Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 1 de septiembre de 2015

NUESTRA ACTITUD FRENTE AL PECADO

Introducción:
Mucho se ha enseñado sobre el pecado, Después de enseñar sobre Dios, Jesús, la salvación, la fe, la iglesia, etc., un tema muy estudiado y enseñado es el pecado. Desde génesis hasta el apocalipsis la biblia nos enseña sobre Dios y su propósito para con los hombres, pero también se menciona constantemente sobre lo que se opone a Dios y a su voluntad, el pecado.
El pecado ha sido el gran enemigo que ha impedido que el ser humano pueda tener una relación con Dios. Siempre hemos dicho que mayor enemigo que el diablo, es el pecado. El pecado pone separación entre Dios y el ser humano. Isaías 59:2 

El pecado crea una división entre Dios y quienes pecan, y Dios termina ocultando su rostro de quienes pecan. No los quiere oír. Proverbios 15:29 
El pecado crea un abismo entre Dios y los hombres. Pero a pesar de lo mucho que se ha enseñado sobre el pecado, aún dentro del pueblo de Dios, muchos no han entendido las enormes consecuencias negativas que trae el pecado a nuestras vidas. Esta falta de entendimiento lleva a que muchos vean el pecado en sí mismos y en otros con indiferencia.

Muchas veces no hay remordimiento, no hay arrepentimiento, sino que en su propia mente terminan justificando el pecado. Si el pecado es el mayor enemigo a la voluntad de Dios, ¿porque sus hijos debemos verlo con indiferencia y en algunos casos terminar aprobándolo? Lot fue un hombre que se afligía, se desagradaba, se entristecía cuando veía el pecado, la inmundicia en que estaban sumergidas las personas en Sodoma y Gomorra. 2 Pedro 2:6-8
 ¿Cuál es nuestra actitud frente al pecado?

1.  Las consecuencias del pecado. El ejemplo de Israel.

Isaías le hablo al pueblo de Israel, quienes tenían mayor responsabilidad ante Dios por su desobediencia,  porque tenían conocimiento. Israel conocía la ley, la voluntad de Dios, sin embargo no les importo desobedecer a Dios, por ello Dios los castigó severamente en muchas oportunidades, hasta que Dios se aparto de ellos. Primero los castigo en el desierto, todos los que salieron de Egipto, vagaron y murieron en el desierto por su incredulidad, por su desobediencia, por su obstinación. Estas personas no pudieron entrar a la tierra prometida. Hebreos 3:16-19
 Y luego los que entraron a la tierra prometida, fueron castigados sucesivamente cuando pecaban y se separaban de Dios, hasta que fueron destruidos y esclavizados nuevamente por babilonia, y luego cuando los romanos destruyeron Jerusalén.

La historia del pueblo de Israel es una seria advertencia para los cristianos, de las consecuencias que trae el pecado. Representando a Israel como parte de un árbol de olivo, Pablo nos advierte de las consecuencias de la desobediencia. Romanos 11:20-22 
Israel en pocas ocasiones se arrepintió de su desobediencia a la voluntad de Dios.  Mateo 23:37-39 

2.  Nuestra actitud frente a nuestros propios pecados.


Adán y Eva cuando pecaron se escondieron de Dios, porque temieron. Hay diferentes maneras de reaccionar cuando pecamos:

a)  El cristiano desobedece pero se auto justifica.

En este tipo de actitud caen muchos cristianos. El cristiano desobedece a Dios y no se inmuta, no se aflige, ni siquiera le da un pequeño remordimiento. En su propio razonamiento se justifican y su conciencia ni siquiera les atormenta. Creen que su desobediencia fue justificada y ni siquiera necesitan pedirle perdón a Dios. Hablando de los incrédulos que no gozaban de la ley de Moisés, Pablo enseña que ellos no conocían la ley de Dios, pero su conciencia les hacía entender si estaba mal o no lo que estaban haciendo. Romanos 2:13-15 

El cristiano cae en el engaño del pecado y sus propios razonamientos terminan justificándolo. Hebreos 3:13  No sólo nos engañamos sino que endurecemos nuestro corazón. Tenemos el ejemplo de Saúl, Dios le dio instrucciones de lo que debía hacer más lo hizo a su manera, cumplió algunas cosas y otras no las cumplió. Desobedeció a Dios y estaba feliz y tranquilo hasta que el profeta Samuel le llamo la atención, en ese momento él se arrepiento. Igualmente paso con David, el tomo la mujer ajena, mando a matar al esposo y estaba tranquilo como si no hubiera hecho algo malo, hasta que Dios le reprendió a través de un profeta y luego lo castigo severamente. 2 Samuel 11:26-27  Lo mismo pasó con Esaú, ellos pecaron y luego estuvieron tranquilos como si no hubieran cometido pecado.

b)  El cristiano peca, recuerda la palabra de Dios y se arrepiente.

Esta es la actitud correcta, sabemos que de alguna manera u otra siempre le fallamos a Dios, pero inmediatamente nos damos cuenta, nos arrepentimos y le pedimos perdón. 1Juan 1:8-10 
Pero estos versículos no nos dan aprobación para pecar, lo que nos permite entender es que somos dados a pecar, pero no debe ser una práctica constante. 1 Juan 2:1 
El pecado nos separa de Dios, por eso no debemos practicarlo. 1Juan 3:8 
Cuando nos arrepentimos y le pedimos perdón a Dios, nos perdona. 1Juan 1:9 
Pero sin arrepentimiento es difícil pedir perdón y si se pide se hace hipócritamente. 2 Pedro 3:9 

c)   El cristiano peca, recuerda la palabra de Dios, se arrepiente pero sigue cometiendo el mismo pecado.

Este cristiano peca deliberadamente, y no le importa lo que diga la palabra de Dios. Sabe que hizo mal, pero vuelve hacer lo malo. La condición de este hermano es terrible, porque él no sabe en qué momento Dios ya no lo perdonará más. Hebreos 10:26-29   

3.  Nuestra actitud frente a los pecados de otros.

Esta parte es difícil, porque la gran mayoría de los cristianos no quieren tener problemas con otros hermanos. Entonces se hacen la “vista gorda” ante los pecados de otro cristiano, se hacen desentendidos y no dicen nada, no exhortan al hermano que está fallando, sino que le dejan que siga por su mal camino. Al no exhortar o reprender algún hermano en pecado, nosotros también pecamos, porque no obedecemos lo que Dios nos manda ante estas situaciones. Gálatas 6:1 
Pablo reprende a los hermanos de corintios porque había un cristiano que todos sabían que andaba fornicando, pero no hacían nada. 1Corintios 5:1-2 
También reprendió a Pedro por la manera hipócrita en que actuaba con los hermanos  de Antioquía. Gálatas 2:11-14 
Y vemos muchos otras situaciones en donde se reprende a las iglesias por ser negligentes, descuidados e indolentes con los hermanos pecadores. A los hermanos en tiatira, en Pérgamo Jesús los reprende por permitir el pecado.

Conclusión:


Nuestra actitud frente a nuestros pecados debe ser de rechazo, arrepentimiento y frente a los pecados de otros es igualmente rechazar el pecado y exhortarlos a que se arrepientan. Como hijos de Dios, no debemos ser negligentes y descuidados frente al pecado.

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