Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 29 de octubre de 2014

EL QUE NO AMA NO HA CONOCIDO A DIOS

1 Juan 4:8

Introducción:

Cuando escuchamos a las personas hablar de Dios, siempre dicen que ellos aman a Dios y que Dios conoce sus corazones. La mayoría de las personas creen que el amor es solo un sentimiento. Como ellos sienten algo hacia Dios, pues están convencidos de que si aman a Dios y que Dios lo sabe. Este mismo error es cometido por los hijos de Dios, los cristianos. Para entender el amor es necesario ir al origen del amor que es el mismo Dios. La biblia nos enseña que Dios es amor. 1 Juan 4:16 

Cuando las personas expresan que aman a Dios y que Dios conoce sus corazones, mayormente se debe a que se le ha cuestionado su amor a Dios por sus acciones o creencias. Todos sabemos que debemos amar a Dios sobre todas las cosas y amar a nuestro prójimo como a sí mismo. El prójimo de refiere a toda persona, y mayormente a nuestra familia de la fe. Los cristianos. Los verdaderos discípulos de Cristo se conocerán por el amor que se tienen. Juan 13:35 

En estos tiempos donde nuestra vida es vertiginosa y el trabajo, los estudios, nuestras familias, etc. nos consumen gran parte de nuestro tiempo, se ha descuidado mucho el mandamiento de amarnos unos a los otros. 1Juan 4:8   

1.  ¿Cómo Dios quiere que lo amemos?

Para entender como Dios quiere que lo amen, debemos ir a su palabra donde nos puede dar claridad sobre este punto. Hay varios puntos que estudiar en relación a  esto, hoy estudiaremos dos aspectos de la manifestación de nuestro amor a Dios.

1. Respeto a la voluntad de Dios

Lo primero que entendemos en la biblia es que Dios requiere obediencia a su palabra. Dios establece que aquellos que le aman, es porque obedecen su palabra y no porque con sus labios digan que lo aman. Desde los tiempos de Adán hasta el regreso de Jesús, lo que ha apartado a los hombres de Dios es el pecado, y el pecado no es más que la desobediencia a los mandatos de Dios.  Todos sabemos que la biblia expresa la perfecta y total voluntad de Dios. En ella Dios ha establecido lo que Él quiere que nosotros hagamos. 1 Juan 2:4-5 

Cuando las personas se auto engañan creyendo que Dios está contento con ellos porque ellos mantienen en sus pensamientos a Dios pero no quieren respetarlo a Él y ni a su palabra, nunca podrán corregirse. Para Dios quien lo ama se esfuerza por obedecer sus mandamientos. 1 Juan 5:3 

Esto es todo, el amor a Dios es obedecerle. Jesús les enseño a sus discípulos, exactamente lo mismo, en Juan 14:15  “Si me amáis guardad mis mandamientos” A los judíos les dijo que quien lo rechazara y no acepta sus palabras, la misma palabra los juzgaría.   Juan 12:47-48 

Al estudiar esto nos damos cuenta que Dios espera una total obediencia a su palabra y allí viene el segundo aspecto a estudiar. ¿Podemos amar a Dios sin amar a nuestros hermanos?

2. El amor entre nosotros.

Cuando Juan se refiere a quien no ha amado no ha conocido a Dios, no se está refiriendo al amor que tenemos por nuestros hijos, nietos, padres, hermanos carnales, amigos, etc. El está haciendo referencia al amor entre hermanos espirituales. Uno de los mandamientos más descuidados.

Si queremos amar a Dios nos esforzaremos por amar a nuestros hermanos. 2 Juan 1:6  

El amor es la cualidad perfecta que muestra lo que somos, lo dispuesto que estamos a negarnos a nosotros mismos o sacrificarnos por nuestros hermanos, Si vemos a nuestros hermanos como extraños y no tratamos de amarlos, no estamos amando a Dios, aunque estemos todos los domingos adorándole. Si viendo a nuestros hermanos no podemos amarlos, como podremos decir que amamos a Dios a quien no hemos visto. Es mentira no hay amor a Dios. 1Juan 4:20-21  

Si realmente amamos a Dios nos esforzaremos por amar a nuestros hermanos. Si no amamos  a nuestros hermanos ¿cómo podemos decir que conocemos a Dios? 1Juan 4:7-8 

Quien no ama a su hermano no es de Dios, puede haberse bautizado, puede llamarse cristiano, pero no es de Dios. 1Juan 3:10 

No es fácil amar a nuestros hermanos, porque no los hemos conocido bien, no hemos crecido con ellos, tal vez su manera de vivir y de actuar es diferente a la nuestra, pero si amamos a Dios nos esforzaremos por acercarnos a nuestros hermanos y aprender a amarlos. El amor a nuestros hermanos, es como amar a Dios, no bastan las palabras. Decir yo amo a mis hermanos, pero no haces nada por ellos, implica que realmente no lo amas. 1Juan 3:18 

Si realmente amas a Dios lo mostrarás con hechos, con acciones, si realmente amas a tu hermano lo mostrarás con hechos, con acciones no con palabras. Hay  varios mandamientos de cómo podemos demostrar nuestro amor, pero lo estudiaremos en otro momento, sin embargo hare mención de dos. 1 Pedro 3:8-9  Amarse fraternalmente es tener amor filial, este es un amor de cariño, es el mismo tipo de amor que tenemos por nuestras familias carnales. Este amor debemos desarrollarlo. Siendo amigables, reuniéndonos, asociándonos entre nosotros, buscando tener comunión no sólo en el culto de adoración sino en nuestras casas y en todo lugar donde podamos compartir.

Otro punto es preocuparse unos por los otros, esto implica estar pendientes por los otros hermanos. 1 Corintios 12:25 

Conclusión:


Si queremos amar a Dios nos esforzaremos por obedecer sus mandamientos y esto implica entender que debemos amar a nuestro hermanos, porque de lo contrario en realidad no amamos a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada