Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 8 de abril de 2014

MI DIOS, EN QUIEN CONFIARÉ. Salmo 91

Parte I
Salmo 91:2

Introducción:

Gran parte de los salmos son alabanzas que reconocen la grandeza, el poderío, la misericordia, el amor, la voluntad de Dios, el valor y respeto a su palabra, la severidad de Dios, la fidelidad de Dios  y la dependencia del ser humano de Dios. Fueron escritos por grandes hombres de Dios, tales como David, Salomón, Asaf, Moisés, etc.

Muchos salmos expresan la dependencia que tienen aquellos que se sujetan a Dios y el cuidado que Él tiene de ellos. Moisés escribió posiblemente uno o dos salmos y el salmo 91 se asume que fue escrito por él.

El salmo 91 es conocido por gran parte de los seres humanos que tienen una biblia o una relación cercana con el cristianismo. Muchos piensan que por saberlo de memoria o por tenerlo pegado de una pared o nevera o por tener la biblia abierta en ese salmo, recibirán una protección sobrenatural de Dios. Lo que no entienden ellos y algunos cristianos, es que la protección de Dios viene sobre quienes le obedecen y no sobre los que no obedecen.

Moisés fue un hombre que condujo un pueblo rebelde, irrespetuoso, testarudo por un desierto en donde las condiciones de vida no eran las más idóneas, y logro hacerlo porque Dios estaba con él. Él y este pueblo se enfrentaron a calor extremo, noches frías, enemigos que querían destruirlos, a escasez de comida, de agua y pudieron ver la grandeza de Dios ayudándolo a él y al pueblo.

El punto principal del salmo es la confianza en Dios, la total esperanza y confianza en el poder de Dios para bendecirlos y librarlos del mal. Una confianza que debe tener todo cristiano a sabiendas que las promesas que Dios le hizo al pueblo de Israel no son las mismas que al pueblo cristiano.  Salmo 91:2 

Versículo 1 

El que habita al abrigo del Altísimo  Morará bajo la sombra del Omnipotente.

La palabra habita: también tiene el significado de sentarse en quietud, permanecer, morar.

Abrigo: bajo cubierta, escondedero, refugio.

Morará: detenerse para pasar la noche, dormir, quedarse Sombra: amparo, protección.

El salmo dice que quien permanece bajo el refugio que Dios ofrece, vivirá bajo su protección.

Los cristianos debemos tener la seguridad de que mientras seamos obedientes a Dios estaremos bajo su protección y cuidado.

Versículo 2 

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;  Mi Dios, en quien confiaré.


La esperanza es la confianza en las promesas que Dios tiene para con su hijos, su pueblo, Eso hace que veamos a Dios como una fortaleza que los enemigos no pueden atravesar. Estar confiado es estar seguro de Dios, de su palabra, de su poder y de las promesas que nos ha hecho. Pablo tenía esa confianza. 2 Corintios 5:5 

Versículo 3

El te librará del lazo del cazador,  De la peste destructora.NVI Salmo 91:3

Sólo él puede librarte de las trampas del cazador y de mortíferas plagas, No sabemos de cuantas cosas nos ha librado, cuantas veces nos habrá librado de la muerte, de la escasez, de los accidentes de la peste que acaba con gran parte de una población.

Con relación al cazador, sólo Dios nos puede librar de trampas ocultas, de sorpresas terribles. Salmo 33:18 

Versículo 4

Con sus plumas te cubrirá,  Y debajo de sus alas estarás seguro;  Escudo y adarga es su verdad.

Esta parte hace referencia a un ave, que cuida sus pichones. Un ave es capaz de morir por defender a sus hijos.
Dios nos cubre con su poder, con su protección, con su misericordia. En Él estamos confiados, seguros. Su palabra es nuestro escudo y defensa ante los ataques del enemigo, su palabra nos permite saber cómo actuar ante las diferentes situaciones. Su palabra nos ayuda a no pecar cuando la conocemos y la respetamos.

Versículo 5

No temerás el terror nocturno,  Ni saeta que vuele de día,

No tendrás temor del miedo de la noche, muchas personas en la noche no duerme bien, le temen a la oscuridad, le temen a los fantasmas, no duermen bien pensando en lo que podrá pasar, no duermen bien pensando en el peligro. Quien confía en Dios duerme tranquilo, duerme en paz porque sabe que él lo protege. Y lo mismo pasa en el día, andamos confiados en Dios. Esto no quiere decir que vamos andar sin importarnos el peligro, debemos protegernos, ser precavidos, pero confiando en Dios.

Versículo 6

Ni pestilencia que ande en oscuridad,  Ni mortandad que en medio del día destruya.

Sabemos que la muerte para nosotros sería el pase a una mejor vida, a una vida eterna si andamos bien ante Dios. Esto NO quiere decir que debemos desear la muerte, Dios decidirá en qué momento nos llevara. Vivimos confiados, tranquilos dependiendo de Dios.

Versículo 7

Caerán a tu lado mil,  Y diez mil a tu diestra;  Mas a ti no llegará.

Moisés paso por muchas pruebas al igual que el pueblo de Israel, pero había confianza de que Dios los libraría aún en las situaciones más difíciles, donde todo parecía perdido allí estaba la mano de Dios guardándole, protegiéndole y librándolo de todo mal. Nuestra confianza en Dios debe darnos seguridad, de que el nos librará de situaciones adversas o nos ayudará a superarlas.
El salmista habla de la situación en que estuviera rodeado de  miles de personas y hubiera una mortandad o guerra, alrededor de él caerán muchos pero a él no le pasara nada. La biblia nos enseña que pasáramos por pruebas que fortalecerán nuestra fe, en pocos casos otros se apartan de la fe, pero aún en medio de la prueba, de la batalla espiritual, Dios nos ayudará a vencer. 1 Pedro 5:7 

Versículo 8

Ciertamente con tus ojos mirarás  Y verás la recompensa de los impíos.

Los impíos incluyen a las personas malvadas así como aquellos que no obedecen a Dios. Con nuestros ojos veremos la justicia de Dios sobre estas personas. Muchas veces uno ve la maldad de los hombres y parecieran que escapan de la justicia, pero no es así Dios les dará su merecido castigo en esta vida y en la venidera. Muchos hombres y mujeres malvadas han escapado de la justicia de los hombres pero de la de Dios no escaparan. 2 Tesalonicenses 1:7-9 

Conclusión:

Confiemos en la protección de Dios sobre nuestras vidas, Él está con sus hijos y su propósito, su palabra es ayudarnos a vencer este mundo y poder vivir eternamente con él. No dudemos de Dios ni de su palabra, porque eso nos aleja de Dios. Esforcémonos por ser fieles y confiemos plenamente en Dios y él no nos defraudará. Hebreos 13:6 


Digamos con certeza: MI DIOS, EN QUIEN CONFIARÉ. 

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