Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

sábado, 11 de junio de 2016

LA HIPOCRESÍA, LA ENVIDIA

1 Pedro 2:1
Introducción:

Cuando se habla de pecado, nosotros los cristianos sabemos que significa desobediencia a la voluntad de Dios y a medida que vamos aprendiendo, vamos entendiendo y conociendo las obras, pensamientos y sentimientos que son pecaminosos. Aprendemos que robar, murmurar, adulterar, fornicar, mentir y muchas más obras similares a estas son aborrecidas por Dios. También sabemos  que debemos aprender a controlar nuestros pensamientos y sentimientos para que no caigamos en pecados como el odio, el rencor, la acepción de personas, etc. Sin embargo aún sabiendo lo que es pecado, hay pecados que los conocemos y entendemos que no están bien, pero aún así los practicamos, sabiendo que quien practica el pecado no es de Dios.

Hay pecados que son difíciles de reconocer en nosotros mismos, pero que si existen y se manifiestan por las conductas que demostramos hacia otros hermanos o hacia el prójimo en general. Estos pecados son tales como la hipocresía, la envidia, el egoísmo, la soberbia, el desamor. Estos pecados persisten en muchos de nosotros porque fuimos así antes de ser cristianos y siendo cristianos no hemos entendido que no podemos seguir siendo los mismos carnales.
Hoy estudiaremos la hipocresía y la envidia, posteriormente estudiaremos los otros pecados, pero es importante entender que la hipocresía es producto de permitir en nosotros la envidia, el egoísmo y la soberbia.

La hipocresía es un mal que afecta a todos los seres humanos, muy pocas personas son lo suficientemente sinceras para mostrar los sentimientos o pensamientos adversos hacia otras personas y en algunos casos también pasa con los cristianos. El cristiano debe entender que no debe ser hipócrita y evitar los sentimientos como la  envidia, el egoísmo y la soberbia. 1 Pedro  2:1  El hipócrita es un engañador, un mentiroso.

1.   ¿Qué es la hipocresía?

Según el diccionario rae es: Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.
Ahora bien la palabra usada originalmente en griego es: jupokrisis  Diccionario Vine; actuación dramática, referido al hablar de los actores en diálogo; de ahí pretensión, hipocresía.  Principalmente, réplica, vino a significar la actuación de un actor de teatro, porque los tales se respondían unos a otros en el diálogo; de ahí el significado de engaño o de falsa pretensión.

Esta palabra es traducida como hipocresía, también como fingimiento y también simulación.

Entonces la hipocresía es pretender demostrar cualidades o sentimientos que realmente no se tienen, por lo cual estas personas caen en la simulación o fingimiento.
El hipócrita trata de simular sentimientos hacia una persona o hacia varias, tratando de dar a entender cariño, respeto, compañerismo, amor, etc., pero la realidad es que no siente nada de eso sino que menosprecia, le desagrada, rechaza y en cuanto puede traiciona a la persona que cree en él.

2.   Dios prohíbe la hipocresía.

La hipocresía es detestada por Dios, el hipócrita no es sincero, siempre trabaja en las sombras, a espaldas de aquellos que confían en él. La hipocresía involucra engaño y mentira, pecados también condenados por Dios. Jesús reprendió y acuso a los fariseos de hipócritas, porque ellos pretendían hacerse ver como personas buenas y cumplidoras de la ley, pero la realidad es que no eran así, estaban llenos de maldad. Mateo 23:27-28 

Los fariseos así como otros judíos actuaban hipócritamente con Jesús, con la intención de que se equivocará y tener argumentos para acusarlo. Trataron de hacerle caer con la cuestión de los tributos. Marcos 12:13-15 

La hipocresía era uno de los pecados más comunes dentro del pueblo judío y especialmente en la secta de los fariseos. Era una levadura dentro del pueblo de Dios. Lucas 12:1  

Pedro junto con otros hermanos, cayeron en la hipocresía y fue reprendido por Pablo, porque no es correcto que un cristiano sea hipócrita. Gálatas 2:11-13 
Aprendemos de aquí que la hipocresía es condenable, no sólo por Dios sino por todo cristiano fiel. Las falsas doctrinas son introducidas en la iglesia, por hipócritas, que están, escuchan pero no quieren aceptar la verdad, simulan que la aceptan pero no es verdad, en cuanto pueden comienzan a trabajar encubiertamente. 1 Timoteo 4:1-

El hipócrita es mentiroso. Santiago nos advierte en contra de ella y también nos enseña algunas de las causas por las cuales se produce. Santiago 3:13-17 

Por ello nos mandan a que desechemos la hipocresía y el engaño. No es correcto ser hipócrita, intentar engañar, simular o disimular. Proverbios 26:24 

3.   La envidia.

La envidia es un sentimiento que es difícil de detectar, inclusive en nosotros mismos. Muchos son envidiosos y no lo saben o no lo quieren saber. La envidia se reconoce por los sentimientos que nos produce y por las acciones que hacemos cuando somos movidos por la envidia.

La envidia: es la tristeza o el pesar por el bien ajeno La palabra griega: fdsonos Significa mala voluntad, celos, malquerencia, envidia, donde el sentimiento genera como un deseo de que la otra persona pierda el bien conseguido. Aunque nos sea difícil reconocer que tenemos envidia, podemos reconocerla por nuestras acciones.  Eclesiastés 4:4 

La envidia es un sentimiento que puede llevar a las personas a buscar los defectos de los demás personas, y engrandecerlos más de lo que son hasta desear que pierda lo que esa persona ha logrado e inclusive puede tomar acciones que puedan perjudicar a estas personas. La envidia puede ser por sus logros, por lo que posee, por lo que hace.

Por ejemplo los filisteos tuvieron envidia de Isaac y luego trataron de perjudicarlos. Génesis 26:12-16

La envidia produce actitudes incorrectas como en el caso de Raquel la esposa de Jacob. Génesis 30:1-4 

Estas actitudes pueden llevar a tratar de hacerles daño a otros. Como le hicieron a José sus hermanos. Génesis 37:11  Génesis 37:19-27 

Lo peor de la envidia no sólo es el daño que se le puede hacer a otro sino que las obras que se hacen por influencia de la envidia puede traer consecuencias negativas sobre el envidioso. Por ejemplo Coré y Datán que por envidia murmuraron y formaron una rebelión en contra de Moisés, nos le fue nada bien ni a ellos ni a sus familias. Salmo 106:16-17  Esta historia la podemos leer en Números 16:1-35 Donde Coré y Datán se los trago la tierra junto con sus familias, ganado y tiendas. Números 16:32-34 

Por ejemplo los principales judíos entregaron a Jesús a Pilatos y buscaron su muerte por envidia. Mateo 27:17-18 

Como hijos de Dios debemos combatir con nuestras bajas pasiones, de las cuales es la envidia, no podemos conformaros en seguir satisfaciendo nuestros deseos mundanos. Santiago 4:1-2 

Debemos mostrar que hemos aprendido, que hemos cambiado combatiendo contra estas bajas pasiones. Santiago 3:13-17 

Si realmente amamos a nuestros hermanos y al prójimo, no seremos envidiosos, sino que nos alegraremos con los logros de nuestros hermanos sean materiales, sean de servicio en el reino de Dios, sea por la familia que tiene, y igualmente será con el prójimo. 1 Corintios 13:4-7 

Conclusión:

Como hijos de Dios no debemos ser hipócritas sino sinceros y honestos y no dejaremos que la envidia influya en nuestro amor a los hermanos.



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