pidió a sus discípulos que no se afanaran por sus vidas. Los seres humanos nos afanamos, nos preocupamos por nuestra vida, por nuestras familias, por nuestro trabajo, por nuestra salud, por nuestras propiedades, por todo lo que amamos, por nuestra comodidad, etc. Filipenses 4:6 

Conociendo Jesús hacia donde se inclina nuestro corazón, nuestra atención y nuestro tiempo y esfuerzo, dio instrucciones, mandamientos de que pongamos la atención, nuestro esfuerzo, nuestro corazón en las cosas celestiales, estos es sus promesas y normas y la quitáramos de los asuntos terrenales. Colosenses 3:1-3 

Cada quien está pendiente de su propia vida y no le interesa, no le importa la vida de los demás. Los cristianos somos parte de la humanidad y tenemos las mismas actitudes y comportamientos. Pero Dios conociéndonos impuso mandamientos, para que dejáramos de ser como el resto de la humanidad. Dios si quiere que nos afanemos, nos preocupemos por su reino, por la obediencia a su palabra y nos manda a que nos preocupemos los unos por los otros. Dios no quiere que seamos entornos cerrados que solo nos preocupamos por lo nuestro pero no nos interesa los demás. 1 Corintios 12:25 

1.  Preocuparse unos por los otros.

Este mandamiento es uno de los más descuidados, todos o casi todos no nos preocupamos por nuestros hermanos. Andamos preocupados por nosotros mismos, por nuestros padres, hijos, trabajo, pareja, salud, comodidad, por el programa de televisión, facebook, la política, la pensión, etc. pero por nuestros hermanos no nos preocupamos.

La palabra griega que se traduce por preocupar es la misma palabra de afanarse. Merimnáo. Significa Preocupar, interesar, afán, afanarse, afanoso, tener cuidado.

Muchos dirán yo si me preocupo, pero si lo hacen sólo de pensamiento o sólo en la oración pues sencillamente no están preocupados. Esto no es suficiente Dios quiere más, nos exige más. Cuando Dios nos dice que nos preocupemos nos pide que nos interesemos unos por los otros, que tengamos cuidado unos de los otros. ¿Si nos preocupamos sólo de pensamiento? ¿Cómo cumplimos lo de tener cuidado por mi hermano, y especialmente interesarse por el hermano? Si uno está interesado en saber algo, o conocer sobre un asunto, pues se moviliza, investiga, pregunta hace un esfuerzo físico para enterarse.

A muchos no les interesan nuestros hermanos, no les preocupan, si están bien o están mal, si están pasando hambre o están saciados, no les importa. Si Adán y Eva perdieron el favor de Dios por un pecado, ¿que podría pasar con nosotros por la desobediencia a este mandato? no es de pensamiento como debemos preocuparnos. 1 Corintios 12:26  Nosotros debemos sentir tristeza por lo malo que le pasa a un hermano y cuando le va bien alegrarnos. El preocuparse es una parte importantísima del amor.

2.  Amar es poner nuestras vidas por los hermanos.

Nosotros ponemos nuestras vidas por nuestros padres, por los hijos porque cuando ellos pasan por alguna situación difícil allí estamos nosotros para ayudarlos. 1 Juan 3:16 

Debemos amar a nuestro prójimo y ayudarlos en cuanto podamos, pero con respecto a nuestros hermanos espirituales debemos ser especiales, poner mayor empeño. Dios conociéndonos nos puso mandamientos difíciles, que a muchos cristianos les cuesta, saben que lo deben hacer pero no lo hacen, no se esfuerzan. Gálatas 6:10  

Poner nuestras vidas exige tiempo, esfuerzo, dedicación que va más allá de solo deseos o intenciones. El flojo o perezoso pasa su vida solo en intenciones y deseos. Proverbios 13:4 

Aquellos diligentes en amar a sus hermanos y demostrarlo serán prosperados en su vida espiritual.

3.  El amor de pensamiento, no es amor para Dios.

Muchos se conforman y se auto engañan creyendo que con amar de pensamiento a sus hermanos es suficiente, pero no es así.  La fe sin obras es muerta, el amor sin obras no existe, si amamos nos preocuparemos por nuestros hermanos, si no nos preocupamos sencillamente no lo amamos. 1Juan 3:18  Algunas versiones lo traducen que amemos demostrándolo con hechos otras que lo demostremos con lo que hacemos.

Cuando ni siquiera nos preocupamos por los hermanos, como podemos decir que los amamos. Cuando no nos contentamos en su alegrías o no nos entristecemos en su dolor, como podemos decir que los amamos. 

4.  Si no amas a tu hermano con hechos, no amas a Dios.

¿Si no te preocupas por tu hermano como puedes decir que amas a Dios y le obedeces? 1Juan 4:20 

El amor es el mandamiento menos obedecido y por el cual muchos están en pecado, por que aman a su manera que no es como Dios manda. La palabra nos dice que quien no ama no ha conocido a Dios y también nos dice que quien dice conocer a Dios y no obedece sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él. Cuando no amamos estamos muertos, muertos espiritualmente y separados de Dios por el pecado de no amar. 1Juan 3:14 

5.  ¿Cómo me preocupo o me intereso por mi hermano?

Hay muchas maneras de ayudar, pero las más importantes están descritas por la biblia. No mirando uno por lo suyo propio sino preocupándose por los otros. Filipenses 2:2-4  debemos entender que estamos en una batalla espiritual tratando de ganar la corona de vida, pero que en esa batalla espiritual nuestra vida física nos afecta enormemente hasta el punto que afecta nuestro deseo de obedecer a Dios. Algunos están enfermos, otros tienen problemas económicos, otros son perezosos, otros son medio incrédulos, otros tienen problemas familiares, otros están afanados por su vida y no le dan la necesaria importancia al reino de Dios, etc.

Cuando nos preocupamos por nuestro hermano nos interesamos por su condición espiritual si esta firme o débil en la fe, y lo fortalecemos con palabras de aliento, de ánimo le enseñamos lo que dice Dios en su palabra con respeto a él. Animamos, exhortamos, reprendemos, fortalecemos, ayudamos en las necesidades con dinero, con alimento, etc. Gálatas 6:2 

Entonces como miembros unos de los otros, miembros del mismo cuerpo, la iglesia, nos apoyamos para fortalecernos espiritualmente y resolver el problema que no está agobiando. 1 Corintios 12:27-31  el amor es El camino más excelente 1 Corintios 13:1-3 

6.  ¡Si, ellos fallan!, por qué no se preocupan por mí ni me aman.

Muchos cristianos son de esta condición están esperando que lo ayuden, que se preocupen por ellos, quieren que los demás cumplan los mandamientos de Dios, pero ellos no hacen mucho esfuerzo para cumplirlas. La regla de oro es que hagamos nosotros con los demás como queremos que los demás hagan nosotros. No es al revés que los demás hagan conmigo como ellos quieren que hagan con ellos. Lucas 6:31 

Los mandamientos de Dios son para mí y para cada uno de ustedes, yo debo cumplirlo no debo exigirles a ustedes que lo hagan conmigo, yo debo hacerlo con ustedes. Y lo mismo pasa con cada uno de ustedes el mandamiento es que usted haga no es que le exija a los demás que hagan con usted.

Conclusión:

Si realmente amamos a Dios, amaremos a nuestros hermanos y nos preocuparemos por ellos. En el tiempo antiguo los seres humanos vivían muy apartados unos de otros y para enterarse de la situación de otro hermano, tenían que caminar horas o días, enviaban cartas que tardaban días en llegar y luego la persona al responder envía otra carta que también tardaba. Pero con toda la incomodad lo hacían.

Hoy la ciencia y el avance tecnológico nos ha dado el internet y el teléfono, solo debemos tomar el teléfono, apretar unos botones y hablar. Como nos cuesta levantarlo y llamar a un hermano y preocuparnos, interesarnos por él. Como nos cuesta visitar a un hermano.


Tenemos un Dios que nos está observando y al cual no podemos engañar. Dios nos dice a nosotros lo mismo que le dijo a Israel, “miren hoy he puesto delante de ti el bien y la vida y el mal y la muerte”, tú decides.

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