Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

lunes, 16 de diciembre de 2013

PORQUE CON EL JUICIO CON QUE JUZGÁIS, SERÉIS JUZGADOS

Mateo 7:2

Introducción:

Dios espera obediencia de sus hijos, obediencia a su voluntad. A Dios le demostramos amor cuando le obedecemos y respetamos su palabra. Uno de sus muchos mandamientos esta en el hacer juicio, en la forma como se hace juicio y en la condición espiritual del que está haciendo juicio. Jesucristo nuestro señor y maestro les dio una gran enseñanza a sus discípulos, en el sermón de monte estableció, la manera de como debe vivir y comportarse los hijos del reino. No dejo de lado enseñar en contra de la costumbre o actitud de los seres humanos de juzgar irresponsablemente y que muchos cristianos también hacemos. Mateo 7:2
   
1.    ¿Qué significa Juzgar?

Según el diccionario bíblico Strong  Pensar, decidir, determinar condenar.
Juzgar es pensar, determinar sobre lo que está bien o mal y decidir si se es culpable o no y en función de esto absolver o condenar.

2.  Juzgar correctamente no es pecado

El mismo Jesús dijo que se juzgara con justo juicio y no según las apariencias. Juan 7:24 

Si juzgamos según Dios quiere que lo hagamos, no lo es pecado. Pero cuando lo hacemos no según Dios, sino de acuerdo a nuestra carnalidad ya no está bien. En esto radica el mayor problema no juzgamos correctamente, no somos espirituales a la hora de juzgar. El juicio que Dios condena es aquel que no se hace de acuerdo a sus normas. De hecho los cristianos estamos obligados a juzgar sobre muchos asuntos dentro y fuera de la iglesia. A juzgar, a determinar, a evaluar, a considerar lo correcto o incorrecto, pero no estamos llamados a condenar a nadie y se condena con facilidad. Estamos llamados a juzgar si una actitud o comportamiento o acción es correcta o no.

Por ejemplo Pablo les dice a los hermanos en Corintos si ellos no son capaces de juzgar el pecado relacionado con el fornicador que tenía a la mujer de su padre como su mujer. 1 Corintios 5:1-13  Como hijos de Dios y ciudadanos del reino de Dios, que es la iglesia, estamos obligados a determinar lo que es pecaminoso y señalarlo. Si juzgamos correctamente no estamos pecando. Hay cierta normas que Dios nos ha dado para hacer juicio sea correcto.

3.  La medida que usamos para juzgar será usada en nuestra contra o en nuestro favor.

Muchos dicen yo me guío por la biblia, pero no es así, porque para juzgar correctamente es necesario usar los parámetros que Dios nos da. La medida que se usa debe ser la correcta. Muchos no usan la medida correcta. Con la medida con que medimos a los demás con ella seremos medidos.

a)  La medida que no tiene misericordia.

La misericordia es tener compasión por la otra persona en su miseria, en su condición, en su situación mala. El diccionario Vine lo define como: en general, sentir simpatía con otra persona en su miseria, y especialmente simpatía manifestada en actos. Dios es misericordioso en extremo y ha sido compasivo con nosotros a pesar de nuestras miserias y pecados. A pesar de no merecer su bondad y misericordia, sin embargo el nos ha limpiado, nos ha redimido, nos ha aceptados como sus hijos y nos ha colmado de bendiciones. Nosotros debemos ser benévolos, bondadosos, misericordiosos con los hermanos que se equivocan o que pecan, ayudándolos a salir del error. Santiago 2:13 

Al profeta miqueas Dios le enseño, lo que él quería del hombre. Miqueas 6:6-8 

Debemos usar la verdad, la biblia para determinar lo bueno y lo malo, pero es necesaria también la misericordia. Proverbios 16:6 

b)  La medida de quien no se juzga primero a sí mismo.

Por ejemplo muchos, muchísimos cuando se trata de sí mismos o de su familia, suavizan los mandamientos de Dios, buscan la manera de darle otro significado  a la palabra de Dios. Muchas veces se hacen la vista gorda ante sus propias faltas o las faltas de su familia. Pero cuando la falta cae fuera del círculo de su familia y de sí mismo, se levantan con todo el peso de la biblia para señalar el error de otro.

No podemos tener una doble moral siendo misericordiosos consigo mismo o con nuestras familias pero duros y jueces con los demás. Eso no está bien. Mateo 7:3-4 

En el cristianismo se escucha a muchos hermanos, y entre más años en el evangelio y más “conocimiento bíblico” ser constantes en señalar los pecados pasados de algunos hermanos. Se olvidan de que ellos mismos han pecado y que siguen haciendo cosas que a Dios le desagrada. Si Dios perdona y no toma en cuenta la falta ¿quiénes somos nosotros para estar recordándolo constantemente? ¿Somos superiores a Dios? nunca.

¿Qué es más pecado fornicar, adulterar, robar que renegar de la fe, o de la iglesia de Cristo, o la incredulidad, o la murmuración o la falta de amor o el apartarse del verdadero camino he irse tras religiones falsas?

¿Mis pecados o los de mis familias son menos pecaminosos que los de los demás? Todos son pecados, y son pecados graves y muchos de esos pecados son practicados por muchos cristianos.

Entonces a la hora de hacer juicio debemos evaluarnos nosotros mismos, Nosotros debemos ver el enorme tronco que tenemos en nosotros,  todos los pecados que nosotros cometemos antes de mirar y juzgar duramente el pecado que comete un hermano. Jesús llamo hipócrita a quien no se juzga a si mismo antes de juzgar a otro. Mateo 7:5 Primero debemos darnos cuenta de que tenemos pecados y corregirlos y solo después podremos tener el juicio correcto a hacia nuestro hermano.

c)   La medida que juzga según las apariencias.

Todos debemos tener cuidado con este error, para juzgar correctamente es necesario estar seguros de lo que se ha hecho incorrectamente y no de suponerlo porque vemos acciones que a nuestro parecer parecen malas pero que no constituyen pecado. Debemos tener la certeza de que hay pecado o cosas incorrectas para juzgar, evaluar, determinar.

4.  El juicio correcto.


Cuando se juzga no debemos juzgar para condenar, debemos juzgar lo correcto o incorrecto de una acción o obra, de acuerdo a lo que Dios determina. Un juicio justo es aquel en el que queremos ayudar a corregir, queremos ayudar a que los hermanos sigan adelante y ellos mismos puedan corregir el pecado. Un juicio justo busca restaurar al caído, no busca condenarlo con las palabras, con nuestra boca. Santiago  3:8-10 

Un juicio justo no busca perjudicar la imagen y la vida espiritual de un hermano. Todos hemos fallado de una manera u otra si Dios nos perdona, como podemos nosotros seguir trayendo a memoria el pecado donde hubo arrepentimiento y perdón.  Proverbios 16:6 

La misericordia es muy importante a la hora de juzgar. Las actitudes duras, hostiles y soberbias no deben estar a la hora de hacer juicio. Gálatas 6:1 

Conclusión:


Nunca pensemos que somos mejor que otros. Tengamos humildad a la hora de evaluarnos nosotros mismos y utilicemos la misericordia con nuestros hermanos a la hora de juzgar. Filipenses 2:3  

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