Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 14 de mayo de 2014

SI ALGUNO ESTÁ EN CRISTO, NUEVA CRIATURA ES

2 Corintios 5:17

Introducción:

En el mundo religioso de la actualidad, se escuchan testimonios de personas que relatan su vida antigua en comparación a la actual. Escuchamos palabras tales como: “yo era borracho pero desde que creí en Jesús deje la bebida, otros yo era drogadicto, mujeriego, fumador, iracundo, chismoso, asesino, etc., pero de una manera milagrosa y repentina deje de ser esto o aquello y me convertí en otra persona.” En sus testimonios escuchamos: Cristo me quito esto o aquello, o deje de hacer esto o aquella cosa y generalmente el tiempo en que lograron estos cambios fue inmediato. Son testimonios muy bonitos sobre cambios logrados para su propio bien.

La pregunta es: ¿Es posible cambiar los vicios, las malas costumbres los comportamientos pecaminosos rápidamente con tan sólo creer? ¿Será que Cristo opera milagrosamente para hacernos cambiar? Si es así, ¿por qué algunos cambian y otros no? La palabra tiene mucho que enseñarnos. Lo que sí es claro es que al convertirnos a Cristo, debe haber cambios, que se irán manifestando con los días, los meses o los años. Pablo dice en la 2da. Carta a los corintios: si alguien está en Cristo, nueva criatura es. 2 Corintios 5:17 

Siendo nueva criatura las cosas viejas pasaron, ya no están.

  1.        La responsabilidad de cambiar recae mayormente sobre el creyente más que sobre Jesús.

Jesús hizo la parte más importante, morir en la cruz por nuestros pecados, darnos un nuevo pacto, para disfrutar de ese nuevo pacto debemos obedecer y eso implica cambiar. La biblia nos muestra que Dios espera que como sus hijos cambiemos, abandonemos el pecado. Dejemos el viejo hombre. Cuando creemos en Cristo, el siguiente paso es arrepentirnos de la vida que hemos llevado. El arrepentimiento implica la decisión de querer cambiar, la decisión de dejar de hacer lo malo y agradar a Dios en todo. Esta decisión no implica cambio inmediato, sino la aspiración de luchar contra el pecado en cada uno de nosotros, esto es lo que dice Pedro en su carta, nos arrepentimos y decidimos bautizarnos, pero en realidad el cambio inicial es el deseo de cambiar, pero es el inicio de una lucha contra nuestra propia carnalidad, contra el pecado. 1 Pedro 3:21  

Cuando comenzamos nuestro camino espiritual tenemos la intención de obedecer a Dios y eso lo iremos haciendo a medida que aprendamos lo que Dios espera de nosotros. Dios coloca sobre nuestros hombros la responsabilidad de cambiar, el nos ayuda, pero nosotros debemos esforzarnos. Efesios 4:22 

El esfuerzo implica abandonar la vieja persona llena de pecados. El mandamiento es despojasen, quiten de ustedes. Y Así como este tenemos muchos mandamientos que nos siguen ordenando que cambiemos, que seamos nuevas criaturas en Cristo. 1 Pedro 1:14-15 

Seamos santos en “toda nuestra manera de vivir”, no en algunas cosas, sino en toda nuestra vida. Colosenses 3:5-9  La orden es: hagan morir lo terrenal, lo que no es de Dios, lo que no es espiritual, todo lo que es pecado. Estando en Cristo somos nueva criatura, debemos esforzarnos por vivir conforme a lo que Dios espera de sus hijos, de los ciudadanos del reino. Todas las cosas viejas pasaron, porque Dios nos perdono nuestra antigua manera de vivir, por el sacrificio de Cristo, pero de allí en adelante debemos vivir en santidad.

Es necesario vivir para Cristo, para Dios cada minuto, cada día de nuestras vidas, porque él murió por nosotros. 2 Corintios 5:14-15 

Como cristianos ya no debemos vivir para nosotros mismos sino para Cristo, para agradarle, con una vida santa, una vida de lucha contra el pecado, una vida donde primero este Él antes que nosotros mismos.

  2.        Nueva criatura somos si estamos en Cristo.

Muchas veces los cristianos demuestran por sus obras que pareciera que Cristo no está en ellos. Sus acciones, su manera de actuar, su manera de vivir muestra todo lo contrario a la fe que dicen tener. Lucas 6:43-45

Jesús nos enseña que un buen árbol da frutos buenos y usa la comparación para enseñarnos con respecto a los seres humanos. Un cristiano que da buenos frutos demuestra que es un buen cristiano y un cristiano que da malos frutos demuestra que no es bueno. Como cristianos debemos entender que nuestras obras, nuestras acciones son frutos que demuestran si somos buenos o malos árboles, somos cristianos obedientes o desobedientes. Si somos de Cristo y si estamos en él, nuestros frutos, nuestras obras deben demostrar que esto es cierto. Nuestro deber es examinarnos a la luz de la biblia y determinar lo que debemos abandonar. Ser cristianos que hacemos bien las cosas ante Dios y ante los hombres. 2 Corintios 13:5 

La pregunta es ¿Estamos aprobados o reprobados? ¿Pasamos el examen o estamos raspados? ¿Somos realmente cristianos o no lo somos? ¿Somos santos y espirituales o carnales y terrenales?   Romanos 8:8-9 

Pablo plantea una duda: si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Si vivimos para satisfacer los deseos de la carne pues no tenemos al Espíritu Santo y si no lo tenemos entonces no somos de Dios. ¿Vivimos según la carne o según el Espíritu? ¿Qué dicen nuestras obras? ¿Qué dicen nuestros frutos? ¿Vivimos según Dios o según los hombres?

  3.        Dios nos ha dejado una guía.

Aunque la responsabilidad de ser nueva criatura mayormente recae sobre nosotros, Dios no nos deja solos, nos ayuda en nuestro diario vivir, si aprendemos que es lo que Él quiere de nosotros, si estudiamos su palabra y aprendemos. La palabra nos ayuda a cambiar si la aceptamos, si aceptamos las instrucciones que Dios nos establece allí. Pablo le dice a Timoteo que las sagradas escrituras lo ayuda a obtener la salvación. 2 Timoteo 3:15-17 

Esto también aplica para nosotros las sagradas escrituras nos ayudan a obtener la salvación, a tener a Dios en nuestras vidas, a poder hacer las obras que Dios espera que hagamos.

Conclusión:


Si Cristo esta en nosotros, somos nuevas criaturas que llevamos una vida que demuestra que estamos en la fe. Efesios 4:17  

1 comentario:

  1. Es maravilloso encontrar a alguien que no dude un instante para expresar lo que siente y lo que puede ver en las demás personas. Sí. Los cristianos (predicadores y pastores) se empeñan en ejercer una fe insólita, pues, ejecutan una "presunción" de lo que ellos quieren creer y no lo que enseña la Biblia como tú muy bien lo expresas.


    Ser cristiano, para mí, es conocer la cruz de Cristo.

    Sin cruz no hay salvación.

    La doctrina de la cruz es expresión viva de obediencia a Dios, debido a que ella es la conciencia perfecta de lo que es amar al prójmo como a uno mismo.

    Si no podemos expresar amor (solidaridad, ayuda mutua, benignidad, caridad, etc.) es porque el egoísmo no ha podido morir.

    Una nueva criatura en Cristo no podrá quedarse en la manifestación externa de un cambio; como el homosexual, la lesbiana, el ladrón o el mentiroso. Quien así puede manifestarse ante el público que lo ve y escucha, pero no manifiesta obras de misericordia, se engaña a sí mismo y engaña fácilmente a la iglesia.

    El hombre nuevo es un hombre universal, cosmopolita. Es un ser bio, psico, social, ecológico y espiritual. Y debe lograr cambios en el cuidado de su salud física, mental, colaborar con los cambios sociales, y participar activamente en el cuidado de la naturaleza.

    Ante tales aseveraciones la religión actual queda al descubierto cuando falla descaradamente en, por lo menos, cumplir con la exigencia de San Pablo: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser: espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tes. 5: 23).

    Doy gracias a Dios por haber encontrado este blog y poder expresarme.

    Estoy trabajando también en un blog y me gustaría que me visitaran.

    Cordialmente suyos,

    Diogenes Pocaterra

    http://vida-abundante1863.blogspot.com

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