Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 1 de septiembre de 2015

LA PALABRA DE UN CRISTIANO

Mateo 5:37

Introducción:

El ser humano desde hace siglos se acostumbro a jurar para confirmar su palabra. Cuando juraban lo hacían anteponiendo algo o alguien que para ellos era muy importante. Esta palabra dada era un compromiso, era una promesa de cumplimiento. Con los siglos se fue consolidando que un hombre cuando daba su palabra era ley en sí, era más firme que una carta de compromiso escrita. Sólo bastaba que una persona se comprometiera afirmando algo y ya eso era suficiente. Por siglos se vendía, se compraba, se formaba sociedad de negocio tan sólo con la palabra. Bastaba que alguien dijera si o no y se tenía la seguridad de que cumpliría su palabra.
Los judíos siendo el pueblo de Dios se acostumbraron a jurar; no juraban por Dios, porque no se atrevían a usar el nombre de Dios en vano y sabían que ese juramento si los obligaba a cumplir su palabra. Se acostumbraron a jurar por el cielo, por el templo y en algunos casos el que juraba tenía la intención de cumplir su palabra y pero otros juraban sabiendo que no lo iban a cumplir, mentían descaradamente.
Hasta hace pocas décadas la palabra de un hombre era su gran tesoro. Se consideraba así mismo y también los demás lo consideraban como una persona respetuosa, seria y responsable.
En este último siglo eso ha cambiado drásticamente, ya son pocos los que cumplen su palabra. No le dan valor a su palabra y tampoco les importa que los demás los vean como irresponsables y poco serios.
Los cristianos no escapamos de la falta de no cumplir con nuestra palabra, con nuestros compromisos. Muchas veces decimos si y hacemos no o en otras decimos no y hacemos sí. Esto es una falta a Dios y a las personas con que nos comprometemos dándole nuestra palabra. Jesús le dio la regla a sus discípulos: Vuestro hablar sea sí, sí o no, no. Mateo 5:33-37  

1.  Que es un compromiso.

La palabra compromiso no aparece en la biblia reina Valera, pero si aparece en otras versiones como NVI, DHH, BL95. Sin embargo la palabra compromiso tiene varios sinónimos que si aparece en la biblia de muchas maneras.
La definición de compromiso es: Obligación contraída por una persona que se compromete o es comprometida a algo. Los sinónimos son: Obligación, deber, convenio, acuerdo, pacto, responsabilidad, contrato.
Compromiso es una obligación adquirida de palabra o por escrito, es un deber, es un pacto verbal o por escrito y estas dos últimas si aparece muchas veces en la biblia. Hablando del siervo a quien le fue perdonada la enorme deuda que tenía, él tenía el  deber, la obligación, el compromiso de perdonar a quien le debía y no cumplió. Mateo 18:33-34 

Hablando Jesús del siervo a quien se le dio un talento, le dice que era su deber, su obligación generar intereses con el talento dado. Mateo 25:26-27 
Si Dios nos ha amado y nos ama, nosotros tenemos el compromiso con Dios, la obligación, el deber de amar a nuestros hermanos. 1 Juan 4:11 

2.  Cuando decimos si, si o no, no.

Los cristianos deben entender que no somos del mundo, no debemos actuar como las personas del mundo sino que debemos actuar como es digno de un hijo de Dios. Juan 17:16-20 

Nosotros debemos alumbrar al mundo con la palabra de Dios y con nuestro ejemplo y no actuar y vivir como vive la gente del mundo. Filipenses 2:15 

Nuestras buenas obras deben dar testimonio de a quien pertenecemos. Mateo 5:14-16 

Y esto también involucra los compromisos, pactos, deberes u obligaciones que contraemos con nuestra palabra. Cuando decimos sí, es porque si vamos a hacer o a cumplir lo que estamos diciendo. Si voy, si voy a estar, si voy a hacer, si yo me encargo de esto, si yo te ayudo, si yo…. Esto implica que no debemos mentir, diciendo que si pero pensando en el no y si dijimos si debemos esforzarnos por cumplir con nuestra palabra, con el compromiso que hemos adquirido. Cuando decimos no, es un no que cumpliremos.

No vamos a ser malos ejemplos para las personas del mundo y menos para nuestros hermanos, comprometiéndonos a hacer algo y no cumpliendo. 1Pedro 2:11-12.

Con sólo decir sí o no, es suficiente para esforzamos por cumplir.

Hay circunstancia que pueden impedir que cumplamos con lo que hemos prometido, pero eso debe ser en pocas excepciones, las personas deben ver en nosotros que somos cumplidores de nuestra palabra que sólo en pocos casos fallamos. Nos hacemos una mala reputación, cuando  las personas piensan, creen y saben que no cumpliremos lo que decimos, estamos mal, no somos luz, no somos luminares y somos muy mal ejemplo. Proverbios 22:1 
Cuando nos comprometemos a algo, cumplamos. Es un pacto que hacemos, un compromiso adquirido. En el tiempo de los apóstoles, un pacto establecido bajo las condiciones establecida por los hombres ya no podía ser invalidado. Gálatas 3:15 
Por ejemplo hubo épocas en los hombres daban su palabra y estrechaban sus manos y ya el pacto era ratificado.
Dentro del pueblo Judío se estableció como costumbre que un compromiso o negocio era ratificado con el acto de quitarse el zapato y dárselo a la otra persona. Ruth 4:5-10.
Dios para testificar el pacto, compromiso u obligación  entre un hombre y una mujer sólo necesita su decisión, su compromiso de unirse. Malaquías 2:14 
Como hijos de Dios, Dios es testigo de nuestras palabras y compromisos adquiridos y a Él daremos cuentas por el incumplimiento de nuestros sí o no.   Santiago 5:12 

Conclusión:
Seamos personas ejemplares, cumpliendo los compromisos que adquirimos a través de nuestra  palabra, cuando digamos sí o no seamos comprometidos a cumplir con ellos.


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