Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 8 de marzo de 2015

¿HAS DEJADO TU PRIMER AMOR?

Apocalipsis 2:4
Introducción:
El ser humano por naturaleza se adapta, se habitúa, se acostumbra al entorno donde vive, donde trabaja, donde estudia. Mayormente cuando las personas comienzan a realizar una actividad nueva, sea un proyecto, un trabajo, un negocio, una dieta o un plan determinado, inician con mucho entusiasmo. Comienzan con gran ánimo y con mucha dedicación. Sus esperanzas y sueños lo fundamentan en esto que están comenzando. Calcula, evalúa y determina como hacer mejor lo que está comenzando, en sus inicios dedica mucho tiempo a cumplir su  meta.
Una pequeña parte de los seres humanos lo que determinan terminar, lo concluyen, pero una gran mayoría no concluyen lo que comenzaron, se desaniman, pierden interés o por diversas razones no continúan. Y Abandonan sus sueños, sus esperanzas.
Otro grupo de personas inician con gran entusiasmo pero ese entusiasmo se va perdiendo en el tiempo por problemas, dificultades o por diversas razones. Siguen trabajando en lo que empezaron pero ya no lo hacen con entusiasmo, no están motivados, ya lo hacen por obligación.
Cuando un hombre y una mujer se conocen y se enamoran, los primeros tiempos del noviazgo son maravillosos, se aman, desean pasar mucho tiempo, juntos. Comparten alimentos, pasan mucho tiempo juntos y se profesan el amor que se tienen. Cuando deciden casarse los primeros años de matrimonio son maravillosos, pero con el tiempo muchas parejas van perdiendo el entusiasmo y el matrimonio para muchos se hace una carga, una costumbre y una obligación.
Cuando nos hacemos cristianos la mayoría de nosotros tenemos un deseo de servir a Dios, de aprender, de crecer, queremos conocer a los hermanos, participamos de todas las actividades que realiza los hermanos en la evangelización, en la comunión entre hermanos, ese es nuestro primer amor por Dios, por Cristo, por la iglesia. Pero con los años los cristianos pierden el entusiasmo, pierden el primer amor, y ya lo que le damos a Dios, a la iglesia es lo mínimo, lo básico.  Cristo le reclamo a la iglesia de Éfeso por haber perdido su primer amor.
¿Cómo cristiano hemos perdido el primer amor? ¿Cómo iglesia hemos perdido el primer amor? Apocalipsis 2:4 
1.  Los inicios de la iglesia de Éfeso.
La iglesia en Éfeso comenzó con un gran entusiasmo que se manifestaba en lo que hacían lo hacían con amor. Hechos 19:1-10  
Los hermanos que estaban en Éfeso apoyaban a Pablo en la predicación de la palabra, era un trabajo arduo pero lleno de frutos y los nuevos discípulos cortaban de inmediato con sus prácticas pecaminosas y reconocían sus malas obras. Muchas personas estaban pasando de la potestad de las tinieblas al reino de Dios por la dedicación que tenían a proclamar la palabra de Dios y Por su esfuerzo, la palabra de Dios crecía en los corazones de las personas y prevalecía, vencía el mal en los corazones de los que creían. Hechos 19:18-20 
Años después pablo en la carta a la iglesia de Éfeso hace mención de la fama que los hermanos habían logrado por su fe y su amor a los hermanos. Efesios 1:15 
En estos pocos versículos podemos ver compromiso, dedicación, fe y amor en la iglesia de Éfeso.
2.  La condición de los hermanos en Éfeso para cuando se escribió apocalipsis.
Después de muchos años, hacia finales del primer siglo, ya la iglesia en Éfeso había cambiado.
En pocas palabras Cristo reprende a la iglesia en Éfeso. Lo primero  que nos enseña estos pasajes es que Cristo está pendiente de sus iglesias y sabe lo que se hace bien y lo que esta malo. Jesús les dice yo conozco tus obras.
Los hermanos en Éfeso no eran flojos, ni perezosos, ni descuidados, ellos se dicaban arduamente a las actividades del reino  de Dios. Sufrían por causa de su fe. Apocalipsis 2:1-3  
Los hermanos se esforzaban en lo que Dios exige a su iglesia, a sus hijos. Inclusive eran cuidadosos de determinar quiénes eran realmente apóstoles y no soportaban a los malos. Trabajan con dedicación por amor al nombre de Cristo. Pero Cristo les dice que tienen en contra de ellos que habían perdido el primer amor. ¿Trabajaban arduamente por amor al nombre de Cristo pero se les acusa de haber perdido su primer amor? Apocalipsis 2:4 
Ellos no estaban bien ante Dios, era una iglesia de Cristo, eran hijos de Dios, pero estaban mal. Apocalipsis 2:5 
La falta de amor tenía que ver con actividades que se habían dejado de hacer, obras, no sentimientos.
3.  Dejar el primer amor
Las iglesias de hoy así como los cristianos podemos tener este pecado, haber perdido el primer amor. Cuando nos acostumbramos a cumplir con lo que nos piden, lo podemos hacer sin amor. Es como una cuota mínima que debemos cumplir y con eso es suficiente, caemos en la costumbre, en el conformismo.
Dios pide esto y se hace porque Dios lo pide pero sin mayor esfuerzo. Se quiere que el culto sea lo más rápido posible, que se predique el evangelio pero no se tiene mucho tiempo, todo se hace por salir del paso. No hay mucha comunión entre hermanos. A veces hacemos algo y en otras veces no lo hacemos.  Tal vez cuando surgió la iglesia había más evangelización, más comunión entre los hermanos, más estudio en las casas, más preocupación por los hermanos, entusiasmo por trabajar en el reino de Dios, su iglesia. Hoy hacemos lo mínimo posible. Se hace una reunión para compartir entre hermanos y se va por obligación y otros nunca tienen tiempo para sus hermanos. Todo lo que hagamos para con Dios, debemos hacerlo con amor, con entusiasmo. 1 Corintios 16:14 
La fe sin obras es muerta al igual que el amor sin obras no existe. 1Juan 3:18 
Las iglesias son el reflejo de los cristianos que la conforman, si los cristianos están comprometidos con el reino las iglesias harán las obras necesarias, si los cristianos son perezosos, ocupados con el mundo pues la iglesia no hará mucho. 1Tesalonicenses 5:14 
En nuestra vida diaria, cada uno de nosotros podemos haber perdido el primer amor
Cuando comenzamos leíamos mucho la biblia, buscamos que nos enseñaran, queríamos aprender, orábamos más tiempo, hacíamos preguntas, queríamos crecer, a todo quien se nos presentaba por el medio queríamos convertirlo a Cristo, queríamos hablar de Cristo, queríamos decirles a los demás lo  grandioso que habíamos aprendido, queríamos que en la iglesia se hicieran más cosas, teníamos un gran entusiasmo, todo estudio de cualquier hermano lo leíamos. ¿Cómo estamos hoy?
¿Oramos por cumplir? ¿Oramos poco? ¿Leemos poco la biblia, la abrimos solo los domingos? ¿Ya todo lo sé? ¿Ya no me interesa reunirme con mis hermanos para estudiar, para compartir los alimentos? ¿Cuándo voy a la reunión de la iglesia, me aburro, me duermo, quiero que termine pronto? ¿No me preocupo por mis hermanos?
Conclusión:
¿Estamos haciendo las primeras obras o hemos perdido el primer amor?
¿Estamos firmes en la fe o estamos caídos como la iglesia de Éfeso?

1 corintios 13:2-7

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