Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

martes, 1 de septiembre de 2015

Y AL QUE SABE HACER LO BUENO, Y NO LO HACE, LE ES PECADO.

Santiago 4:17

Introducción:

La ignorancia o el desconocimiento de la palabra de Dios es un mal que ha perjudicado al pueblo de Dios, desde tiempos antiguos. El problema de la ignorancia o falta de conocimiento de la voluntad de Dios perjudico al pueblo de Israel por siglos. Oseas 4:6 

Pero la ignorancia de ellos no era sólo porque no se les enseñara, también era porque no querían recibir la verdad. Esto les trajo destrucción, esto produjo la ira y el castigo de Dios sobre ellos.
Ahora bien, ¿cómo verá Dios aquellos que teniendo conocimiento, no quieren obedecer? Aquellos que conociendo la voluntad de Dios, no se sujetan a ella.  El pecado es el gran obstáculo entre Dios y la humanidad, lo que realmente nos separa de Dios es el pecado. Isaías 59:2
Pero es más grave que conociendo la voluntad de Dios, no hagamos lo que Él quiere de nosotros. Santiago 4:17 

1.    Las consecuencias del pecado.

Aunque nos cueste creer que el pecado trae consecuencias sobre nuestra espiritualidad y sobre nuestra vida en este mundo, la palabra nos enseña que es así. En el pasado el pecado ha destruido la relación de muchos hombres con Dios y a traído graves consecuencias sobre sus vidas. Tenemos muchos ejemplos: Adán y Eva, Caín, Esaú, Sansón, Saúl, David, Salomón y muchos otros reyes de Israel, el mismo pueblo de Israel, etc.
Como seres humanos tendemos a fallarle a Dios en muchas oportunidades, pero eso es diferente a cuando decidimos no obedecer, y estar en continua desobediencia. No podemos decir que no tenemos pecados, porque de alguna manera u otra fallamos, pero lo importante es que rectificamos, nos arrepentimos y Dios nos perdona. 1Juan 1:8-10 

Pero Dios no quiere que pequemos porque le desagradamos y le ofendemos. 1 Juan 2:1 

Cuando estamos continuamente en desobediencia entonces tenemos un problema grave con Dios. La biblia dice que quien practica el pecado no es de Dios. 1Juan 3:8 

2.  Dios quiere un pueblo que trabaje en su reino..

Sabemos y entendemos que Dios nos prohíbe algunas obras, pero también sabemos que hay obras que él quiere que hagamos, obras que él preparo de antemano. Efesios 2:10 

Dios quiere cristianos sirviéndole con diligencia, no quiere que seamos perezosos. Romanos 12:11 
Conociendo la voluntad de Dios, no debemos ser rebeldes a su palabra ni intentar darle un significado diferente a lo que Dios quiere darle. La obediencia debe ser nuestra prioridad, esforzándonos por hacer aquello que nos cuesta obedecer. No debemos ser como el hijo a quien su padre le manda a hacer algo y le dice sí, pero no lo hace. Mateo 21:28-31 

Recordemos siempre al siervo negligente y malo que no uso ni multiplico el talento que su señor le había dado. Mateo 25:24-30 

3.  No hacer lo que sabemos que debemos hacer.

Conociendo y entendiendo  lo que Dios nos pide que hagamos, no debemos pensar que podemos agradar a Dios desobedeciéndole. Todos hemos aprendido muchas de las obras que Dios quiere que hagamos y en consecuencia esas obras deberíamos estar cumpliéndolas. El pecado nos separa de Dios y cuando no obedecemos lo la biblia nos manda a hacer, estamos pecando. Santiago 1:22 
Lo complicado es que sabemos que debemos hacerlo y no lo hacemos, nos resistimos, nos hacemos rebeldes. Si sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos, es pecado. Es como si estuviéramos desechando esa parte de la voluntad de Dios. Hebreos 12:25 
Estamos pecando deliberadamente, sabemos que estamos obrando mal o que no estamos obrando lo correcto, pero no nos arrepentimos. Hebreos 10:26-31 

4.  Las obras que Dios nos pide son muchas.

Son muchas, tales como amar a los hermanos, (ayudándoles, sirviéndoles, preocupándose por ellos, fomentando la comunión con ellos, etc.), amar al prójimo, predicar el evangelio, el vivir en santidad, ayudar en todo lo que pueda en el reino de Dios, su iglesia, Amar a Dios por sobre todas las cosas, crecer en el conocimiento de la palabra, cuidar la sana doctrina, congregarnos cada domingo, haciendo el memorial, cantando, ofrendando, orando junto con nuestros hermanos, etc.

Conclusión:


Queridos hermanos esforcémonos por hacer las obras que Dios quiere que hagamos, no nos hagamos rebeldes. Si sabemos hacer lo bueno, pues hagámoslo.

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