Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 1 de septiembre de 2015

LOS PECADOS QUE SE COMENTEN AL NO CONGREGARSE

Hebreos 10:25

Introducción:

Estudiando la vida de los primeros cristianos, aprendemos la firmeza, la fidelidad y la constancia que tenían. Eran hermanos que amaban a Dios, a Cristo y a la iglesia. Eran hermanos fieles. Siempre estaban juntos, apoyándose. Hechos 2:41-42  Perseveraban en la fe, en las enseñanzas de los Apóstoles, en la comunión entre ellos, en la celebración de la cena del Señor y en las oraciones. La biblia hace referencia a que los primeros tres mil eran perseverantes, eran fieles y constantes.
Nosotros pertenecemos a la iglesia de estos tiempos y de muchas maneras y por varios mandamientos debemos perseverar en la doctrina de los apóstolos, en la comunión entre nosotros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Ese compromiso de los cristianos del primer siglo, debemos mantenerlo, porque es lo que Dios espera de nosotros.

Hacia el final del primer siglo ya había cristianos que no eran constantes en el cumplimiento de estos mandamientos. En el libro de hebreos ya se hace la exhortación, de no dejarnos de congregarse como algunos tienen por costumbres. Cuando faltamos al culto de adoración cometemos varios pecados, no uno sino varios.  Hebreos 10:25

1.  El compromiso en el bautismo.

En el bautismo iniciamos un pacto con Dios, en ese pacto Dios nos ofrece vida eterna, maravillosas promesas en el cielo pero también promesas en esta vida, para poder disfrutar de dichas promesas debemos cumplir con nuestra parte. Además de la responsabilidad de cambiar la vieja manera de ser a la vida que agrada a Dios, de huir del pecado, también es necesario que hagamos muchas cosas por el reino de Dios, la iglesia, tales como amarnos unos a otros, edificarnos, animarnos y reprendernos si es necesario.  Mateo 28:19-20 

No debemos servir más al pecado sino a Dios. Romanos 6:4-6 

Seguir a Cristo tiene un gran costo para todos nosotros, el mayor costo tenemos que pagarlo en que no podemos seguir siendo los mismos, tenemos que hacer cosas que Dios quiere aunque a nosotros no nos guste como predicar el evangelio, sacrificar parte del día domingo por obedecer a Dios, no podemos amarnos nosotros mismo más que a Dios, ni al trabajo, ni a la familia, ni a nuestra comodidad. Marcos 8:34
El seguir a Cristo es como tomar una pesada cruz y cargarla en todo momento de nuestra vida. Lucas 14:27 

2.  No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre.

A pesar de que los cristianos de estos tiempos están muy enredados en su vida en el mundo, sin embargo siempre hay muchos hermanos que nunca faltan al culto, a la reunión de la iglesia, en muchos años, nunca fallan, todos los domingos vemos sus caras. Pero también algunos cristianos que faltan constantemente los domingos. Es costumbre faltar. Siempre habrá una causa, un obstáculo o una excusa. La palabra por costumbre también significa por hábito, por práctica lo que quiere decir regularmente.

No  debemos dejar de congregarnos como algunos están habituados  a hacerlo. Muchos piensan que sí hay motivos para faltar que Dios aprueba, pero no es así, podemos faltar por alguna causa que nos impide venir, pero el mandamiento es que no faltemos. Mateo 10:37-38  Lucas 14:26-27 

Si en algún momento faltamos, pero somos constantes, podemos pedir perdón a Dios y apoyarnos en nuestro abogado, Jesús y Dios nos perdona. Pero cuando estamos pecando constantemente faltando a la reunión, por cualquier motivo, ¿será que Dios nos perdonará? Hebreos 10:26-29 

Muchos hermanos tratando de justificar las faltas de sí mismos o de otros hermanos, buscan darle interpretación a la biblia, que no tiene.  

3.  Pecados que cometemos cuando faltamos constantemente.

Hay varios pecados que son cometidos cuando faltamos.

a)  No somos fieles, ni firmes ni constantes

Cuando se falta regularmente no hay firmeza, no hay fidelidad. Hebreos 10:21-23  La casa de Dios es la iglesia.

b)  No cumplimos con el mandamiento de la cena.

No sólo no participamos del pan y el jugo, sino que no hacemos memoria de la muerte de Jesucristo con nuestros hermanos. El mandamiento de la cena del señor, no es individual, es en grupo, es los discípulos reunidos para participar de la cena. Hechos 20:7 

La cena es un momento de comunión que disfrutamos todos los cristianos que se reúnen en todo el mundo, pero no lo cumple quien no asiste. 1Corintios 10:16-17   

c)   No estimulamos a los hermanos al amor y a las buenas obras.

No hay manifestación de amor a Cristo y tampoco a los hermanos. Hebreos 10:24

d)  No cumplimos con el mandamiento de las ofrenda.

Muchos piensan “no la llevo este domingo, pero cuando vaya llevare todas las ofrendas.” Pero el mandamiento es muy claro. 1 Corintios 16:1-2  No es de vez en cuando, un domingo si otro no, cada primer día de la semana. Todos los domingos tenemos mandamiento de traer nuestras ofrendas.

e)  No crecen espiritualmente.

Cuando vemos el ejemplo apostólico en hechos 20:7, leemos que Pablo, les enseñaba. No hay crecimiento espiritual si no somos edificados,  si no somos enseñados en la palabra de Dios.  Para eso Dios ha dejado evangelistas, maestros, hermanos con talento para enseñar, porque todos debemos crecer. Efesios 4:9-14  Si no asistimos, no crecemos, no avanzamos.

f)    Le fallamos a Dios y a Cristo.

No asistir con regularidad es no obedecer la voluntad de Dios de que sus hijos se reúnan para adorarle.

g)   No cantan ni oran en comunión con sus hermanos.

Faltando regularmente fallamos en cantar y orar junto con nuestros hermanos. Colosenses 3:16-17  Este mandamiento en el domingo es el único día  que semana tras semana podemos estar con todos nuestros hermanos cantando y orando.

4.  Tolerancia al pecado.

Un pecado grave que había en la iglesia primitiva y en la iglesia de estos tiempos es la tolerancia al pecado, lo permisivos y descuidados que somos en animar, reprender y disciplinar a un hermano que anda desordenadamente, por ejemplo faltando constantemente. 2 tesalonicenses 3:14-15 

Conclusión:

Debemos dedicar nuestra vida a Dios, abandonando nuestras propias conveniencias y poniendo en primer lugar la voluntad de Dios, ¿si gran parte de los hermanos pueden asistir constantemente, porque algunos no lo pueden hacer?

Reflexionemos sobre nuestra asistencia y la fidelidad que tenemos a ella. 

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