Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

miércoles, 29 de octubre de 2014

GUARDAOS DE LOS FALSOS PROFETAS, QUE VIENEN A VOSOTROS CON VESTIDOS DE OVEJAS

Mateo 7:15

Introducción:

Jesucristo mientras estuvo en la tierra, advertía a sus discípulos que se cuidaran de la levadura de los fariseos, enseñándoles que la levadura era la doctrina o enseñanza errada que tenían con respeto a la ley, exhortándolos a que estuvieran atentos a lo que escucharan de estos judíos. Mateo 16:6-12 

Guardarse significa prestar atención detenidamente, estar atentos, en guardia. Analizar lo que dicen para saber qué era lo correcto o incorrecto. Sus discípulos eran judíos y vivían entre judíos, habían nacido y crecido conociendo a los fariseos, por lo cual estaban inclinados a creerles todo lo que ellos podían decir. Anteriormente Jesús les había advertido de cuidarse de los falsos profetas. Mateo 7:15 

Este peligro existió en el primer siglo como existe en nuestros tiempos. El peligro de ser engañados por falsos maestros, falsos profetas con doctrinas o enseñanzas erradas o falsas. En la actualidad tenemos infinidad de maestros, predicadores y pastores que se dedican a enseñar la palabra de Dios, ellos se presentan como seguidores de Cristo comprometidos con el reino de Dios. Pero cuando analizamos, escuchamos, evaluamos atentamente sus enseñanzas notamos que muchas partes de su doctrina no concuerda con la palabra de Dios.  

Cuando los cristianos tenemos un buen entendimiento de la palabra de Dios, detectamos inmediatamente las mentiras, engaños que están tras estos falsos cristianos. Pero muchos hermanos se deleitan con estos falsos maestros y no logran diferenciar las verdades de las mentiras que están recibiendo. La palabra de Dios nos advierte del pecado que es apostatar, dejar que nuestra fe, creencias basadas en la palabra sean torcidas.

1.  Falsos cristianos: no son cristianos.

Parecen cristianos pero no lo son. Parecen ovejas pero son lobos rapaces. Cuando conocemos estos maestros, ellos se presentan como cristianos, como personas que siguen a Cristo. Hablan como si sus palabras estuvieran fundadas en la biblia, pero cuando detallamos sus enseñanzas nos damos cuenta que son falsas.

Para poder saber sin son ovejas o lobos rapaces debemos tener conocimiento de la voluntad de Dios y evaluar, examinar lo que ellos dicen. El problema está en que algunos escuchan estos lobos rapaces pero no logran ver las características de lobo, ellos están ante un lobo rapaz pero lo ven como una oveja. La palabra rapaz, define las intenciones de estas personas, que son las mismas de un lobo ante un grupo de ovejas, arrebatar, robar, saquear. Estas falsas ovejas arrebatan la presa, porque la engañan con sus mentiras y las apartan del rebaño de Jesús.

Pablo advirtió a los ancianos de la iglesia de Mileto, que cuidaran al rebaño de estos falsos maestros o lobos rapaces, porque ellos logran  engañar torciendo la palabra de Dios  y apartan a los cristianos del verdadero camino de salvación.  Hechos 20:28-30 

Estos falsos maestros hablan cosas perversas, esta palabra significa corrompidas, distorsionadas, malinterpretadas, torcidas, trastornadas.  Lo que ellos enseñan es una interpretación distorsionada de la palabra, malinterpretan la voluntad de Dios, tuercen las escrituras y trastornan la fe de muchas personas, inclusive logran a arrastrar tras sus falsas enseñanzas a los cristianos.

Estos hombres son charlatanes, hablan con mucha soltura y con gran firmeza y muchos terminan creyendo sus falsas enseñanzas, herejías contrarias a la verdad. 2Pedro 2:1-3  

Algunos lo hacen con buenas intenciones pero la mayoría su objetivo es obtener ganancias  a costa de la fe de los ingenuos. Son hábiles con las palabras, persuaden con palabras fingidas. ¿Por qué tienen tanto éxito? Estos maestros no enseñan la voluntad de Dios, ellos manipulan la palabra para decirles a sus seguidores lo que estos quieren escuchar. Muchas personas buscan religiones y maestros que les hable cosas bonitas tales como: Sanidad, prosperidad, conquista, felicidad, vanidad, etc. ¿Por qué no son cristianos? Porque tuercen la palabra y obedecen algunos puntos pero en muchos otros no lo obedecen. Lucas 6:46  Estos no tienen la doctrina correcta sino que tienen una mezcla de verdad con apostasía o mentiras. Propagan la mentira

2.  El peligro de ser engañados.

Cuando somos engañados en el mundo, generalmente nos damos cuenta y hacemos las correcciones para que no nos vuelva a ocurrir. En el reino de Dios, nuestra fe, viene por oír la palabra de Dios, pero nosotros debemos certificar que lo que oímos viene realmente de la palabra. Esto implica que toda nuestra creencia sobre Dios y su voluntad pueden estar fundadas en la palabra de Dios o pueden estar fundadas en la palabra de Dios con doctrinas de hombres. En el primer caso estamos bien pero en el segundo no estamos bien.
Creer la mentira tiene un efecto desbastador en nuestra vida espiritual, porque podemos llevar toda una vida dedicada a Dios, pero sin tener a Dios. Podemos estar dedicándole nuestra vida a Dios pero en realidad no estamos trabajando para Dios. El no tener una fe firme, fundada únicamente en la palabra, es un pecado y el pecado nos aparta de Dios. 2 Juan 9 

Vivimos como cristianos pero no tenemos a Dios, porque Él no está con nosotros. Porque no estudiamos su palabra o porque no obedecemos lo que allí dice. Hay muchos ingenuos que les creen más a los hombres que a Dios. Romanos 16:17 

Hay muchos libros de religiones que tienen doctrinas contrarias a Dios, muchos predicadores, pastores, apóstoles falsos que propagan mentiras. Es un ejército enorme que dicen ser de Dios pero no lo son. Algunos cristianos se deleitan en la enseñanzas de estos mentirosos, pero deben tener cuidado, puede ser que su fe ya esté contaminada. Dios permite estos falsos maestros, porque con ellos prueba a los cristianos o aquellos que quieren seguir a Cristo, que su corazón no es recto ni están dispuestos a poner la palabra de Dios por encima de sus propios deseos. 2 Tesalonicenses 2:11-12 

No podemos permitir que nos engañen. 1 Timoteo 4:1 



Conclusión:


Esforcémonos por conocer la voluntad de Dios, retengamos la verdad que hemos aprendido. No escuchemos a hombres que enseñan doctrina de demonios. No nos complazcamos en la mentira sino en la verdad de Dios. 2 Tesalonicenses 2:15-17  

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