Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

jueves, 7 de agosto de 2014

EL COSTO DE SEGUIR A CRISTO II

Parte II

Introducción:

Seguir a Cristo o ser discípulo de Cristo es más que creer en él, significa un enorme costo para quien quiera ser su discípulo, va a requerir, tiempo, esfuerzo y sacrificios. Muchos están dispuestos a pagar el costo del tiempo pero no del esfuerzo, otros están dispuestos a esforzarse pero no  están dispuestos a cambiar.
Anteriormente estudiamos las principales causas que nos estorban en nuestra decisión de seguir a Cristo. Estos factores son: no querer negarse así mismo, amar más a su familia que a Dios, su vida es más importante que la voluntad de Dios, le dan más importancia a lo material que a lo espiritual y aman más al mundo que a Dios.

El costo de seguir a Cristo es muy alto, hay varios mandamientos que debemos obedecer para lograr vencer los pecados que impiden que seamos buenos discípulos de Cristo. Marcos 8:34  Lucas 14:27 
Quien no quiere llevar la cruz que Jesús nos da, no puede ser discípulo de Cristo. No se sujeta al maestro.

1.  El no ser buen discípulo.

El ser discípulo de Cristo es un compromiso que se tiene con Cristo. Las instrucciones de Cristo es su palabra, el nuevo pacto en su sangre. Juan 12:47-50 

El no ser buen discípulo, significa que hay desobediencia, y esta lleva al pecado y el pecado nos separa de Dios. 1 Juan 3:8 

Cuando somos medios obedientes y medios desobedientes, no estamos en un punto medio, porque para Dios no existe la medio obediencia. Dios espera obediencia completa, esfuerzo, dedicación, sacrificio. Por un solo pecado podemos ser condenados eternamente. Entonces cuando hablamos de no ser buen discípulo, significa que tal vez no somos discípulos. Nos hacemos llamar cristianos, decimos que amamos a Cristo, pero no lo obedecemos, no queremos sujetarnos en algunos mandamientos.

2.    El costo a pagar o la cruz que debemos carga.

Que espera Cristo de sus discípulos, solo en la biblia lo podemos saber.

A.   Hacer morir al viejo ser pecaminoso.

Debemos acabar con ese hombre o mujer llenos de pecados, de soberbia, malicioso, codicioso, chismoso, mal intencionado, mezquino, egoísta, vicioso, mujeriego, avaro, iracundo, altanero, conflictivo, amador de sí mismo, etc.
Cuando nos bautizamos enterramos a ese viejo ser, pero no es así, cuando salimos de las aguas del bautismo seguimos siendo los mismos, la diferencia es que ahora tenemos un compromiso con Dios de cambiar. Romanos 6:3-6 

Después del bautismo Dios espera que andemos en vida nueva ya no sirviéndole al pecado. Pero sabemos por experiencia propia que esto no es fácil. Nuestro viejo hombre se resiste a la voluntad de Dios, no queremos cambiar lo que nos gusta, lo que hemos sido, etc. Dios pone sobre nuestros hombros la responsabilidad de cambiar. Colosenses 3:5-10 

Nos manda a hacer morir lo terrenal en nosotros despojándonos de viejo hombre y revistiéndonos del nuevo que es conforme a la imagen de quien lo creo: Dios. Ese persona que Dios quiere que seamos, Dios la diseño, la formo y no las describe a través de su palabra.

B.  Crecer en el conocimiento de Dios.

El discípulo de Cristo debe tener el anhelo, el deseo y la disposición de aprender más y más de su maestro. Esto sólo se puede lograr a través del estudio cuidadoso de la biblia. En la palabra de Dios tenemos toda la información necesaria para convertirnos en hombres y mujeres espirituales que podamos vivir eternamente en el cielo. Colosenses 1:10 

Un cristiano no debería ser perezoso en el estudio de la palabra, debería tener un enorme deseo de aprender más y más de DIOS. Otros son tardos para oír, no prestan atención o no le dan importancia a la palabra y a las enseñanzas. Vemos hermanos que no crecen espiritualmente, y lo reconocemos por sus frutos, no cambian o no quieren cambiar. Hebreos 5:11 

Ya muchos por el tiempo en el evangelio deberían ser ejemplos para otros y capaces de enseñar a otros y pero aún necesitan que les enseñen lo mismo, lo básico, dejar el pecado, ser fieles, etc. Hebreos 5:12-14    

C.  Trabajar para Cristo.

Cuando Cristo estuvo en la tierra sus discípulos le acompañaban y andaban con él trabajado y apoyándolo en todo. Discípulos que estaban disponibles para su señor. El ser cristiano es más que sólo creer y asistir los domingos. La obediencia a Dios implica inclusive lo que debemos hacer en el reino de Cristo. Como ciudadanos del reino tenemos responsabilidades para con el reino. 1 Corintios 15:58 
Nuestro trabajo para el Señor implica compromiso, esfuerzo pero también crecimiento. Las obras que hacemos para el Señor cada vez deben ser más. Dios espera que hagamos esas obras. Efesios 2:10 
Nosotros debemos ser como los siervos que multiplicaron sus talentos y fueron reconocidos por su señor como buenos siervos, y no parecernos al siervo malo e inútil que fue y enterró el talento que su Señor le había dado.

D.  Mantenerse firmes en el camino que Jesús nos muestras.

La recompensa la va recibir  quien persevere hasta el fin, a quien venza. Mateo 24:13    

La vida eterna en el cielo no es para perezosos, cobardes y amadores de sí mismo y del mundo, es para aquellos que obedecen a Dios y se esfuerzan hasta el fin. Vencer la vida pecaminosa que el mundo nos ofrece y que aún existe dentro de nosotros no es nada fácil, por eso pocos son los que se salvan. Muy pocos. 1 Pedro 4:18  Apocalipsis 3:21 

Conclusión:

Esforcémonos, no estamos solos, la palabra nos enseña que Dios esta ayudándonos, protegiéndonos, Cristo está con nosotros todos los días de nuestra vida y el espíritu Santo de Dios mora con nosotros. Los ángeles de Dios están trabajando para nosotros ayudando a que logremos la vida eterna.

De nuestra parte debemos estar dispuestos a pagar el costo que Dios nos pide para recibir  estas bendiciones. Apocalipsis 21:7 

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