Romanos 16:16 "Os saludan todas las iglesias de Cristo."

1 Tesalonicenses 5:21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

Proverbios 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.

sábado, 11 de junio de 2016

LA LENGUA


Introducción:

La lengua es un órgano muy pequeño, necesario en el ser humano para saborear los alimentos y para comunicarse con su entorno. La biblia hace referencia a este órgano advirtiéndonos del mal uso que le podemos dar, que incluso puede llevar a lastimar o dañar a otras personas. La lengua es representado bíblicamente con relación al uso que le damos al expresarnos, donde también se utiliza las palabras labios o boca.

Con la lengua o la boca podemos cantar, decir palabras de amor, podemos enseñar, podemos animar, motivar pero con ella también podemos chismear, murmurar, quejarnos, gritar, insultar, ofender, lastimar, menospreciar, calumniar, decir groserías, etc.

Las personas del mundo dan mal uso a su capacidad de hablar o su lengua y los cristianos éramos del mundo y por lo general también le dimos mal uso a la lengua, pero como cristianos ya no podemos seguir hablando como lo hacíamos antes.   Santiago 1:26  La palabra religioso significa una persona que es piadosa, cuidadosa de la parte externa de la adoración. Ahora bien, lo que muchas veces no entendemos son las consecuencias de mal uso de nuestra lengua, porque no sólo dañamos a otros, sino que nos traemos perjuicios a nosotros mismos y desagradamos a Dios.

1.   Mal uso de la lengua.

De muchas maneras podemos dar mal uso a nuestras palabras.

a)                     Murmurar

La murmuración se presenta cuando hablamos en privado, entre dientes, o en perjuicios de alguien que está ausente. También involucra quejarse en contra de alguien sin que este la persona presente.
Es uno de los pecados que Dios más a condenado en su pueblo. A Israel le fue muy mal por murmurar  contra Dios y Moisés. Números 14:27-29   

María la esposa de Aarón fue castigada por también murmurar contra Moisés, fue llena de lepra. 1 Corintios 10:10-11 
La murmuración es un pecado que no debemos cometer. Ahora bien cuando se trata de aquellos hermanos que andan desordenadamente o que se oponen a la sana doctrina, es necesario que sean señalados eso implica hacer conocer su mal proceder ante los hermanos para que no se dejan arrastrar por el error.2 Tesalonicenses 3:14 

NVI  2 Tesalonicenses 3:14  Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Siempre hay personas que su propia manera de ser los lleva a ser murmuradores, quejumbrosos, siempre hay cosas que no les gusta. La persona que se queja constantemente, es también conocida como querelloso. Se queja por todo.

b)   Chismear.

El chisme es la acción de propagar una noticia sea verdadera o falsa con la intención de predisponer una persona contra otra. Por lo general el chismoso quiere perjudicar a otra persona revelando asuntos personales. Levíticos  19:16  Cuando se cae en el chisme en perjuicio de otra persona, estamos atentando en contra de la vida de dicha persona.
Ahora bien cuando las personas andan actuando incorrectamente, sea cristiano o no, y uno tiene conocimiento de su mal proceder siempre es necesario advertir a otros. Por ejemplo: un estafador es necesario advertir a otros para no ser engañados o un hermano que tiene falsas doctrinas, es necesario advertir a otros para que no sean arrastrados. 1 Timoteo 4:16 

Pero siempre hay hermanos dados al chisme, porque no se pueden controlar ni han querido controlarse. El chismoso produce división entre los hermanos y provocan contiendas. Proverbios 16:28 

El cristiano que entiende que el chisme es pecado lo evitará y también evitará a aquellos que son dados al chisme. Proverbios 20:19  

c)    Maledicencia y palabras deshonestas.

Este es otro mal uso de la lengua, la maledicencia es vilipendiar a otra persona esto significa menospreciar o despreciar, denigrar de una persona, es tratar de dañar la imagen de una persona. Efesios 4:31-32 

Palabras deshonestas se relaciona con las groserías o vulgaridades, que en muchos cristianos persiste este mal comportamiento, tal vez entre los hermanos en la fe, evitan hacerlo, pero cuando están con otras personas dan rienda suelta a las groserías. Colosenses 3:8 

d)   Ofender.

Hoy donde no hay respeto por el prójimo, es muy común que una persona insulte y ofenda a otra. Pero no debe ser una actitud del cristiano. Santiago 3:1-2 
Santiago en su enseñanza sobre la lengua dice, esto no debe ser así. Santiago 3:10 

e)   Mentir: engañar

Muchos creen que las mentiras “blancas” no son mal vistas por Dios, pero no es así, Dios no hace distinción entre una clase de mentira y otra, El no quiere que no seamos mentirosos. Apocalipsis  22:15  Efesios 4:25 

La mentira tiene como objetivo engañar. 1 Pedro 3:10 

f)    Manipular, adular, lisonjear.

La lengua también es usada para manipular a otras personas. Judas  16  Romanos 16:17-18 

2.   Consecuencias por el mal uso de la lengua.

Ya aprendimos que darle mal uso a nuestra capacidad de hablar, perjudica a otras personas, atenta contra la vida de ellas, las lastimas, dañan su buena fama, etc. Siempre producen contiendas, divisiones, conflictos. Proverbios 26:20 

Pero también causa perjuicio sobre la persona que la usa mal. Proverbios 18:21 

Los chismosos, groseros, murmuradores, querellosos, mal hablados, mentirosos, etc., no entienden que perjudican su propia fama, en segundo lugar demuestran la calidad de su corazón y tercero provocan rechazo en otros.

a)   Obtienen mala fama y provocan rechazos de los demás.

Al ser ellos señaladores de los defectos de otros, no se dan cuenta que empiezan a ser catalogados como chismosos, vulgares, murmuradores. Personas a quienes no se les puede confiar nada. Proverbios 18:7  Eclesiastés 10:12 

b)   Demuestran insensatez o necedad.

El que le da rienda suelta a su lengua en perjuicio de otros, demuestra insensatez, falta de prudencia, necedad. Eso es lo que tienen en su corazón, no demuestran sensatez. Proverbios 15:2  Proverbios 12:23 

Conclusión:


Como hijos de Dios, debemos aprender a darle buen uso a la lengua y no caer en todos los pecados que condenan la palabra de Dios. Controlar la lengua no es fácil pero debemos esforzarnos por hacerlo. Proverbios 13:3  

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