Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 19 de noviembre de 2013

VIDA ETERNA

Romanos 6:22

Introducción:

Los seres humanos vivimos planificando nuestra vida en este mundo, planificamos lo que haremos hoy, mañana, la próxima semana, el año entrante. Siempre andamos organizando nuestras vidas para el futuro. Siempre planificamos cuando iremos al médico, cuando viajaremos, cuando haremos al mercado, al banco, los estudios, el trabajo, todo. Andamos adelantando lo que haremos con nuestras vidas hoy, mañana y siempre. Los hombres sabemos que hemos de morir, pero en nuestro corazón no lo aceptamos. Queremos vivir. La mayoría andan planificando no sus servicios a Dios y la obediencia a sus normas, Sino que andan afanados por sus vidas en este mundo, por los estrenos, por los alimentos que no se consiguen, por las cosas que se quieren obtener, por el trabajo, por el negocio, por la salud, por los hijos, por los estudios, por la política, etc.

Descuidamos la salvación tan grande que Dios nos está ofreciendo, porque queremos vivir para nosotros mismos. Hebreos 2:3 

Nosotros los cristianos tenemos una esperanza tan grande que no deberíamos andar tan afanados por nuestras vidas, descuidando la que Dios nos ofrece, si queremos vivir largamente deberíamos planificar nuestra vida espiritual y vencer al mundo. Dios nos ofrece la vida eterna. Romanos 6:22

1.  La vida eterna.

Nosotros andamos afanados por nuestra corta vida en este cuerpo, andamos tan preocupados por satisfacer nuestras necesidades en este mundo que descuidamos el premio más grande que cualquier humano puede recibir: la vida eterna. Estamos acostumbrados a poner nuestra atención en el mundo, en las cosas del mundo y descuidamos las más importantes, las promesas que Dios nos ofrece. La vida eterna junto a Él. Tito 1:1-2

Debemos sembrar para el espíritu, para Dios y no para la carne, debemos preocuparnos por agradar a Dios, obedecerle, debemos batallar, pelear por nuestra vida eterna. Gálatas 6:8 

Las promesas de Dios no es para el que ama al mundo y entrega gran parte de su vida para sí mismo, las promesas de Dios es para el que venza a este mundo, al pecado poniendo a Dios por encima de su propia vida. 1Timoteo 6:19  Debemos echar mano de la vida eterna, conquistarla obedeciendo a Dios en todo.

2.  Los afanes del mundo nos pueden llevar a perder la vida eterna.

No sólo los del mundo descuidan su vida espiritual, también los escogidos de Dios, descuidan lo que Dios le ofrece, por su vida de 70, 80, 100 años o más. Dios nos dice que pongamos la atención en las cosas que nos promete que son espirituales, celestiales y la quitemos de las cosas de la tierra. Colosenses 3:1-4

Pero no queremos obedecer, Es tan grande lo que Dios nos está ofreciendo que muchos nos parecemos a Esaú, vendemos o abandonamos las bendiciones, que Dios nos quiere dar por un plato de lentejas. Mateo 10:37   Lucas 14:26-27  

3.  Debemos vivir cada día para Dios.

Cada día de nuestra vida debe ser para Dios, creciendo en el conocimiento de la palabra, sacando de nosotros el pecado, el descuido, la pereza espiritual, los afanes del mundo y dándole a Dios parte de nuestro tiempo. Los que andan involucrados en los afanes de su vida y descuidando a Dios son como aquellas cinco vírgenes insensatas, que cuando vino el esposo no estaban preparadas y no pudieron entrar con él. Se durmieron y no se prepararon; así andan muchos cristianos, andan descuidados en el mundo. Debemos esforzarnos por ser hallados por Dios en nuestra muerte o cuando venga Jesucristo, limpios, sin pecados, luchando por mantener la vida eterna, trabajando para el Señor y no sólo por nosotros mismos. 2 Pedro 3:14 

La santidad es estar consagrado para Dios, separado del pecado y de todo aquello que Dios prohíbe y dedicados a Dios. Hebreos 12:14 

Nuestra vida en este cuerpo físico es efímera, es muy corta, no dura mucho, pero lo que hagamos mientras estemos en este cuerpo sellara la vida que viviremos por miles de años, eternamente. En felicidad eterna o tristeza eterna. Santiago 4:14

Todo el mundo ha aprendido a decir si Dios quiere hare esto o aquello pero cuando piensan en Dios, no lo hacen para obedecerle sino para andar en sus afanes. Aunque queremos vivir por muchos años en este cuerpo la biblia nos enseña que es muy corta. Aunque vivamos 80, 90,100 años o más, sigue siendo una vida corta comparada con la eternidad. La eternidad no tiene fin, pero nuestra vida en la carne sí.

4.  La muerte para el cristiano fiel es ganancia.

Si llevamos una vida santa, tratando de agradar a Dios en todo, no debemos temerle a la muerte. La muerte para el cristiano fiel es una bendición, dejaríamos este cuerpo, dejaríamos las enfermedades, las preocupaciones, el miedo, la escasez, la tristeza, el sufrimiento atrás y pasaríamos a una vida nueva llena de grandes bendiciones en el cielo.

La muerte es una transición de este mundo físico a una vida espiritual. Sencillamente abandonamos este cuerpo que nos fue útil en este mundo pero en el espiritual ya no lo es. Seguimos viviendo, pensando, recordando, seguimos con sentimientos, seguimos siendo los mismos pero sin la carne. Cuando nos vamos seguimos recordando nuestra vida en el mundo, nuestras familias, las cosas que hicimos y las que dejamos de hacer. Seguimos siendo los mismos. La diferencia está en que si nos vamos en obediencia y santidad viviremos eternamente con gozo, felicidad, dejaremos nuestros sufrimientos atrás. Pero si morimos en pecados, afanados por nuestra vida, sin darle mucha importancia a Dios ni a su reino, iremos a tormento eterno, sufrimiento eterno, lloro y crujir de dientes.

Cuando un cristiano fiel muere, debemos tener la certeza, la fe de que está bien, que está mejor que nosotros, porque nosotros seguimos batallando, pero ya él venció al pecado. Aunque nos de tristeza la muerte de un hermano, debemos estar seguros de que está siendo consolado, que ya está con Dios, con Jesús, viéndolos, conociendo a pablo, a Pedro y a esos grandes hombres de Dios de la antigüedad. Ya no anda por fe, ya está viendo lo que nosotros no hemos podido ver ni podremos ver mientras estemos en este cuerpo.

Pablo tenía una fe tan grande que él sabía y creía que la muerte para él era mejor que seguir en este mundo. Filipenses 1:21-24 

Y aunque suene raro o duro lo que dice Pablo es cierto, para los cristianos morir es ganancia, es mucho mejor. Eso no implica que debamos desear la muerte, no. Mientras vivamos en este mundo Dios nos necesita aquí para que prediquemos a otras personas y puedan conocer la verdad a través de nosotros y puedan también obtener la vida eterna. Pero la muerte significa para nosotros una mejor vida.

Conclusión:


Dios nos promete vida eterna llena de grandes bendiciones, donde ya el sufrimiento no existe pero es necesario vivir en santidad obedeciendo a Dios en todo. Mientras estemos en este cuerpo no podremos disfrutar de ella en el cielo, la carne y la sangre no pueden heredar las promesas celestiales. 1 Corintios 15:50  La muerte es sólo un paso a ganar definitivamente la vida eterna o la condenación eterna. Nosotros decidimos donde queremos pasar la eternidad.

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