Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

viernes, 7 de noviembre de 2014

EL QUE VENCIERE HEREDARÁ TODAS LAS COSAS II

Parte II
Apocalipsis 21:7

Introducción:

 Anteriormente aprendimos algunas de las cosas que heredará quien venciera al pecado y por consiguiente ha este mundo. Son maravillosas promesas de lo que Dios ya ha hecho y determinado para todos sus hijos que logren vencer. Apocalipsis 21:7  Heredar todas las cosas es una gran promesa y  sabemos que Dios todo lo cumple y que dará todo lo que ha destinado para los santos vencedores.

Aunque la palabra describe sólo unos pocos detalles de lo que recibiremos, se puede tener la confianza de lo que se recibirá es muy superior a lo que podemos imaginarnos. Como hijos, somos herederos, no de una herencia corruptible y que desaparecerá, sino de una herencia incorruptible que permanecerá por siempre. 1 Pedro 1:3-5 

Una herencia que no puede ser destruida por nada, como las cosas del mundo que con los años desaparece. Una herencia no contaminada con el pecado, con la muerte, con el sufrimiento, etc. Una herencia que no envejece, ni se desmejora con los años. Anteriormente dijimos que parte de lo que heredaremos es cielo nuevo y tierra nueva, viviremos eternamente con Dios, se acabará el sufrimiento, el dolor, las enfermedades, las tristezas, las dificultades, etc., cosas nuevas que no sabemos que serán, pero que Dios tiene para nosotros y una ciudad, Jerusalén celestial, donde moraremos por siempre.

  1.        Poner la mirada en las cosas celestiales.

Los seres humanos nos aferramos a nuestras cosas en la tierra, nuestras propiedades, nuestras familias, a la vida que nos ofrece el mundo. Dios conociendo esto, nos pide que pongamos nuestra atención en las cosas, en los asuntos y en las promesas del cielo. Poner nuestra atención a las cosas espirituales más que en las terrenales. Esto implica atención, esfuerzo, dedicación. Es dispensable para poder vencer al mundo poner más atención en lo que Dios nos ofrece que a nuestra propia vida en este mundo. Colosenses 3:1-4.

  2.        Heredaremos un cuerpo espiritual.

Nuestro cuerpo carnal envejece, se enferma, y se va deteriorando con el paso de los años. Con los años ya no podemos hacer lo que hacíamos anteriormente, sentimos dolor y vemos que poco a poco vamos desmejorando. En la resurrección recibiremos un cuerpo que no se enfermara, no envejecerá, no se deteriora, un cuerpo que podrá vivir por la eternidad. 2Corintios 5:1-2 

El cuerpo que recibiremos es descrito como un edificio eterno, no hecho por manos de hombres, sino por el mismo Dios.  1Coritios 15:40-44

  3.        Viviremos en un hermoso paraíso.

La biblia nos enseña que Dios puso a la primera pareja en un paraíso terrenal, en el cual no tenían necesidad de trabajar, Dios les había puesto todo a su alrededor para que vivieran felices por siempre. Nosotros recibiremos un paraíso superior, un edén celestial con grandes bendiciones espirituales. Cuando usamos la palabra paraíso nos viene a la mente un lugar hermoso, maravilloso donde nos gustaría estar. Pero la descripción del paraíso celestial es superior a lo que podamos imaginarnos. Apocalipsis. 22:1-2 

Un río limpio de agua de vida que sale del trono de Dios y del cordero y el árbol de la vida.  Este árbol de vida estará entre nosotros y Dios nos dará a comer de él. Apocalipsis. 2:7

  4.        Un paraíso donde ya no habrá noche.

Es difícil comprender como vivir en un lugar donde no hay noche, la cual utilizamos para descansar, dormir, etc. Teniendo cuerpo espiritual no necesitamos dormir, ni comer, etc., cosas que si necesita nuestro cuerpo mortal. Apocalipsis 22:5

  5.        Viviremos una hermosa ciudad, Jerusalén la celestial.

La biblia describe esta ciudad, de una manera resumida, pero la detalla con una hermosura inimaginable. Apocalipsis 21:10-22   

Una ciudad de oro puro adornada con piedras preciosas y perlas como puertas, una riqueza indescriptible que ninguna ciudad de las que han existido ni existirá podrán asemejarse a esta ciudad. Nuestro templo para adorar a Dios, será el mismo Dios y nuestro señor Jesucristo. No habrá sol, ni luna, Dios nos iluminará por siempre. Apocalipsis 21:23 

Jesús les prometió a sus discípulos que les prepararía moradas en el cielo y nosotros nos aferramos a esa esperanza, tenemos una morada esperándonos en el cielo. Juan 14:2

Conclusión:


Aunque sabemos que la belleza y grandeza de lo que hemos de heredar no se asemeja a lo que hemos visto en la tierra, Dios nos ha dado unos pocos detalles que nos permite entender  que si vencemos heredaremos grandes bendiciones espirituales y estaremos para siempre con nuestro Dios, donde seremos felices por siempre.

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