Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

domingo, 8 de marzo de 2015

PORQUE RAÍZ DE TODOS LOS MALES ES EL AMOR AL DINERO

1 Timoteo 6:10

Introducción:

Vivimos un mundo que nos exige un gran esfuerzo para poder disfrutar de una vida con cierta comodidad. Hoy la misma sociedad ha ido desarrollando, de una manera vertiginosa, estándares de vida que requieren mucho esfuerzo. El esfuerzo realizado tiene como objetivo obtener el dinero necesario para alimentarnos, vestirnos, cuidar la salud, tener iluminación, poder estudiar, tener una vivienda en donde pueda crecer nuestra familia, para poder movilizarnos, etc., si a eso agregamos  que la ciencia ha desarrollado artefactos que facilitan la vida de las personas, que proveen descanso o diversión que tienen altos costos, por lo cual muchas personas se esfuerzan por obtener, algunas son necesarias, otras son banalidades.

En este mundo el dinero es muy importante, tanto que está por encima de los valores morales, de la misericordia, del amor e inclusive gran parte de los seres humanos lo ponen por encima de Dios, pareciera como si el dinero fuera lo que moviera el mundo.

En este mundo, una persona sin dinero no puede comprar comida, no puede comprar ropa, no puede disfrutar de los servicios básicos como agua, luz. Una persona sin dinero pasa hambre, sed y mucha necesidad en este mundo.

Dios conociendo el amor al dinero que tiene los seres humanos, le advierte a su pueblo sobre este peligro, el amor al dinero, la avaricia, el dios de muchas personas.  1 Timoteo 6:10 

1.    DIOS NOS MANDA A TRABAJAR.

Trabajar y obtener dinero por el trabajo no es pecado, es un mandamiento trabajar para poder comer y subsistir en este mundo. 2 Tesalonicenses 3:11-1

2.  LA AVARICIA: AMOR AL DINERO.

La avaricia no es un pecado cualquiera, es un pecado que tiene un falso dios: el dinero. Colosenses 3:5 

Cuando le damos una importancia muy elevada al dinero, tanto que nuestra vida gira en cómo ganar más y más dinero, el dinero se ha convertido en nuestra primera prioridad, inclusive por encima de Dios. Por avaricia muchas personas han torcido la voluntad de Dios. La avaricia está al nivel de la fornicación como pecado, que no debería existir entre el pueblo de Dios. Efesios 5:3 

3.  EL AMOR AL DINERO LA RAÍZ DE TODOS LOS MALES.

Esta es una gran verdad, que muchos de nosotros lo hemos experimentado en toda nuestra vida. Por amor al dinero muchos traicionan a los amigos, a la familia, a su propia conciencia, olvidan la moral y las buenas costumbres. Por dinero son asesinadas personas, por dinero las personas se prostituyen, por dinero las personas pierden la misericordia, el amor al prójimo, por dinero las personas se encumbran por encima de las demás, por dinero muchas padres descuidan a los hijos, etc. Familias enteras se vuelven enemigas por dinero o por cosas que representan mucho dinero. Por amor al dinero muchos estafan, secuestran, roban a otras personas. Por dinero engañan a las personas ingenuas. El afán por incrementar sus ventas y ganar dinero ha llevado a muchas empresas a desarrollar métodos de ventas moralmente condenables, porque utilizan la manipulación y el engaño, con tal de conseguir su objetivo. 1 Timoteo 6:9 

4.  EL CUAL CODICIANDO ALGUNOS, SE EXTRAVIARON DE LA FE

El amor al dinero es la base de muchos males. Y el mayor de estos es que nos causa un gran mal con Dios, porque pecamos, le desagradamos, le fallamos. Estamos dispuestos a dedicar gran parte de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestras fuerzas, de nuestro amor para alcanzarlo. Lo que Dios nos pide que hagamos por Él, lo hacemos por obtener el dinero. El primer y grande mandamiento es: Marcos 12:30 

Extraviarse de la fe, no quiere decir solamente irse al mundo, significa también que no nos importa lo que enseña la palabra de Dios sobre el amor a las riquezas. La avaricia es un pecado que nos aparta de Dios, el afán por acumular dinero es un pecado. Por nada debemos estar afanados.   Por la codicia por el dinero muchos le han fallado a Dios, inclusive en el pasado muchos hacían mercadería de sus hermanos en la fe, como sucede en estos tiempos. 2 Pedro 2:2-3 

5.  Y FUERON TRASPASADOS DE MUCHOS DOLORES

En el caso de las personas del mundo la mayoría no  son felices por tener mucho dinero. Gran parte son alcohólicos, drogadictos, sufren depresión, se han casado en varias oportunidad y así mismo se han divorciado, sus hijos siguen sus mismos caminos. Vemos entre las personas con pocos recursos más felicidad que en muchos ricos. Pero en el caso de los cristianos, estamos desagradando a Dios por el dinero y sabemos que cuando nos muramos no nos llevaremos nada, lo que sí es posible es que en vez de ir al cielo terminemos en el infierno  por el amor al dinero. Colosenses 3:5-6  Nos convertimos en hijos de desobediencia y traemos sobre nosotros la ira de Dios.

6.  Estemos contentos con lo que tenemos.

El problema de la codicia y de la avaricia es que no se está contento con lo que se tiene. Se quiere más dinero, más propiedades, más cosas del mundo. Se va en sentido contrario a lo que Dios nos pide. Hebreos 13:5 

El contentamiento tiene que ver también con el agradecimiento, estamos agradecido con lo que Dios nos ha permitido tener sea mucho o poco. Pero cuando no estamos conformes con lo que tenemos entonces quiere decir que Dios no nos ha dado lo necesario. 1 Timoteo 6:6-8 

Teniendo lo necesario en nuestras vidas deberíamos estar contentos. Esto es lo que Dios nos pide. Estemos agradecidos en lo poco. Colosenses 3:15 

En el nuevo pacto en ninguna parte nos mandan a buscar las riquezas del mundo, sino tener cuidado con eso.

Conclusión:
Cuidémonos del amor al dinero, la avaricia, porque ella nos puede traer grandes males.
Un hombre sabio dijo: Eclesiastés 5:1

El dueño de la sabiduría dijo: Mateo 6:33-34  

1 comentario:

  1. La mentira y el dinero son los caporales de este mundo y los que dicen que no hay que ser hipócritas cuando ellos son los primeros hipócritas .

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